Cómo identificar las distintas humedades y solucionarlas

Por Leroy Merlin

La humedad, si no se trata de manera eficaz, se convierte en un problema serio en tu casa. Además de deteriorar los materiales y reducir el confort de tu hogar, puede ser la causa de enfermedades asmáticas y varios tipos de alergias. Aquí tienes unas claves muy útiles para que aprendas a identificar qué tipo de humedad ha afectado a tu vivienda, así como las soluciones más efectivas para acabar con ella.

Todos deseamos un hogar acogedor y confortable, en el que podamos sentirnos a gusto, tranquilos y cómodos. Esto pasa por un ambiente limpio y agradable. Si bien es cierto que no conviene que el aire esté demasiado seco para evitar posibles irritaciones en las vías respiratorias, tampoco es conveniente que la humedad sea excesiva. Un hogar con humedades es perjudicial para la salud de los que viven en él. Está directamente relacionado con las enfermedades asmáticas y con ciertos tipos de alergias, ya que favorece la aparición de hongos y bacterias. Y si es malo para los adultos, no digamos ya para los niños. Los problemas de humedad en el hogar causan enfermedades respiratorias o las agravan, por lo que hemos de combatirlos sin dudarlo.

Cómo identificar las humedades y tratarlas

 

¿Tienes humedades en casa?

Cuando un hogar sufre un problema de humedades, son varios los síntomas que lo evidencian. Puede ser que aparezcan en las paredes o el techo manchas de color gris o negro, que se levante la pintura o que salgan manchas de salitre o eflorescencias. Otros síntomas pueden ser que aparezcan goteras cuando llueve, que las ventanas se empañen excesivamente y los azulejos estén húmedos o, incluso, mojados. Si sufres en tu casa de algunos de estos síntomas, probablemente tienes un problema de humedades. No debes alarmarte, pero sí empezar a buscar la manera de solucionarlo cuanto antes. Has de identificar qué tipo de humedad es la que está afectando a tu casa, buscar el origen y aplicar el mejor tratamiento en cada caso.

Existen cuatro tipos de humedades que pueden afectar a tu casa: las accidentales, las humedades por capilaridad, por condensación o por filtración. Cada una de ellas requerirá un tratamiento diferente.

Cómo identificar las humedades y tratarlas

Humedades accidentales

Se producen, como su propio nombre indica, de manera accidental, provocadas por la rotura en una instalación que lleve agua, como una tubería (ya sea de suministro o de desagüe). A veces la rotura de estas tuberías se produce porque los materiales se dilatan y contraen y pueden provocarse fisuras en las uniones.

Sea como sea, son fáciles de identificar, ya que el problema de humedad está muy localizado en un punto concreto. Las manchas aparecen de repente en una zona de la casa de forma muy delimitada. Se pueden formar goteras en el techo, que empeoran cuando se abre un grifo determinado, cuando llueve, etc. De esta forma podemos averiguar el origen de la rotura.

La solución pasa por detectar y reparar la tubería dañada. Además es necesario realizar un correcto mantenimiento de la vivienda.

Cómo identificar las humedades y tratarlas

Humedades por capilaridad

Son aquellas que se suelen producir cuando los terrenos en los que se asienta la casa son muy húmedos y los cimientos no están bien aislados. Si hay un alto nivel de aguas subterráneas en la zona y, además, están muy cerca de la superficie, la humedad puede alcanzar los cimientos y ascender por ellos hasta el interior. Los efectos se dejan ver en forma de manchas en las paredes de sótanos y garajes, pero pueden ascender incluso a plantas altas por el interior de los muros dañando el mortero, el hormigón, los ladrillos o cualquier otro material de construcción. Su aumento y avance suele ser más lento que el del resto de humedades.  También se pueden producir en el suelo de la planta baja. El agua puede penetrar a través de la solera y provocar eflorescencias en las juntas de las baldosas. Si el revestimiento del suelo es un material poroso, como por ejemplo el granito, también pueden aparecer manchas en las baldosas.

Para evitar las humedades por capilaridad es necesario realizar una impermeabilización efectiva en todo el perímetro del edificio, en la zona que está en contacto con el terreno, partiendo de los cimientos. Eso se consigue colocando en obra una lámina bituminosa o de material plástico (de PVC o polietileno) y levantar sobre ella los muros. También se puede drenar el agua del terreno e, incluso, poner en práctica las dos soluciones.

