Cómo limpiar paredes blancas

Por Leroy Merlin

¿Qué hacer cuando tus paredes están sucias o con rozaduras? Te contamos cómo limpiar paredes blancas sin dañar la pintura o el papel pintado. Con cuidado y paciencia conseguirás un buen resultado. Escoge un día con buen tiempo para ver bien las imperfecciones y los progresos y ponte manos a la obra.

Cómo limpiar paredes blancas

Limpiar las paredes es la solución cuando no quieres repintar o bien porque no puedes asumir el coste o bien porque no tienes tiempo o bien porque las paredes se encuentran en un estado aceptable aunque solo con algunas manchas provocadas por el trasiego continuo. Es una salida si eres el inquilino de una casa y quieres mejorar el aspecto de tus paredes de forma puntual y sencilla.

Tener estas opciones para limpiar las paredes blancas hace que a mucha gente se le quite el miedo a apostar por el blanco con el argumento de que las manchas se aprecian con facilidad. Ya no hay excusas para que pintes tus paredes en color blanco y luzcan siempre relucientes si es lo que te gusta.

Te recomendamos que empieces a probar las soluciones de limpieza en zonas poco visibles y, una vez, veas los resultados ya lo apliques por toda la superficie.

Cómo limpiar paredes blancas con papel pintado

Hay distintos tipos de papel pintado, según el material con el que estén hechos. Los tradicionales tienen una capa exterior de papel. Son los más delicados y frágiles: solo puedes quitar el polvo con un plumero o paño seco.

Los de Tejido No Tejido (TNT) y los vinílicos tienen una capa exterior de vinilo: estos sí pemiten una limpieza húmeda. Sigue el mismo proceso que con las paredes: retira el polvo primero y después pasa, con cuidado, un trapo o esponja de color claro y que sea suave humedecida en agua.

Incluso algunos admiten una solución jabonosa (nunca amoníaco o productos abrasivos): esto viene indicado por el fabricante. Después, aclara.

Cómo limpiar paredes blancas

Y recuerda hacerlo con buen tiempo para que el papel seque completamente.

Cómo limpiar paredes blancas en general

Ya sea en pared pintada o con papel pintado, utiliza el truco de la goma de borrar para hacer desaparecer las marcas de bolígrafo, lápiz o diversas rozaduras. También dispones de gomas mágicas: una especie de esponja limpiadora que se utiliza humedecida solo con agua –sin necesidad de detergentes ni ningún añadido-. No contiene productos químicos y también se puede usar adicionalmente para limpiar paredes alicatadas. Encuentra todo tipo de esponjas y bayetas en tu tienda LEROY MERLIN.

Cómo limpiar paredes blancas

Si hasta ahora no conocías la existencia de este tipo de producto, descubre en este vídeo cómo funciona la goma mágica:

¿Qué vamos a hacer?

Te lo contamos paso a paso

Paso 1

Pasa la prueba del temple

Si no sabes qué tipo de pintura tiene una pared, te contamos un truco. Moja tu dedo y tócala. Si se queda manchado… ¡es temple! Esto significa que no puedes humedecer la pared porque se desprendería la pintura. Solo puedes retirar el polvo. La buena noticia es que la mayoría de las paredes están pintadas con pinturas plásticas que sí son lavables. Así que lo más probable es que tu dedo quede intacto.

Paso 2

Retira el polvo

Despeja al máximo las paredes para trabajar con comodidad: descuelga cuadros, desplaza muebles… A continuación, envuelve una escoba en una toalla blanca y pásala por toda la superficie. También puedes utilizar el cepillo de la aspiradora: asegúrate de que está completamente limpio y que no rasca la pared. Ante la duda, prueba antes en un sector que no se vea mucho (oculto por un mueble o detrás de una puerta). O aplica la opción de toda la vida: pasa un plumero. Presta especial atención al rodapié: allí se suele acumular mucho polvo.

Cómo limpiar paredes blancas

 

Paso 3

Pasa un paño húmedo

Si ya has comprobado que la pintura es lavable y al quitar el polvo tus paredes aún no relucen como antes, toca pasar un paño húmedo.

Cómo limpiar paredes blancas

Utiliza un trapo de color claro que no suelte pelusas. También puedes emplear una esponja suave, siempre y cuando sea blanca. Si no, podría decolorar y manchar la pared. Esta es una buena opción si tu pared tiene gotelé. En este caso, deberás tener un poco más de paciencia por la rugosidad de la superficie.

Humedece el paño (o esponja) en un cubo con agua tibia y pásalo por la superficie. Cambia el agua del cubo cuando se ensucie. Si fuera necesario, añade un poco de jabón neutro, multiusos o detergente de lavavajillas en el agua. Antes de proceder en toda la pared, prueba en un rincón poco visible. No todas las pinturas de comportan igual: las que son “lavables” (o, mejor, “ultralavables”) resisten una limpieza frecuente y facilitan la labor. Tenlo en cuenta cuando te toque pintar de nuevo tus paredes.

Finalmente, si has utilizado agua jabonosa, toca aclarar con agua limpia para retirar los restos de detergente.

Paso 4

Ventila

Recuerda hacer la limpieza con buen tiempo, porque deberás ventilar bien cuando termines. Y comprobar que las paredes se secan completamente.

Cómo limpiar paredes blancas

 

Materiales y herramientas

  • Escoba
  • 1 paño humedecido de color claro
  • 1 trapo de color claro
  • 1 cubo
  • Jabón neutro