Cómo evitar humedades en las ventanas

Por Leroy Merlin

Lo mejor para garantizar que no se produzca condensación es contar con unas ventanas de calidad. No obstante, hay otras medidas que puedes tomar mientras te decides a cambiarlas. 

Una ventana de baja calidad, sin rotura de puente térmico, puede producir humedad. Esto ocurre porque hay un elevado contraste de temperatura entre el interior de la habitación y el exterior. El aire cálido del cuarto, al tocar el vidrio y el cerco de la ventana, que están muy fríos, se condensa, produciendo agua que puede gotear hasta la pared, ocasionando manchas de moho.

Cómo evitar humedades en las ventanas

Para evitar este tipo de fugas de temperatura y evitar la condensación lo mejor es contar con unas ventanas con rotura del puente térmico, que consiste en aislar la perfilería de la ventana con un material no conductor, generalmente poliamida, para que no estén en contacto la zona interior y la exterior. Con este sistema se puede conseguir un ahorro de energía de hasta un 45% en invierno y un 30% en verano.

Para reducir al máximo la condensación en las zonas sensibles, te aconsejamos que apliques una pintura anticondensación. Proporciona un elevado aislamiento térmico, evitando el efecto de “pared fría” que favorece la aparición de humedad. Y si necesitas reparar paredes que ya han sufrido la humedad y que tienen manchas de moho, límpialas con agua y unas gotas de lejía y aplica una pintura antimanchas, antimoho o añade un aditivo contra el mismo en la pintura plástica que hayas elegido.

Cómo evitar humedades en las ventanas

Otros consejos para prevenir la condensación son:

  • Ventila a diario todas las habitaciones de la casa, aunque haga frío. Si puedes haz corriente entre dos ventanas. Una de las mejores maneras de luchar contra la condensación es con la aireación.
  • No pongas muy alta la calefacción en invierno. Un contraste muy acusado de temperatura aumenta la condensación. Evita cerrar las puertas de paso de las habitaciones, cuanto más libremente circule el aire, mejor.
  • Sitúa cajas “antihumedad” en las habitaciones que la padecen. Gracias a sus sales granuladas reducen hasta el 50% de humedad ambiental.
  • No tiendas dentro de casa. La humedad que se evapora de la ropa acaba acumulándose en las paredes, pudiendo producir moho y favoreciendo la proliferación de hongos.
  • En el caso del cuarto de baño, especialmente si no tiene ventana, deberás buscar la manera de mantenerlo ventilado. Instala un extractor de aire, que desalojará el vapor que se produce, evitando que se deposite en las paredes y produzca condensación.