Si ya se han producido las humedades por capilaridad hay que tener en cuenta que la solución dependerá del grado de gravedad del problema. Una forma de tratar estas humedades cuando no son demasiado excesivas es inyectar gel impermeabilizante en diferentes puntos en la parte baja de la pared, ya sea por el interior o el exterior del muro. Sin embargo, si el problema es de mayor gravedad será necesario excavar hasta el punto en el que se originan estas humedades y optar por colocar barreras impermeables o poner en marcha un sistema de drenaje. Este tipo de soluciones son complejas y costosas.

Cómo identificar las humedades y tratarlas

Humedades por condensación

Son las más frecuentes en los hogares y pueden darse, incluso, en los pisos sea cual sea su altura en el edificio. Se producen cuando existe una alta humedad ambiental y el vapor de agua que existe en el aire entra en contacto con una superficie muy fría (paredes, ventanas o azulejos), convirtiéndose en gotas de agua que se van acumulando hasta crear una humedad, produciendo moho, malos olores y deteriorando los materiales. Existen dos tipos de humedades por condensación:

  • Condensación superficial: es la que se produce en el interior de la vivienda, sobre todo en superficies porosas (como las ventanas que tienen zonas de puente térmico y no están lo suficientemente aisladas). También son frecuentes en baños y cocinas, donde suele haber más vapor.
  • Condensación intersticial: suele producirse en el interior de los cerramientos, por la falta de ventilación.

Las humedades por condensación son las más fáciles de resolver y de evitar. Con una buena ventilación de la casa se evita en gran medida la humedad por condensación. Basta con abrir las ventanas de todas las habitaciones unos 10 minutos al día para que se renueve el aire. Si el problema es muy grave, puedes instalar en tu casa un sistema de ventilación mecánica controlada (VMC), que se compone de una caja extractora central y un circuito de rejillas y extractores conectados. Estos sistemas permiten renovar el aire de tu casa sin pérdidas de energía en forma de calefacción.

Para prevenir las humedades por condensación es también conveniente un buen aislamiento de las paredes de la casa que estén en contacto con el exterior (y así evitar que exista una diferencia térmica excesiva entre el interior y el exterior) e instalar ventanas con un buen aislamiento (con vidrios de baja emisión y rotura de puente térmico).

A la hora de reparar los desperfectos, se pueden eliminar las manchas de moho aplicando primero un limpiador antimoho y después pintar con pintura anticondensación.

Cómo identificar las humedades y tratarlas

Humedades por filtración

Se producen cuando el agua procedente del exterior o de canalizaciones encuentra una vía de entrada directa al hogar, filtrándose a través de materiales porosos o de  estructuras defectuosas. Puede producirse muy lentamente y durante mucho tiempo antes de que la humedad se haga evidente. En algunas ocasiones resulta difícil localizar el origen, ya que puede estar alejado de donde han aparecido las manchas de humedad.

Cualquier lugar de la casa puede sufrir una filtración: los techos a causa de pequeñas goteras; las paredes interiores por pequeñas fugas en los conductos de agua; las paredes exteriores por una mala impermeabilización de la fachada; los sótanos y garajes por ausencia de impermeabilización en sus paredes enterradas; los cuartos de baño por el deterioro de las juntas de la bañera o ducha y de los azulejos. En la mayoría de los casos, las humedades por filtración provocan el desprendimiento de los materiales de acabado y con el tiempo, si no se solucionan, pueden provocar daños importantes a nivel estructural.

La mejor manera de evitar filtraciones es asegurarse de que la vivienda cuenta con una buena impermeabilización de las fachadas y las cubiertas. Además, es crucial mantener en buen estado los materiales y estructuras de la casa: reparar inmediatamente las tejas que se rompan, rellenar las juntas deterioradas en la fachada, instalar correctamente ventanas y puertas sin dejar ninguna fisura, utilizar los materiales adecuados para hacer empalmes de fontanería, etc.

Una vez se ha producido la filtración, lo más importante es localizar el punto por el que entra el agua, repararlo y sanear el material que se haya deteriorado para evitar la proliferación de moho.

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