Cómo mantener los radiadores

Por Leroy Merlin

Revisar y mantener en buen estado los radiadores permite que el circuito de calefacción funcione bien y ahorres en la factura. Quitarles el aire, purgar, cambiar las llaves de paso, los mecanismos de salida del agua, detentores, o el propio radiador por uno nuevo son tareas que garantizarán una mejora en el calor de tu hogar.

¿Cuándo hay que purgar el radiador?

  • Cuando 10-15 minutos después de encender la calefacción, escuchas ruidos en su interior.
  • Cuando algunas zonas del radiador están frías.
  • Cuando no calienta como debería.
  • Cuando vas a encender la calefacción y llevas mucho tiempo sin usarla entre temporada y temporada.

No te pierdas el siguiente vídeo para aprender a purgar los radiadores. Sigue leyendo y encontrarás más detalles y trucos para el buen mantenimiento de tus radiadores:

¿Qué vamos a hacer?

Te lo contamos paso a paso

Paso 1

Purga los radiadores

Los purgadores hay que revisarlos cada año, antes de comenzar el periodo de uso de la calefacción, se recomienda en verano para tener la instalación a punto cuando llegue el frío. Si alguno de los radiadores hace algún ruido como de caída de agua, no calienta bien o no lo hace de manera uniforme por todas las partes puede que sea un problema de aire en el propio radiador. Actúa en el que detectas problemas, pero también en los demás. 

1.1. Pon la calefacción, para que la bomba mueva el agua del circuito y ayude a sacar el aire, y deja pasar unos 15 minutos, hasta que los radiadores se calienten, pero no en exceso para evitar quemaduras si te salpica el agua. A continuación, abre el purgador de cada radiador. Hazlo con un destornillador de punta plana o una moneda: siempre se abre hacia la izquierda. Prepara un vaso de agua vacío o un recipiente para recoger el agua que salga.

Cómo mantener los radiadores

1.2. Si hay aire en el radiador verás cómo van saliendo burbujas al mismo tiempo que el agua. Cuando ya solo salga agua, cierra el purgador.

Existen los purgadores automáticos, que sirven para que extraer esas burbujas de aire sin necesidad de que lo hagas tú. Es una buena solución y conviene tenerlo en aquellos radiadores que coinciden en un rincón y donde no hay espacio para purgar cómodamente de manera manual. También en los radiadores que estén en la parte más alta del circuito. El purgador automático dispone de una boya que cierra por completo el paso de agua cuando no hay aire. Cuando hay aire en su interior deja abierta una pequeña válvula para que vaya saliendo automáticamente. Si optas por poner un purgador automático tienes que cerrar el circuito del radiador, desenroscar el antiguo y colocar el nuevo, en este caso ya sin tapa reductora, pues tiene una medida estándar de la rosca de los radiadores habituales y junta de estanqueidad.

Cómo mantener los radiadores

1.3. Comprueba la presión que existe en el panel correspondiente de la caldera, debes comprobarla en frío, con la calefacción apagada, para que esté en la posición recomendada por el fabricante. Si ves que ha bajado tienes que aumentar el caudal de agua hasta conseguir el nivel recomendado para tu caldera abriendo la llave correspondiente, la de la propia caldera o las llaves de llenado externas de otros sistemas como en las instalaciones de gasóleo o en sistema de calefacción con termoestufa de pellets, por ejemplo.

Por el contrario, si la presión está demasiado alta tienes que quitar presión sacando agua del circuito. Esto lo puedes hacer abriendo la llave de desagüe, si la tienes instalada en un radiador o en algún punto bajo del circuito, o abriendo un purgador hasta que la posición de la presión esté entre los bares límites recomendados por el fabricante.

 

Paso 2

Cambia el purgador

2.1. Si un purgador pierde agua, se ha pintado encima obstruyendo la salida o no puedes purgarlo, es recomendable cambiarlo por uno nuevo. Cierra la llave del radiador simplemente con la mano. Así no seguirá entrando agua en el circuito.

Cómo mantener los radiadores

2.2. Cierra el detentor, por donde se produce la salida del agua. En este caso lo más probable es que lo tengas que hacer con una llave Allen, aunque en algunos modelos puede utilizarse un destornillador. Aprieta con la llave hasta que el circuito quede cerrado.

Cómo mantener los radiadores

2.3. Abre el purgador que vas a sustituir. Notarás que ya no hay presión y apenas sale agua, ya que al estar cerradas las llaves no hay presión en el circuito. Pon un vaso o recipiente debajo por si saliera algo de agua y evitar que se vierta al suelo.

Cómo mantener los radiadores

2.4. Con una llave inglesa afloja el purgador. Termina de quitarlo desenroscando con la mano.

Cómo mantener los radiadores

2.5. El arreglo es muy sencillo. Asegúrate de que el nuevo purgador tiene su junta tórica, anillo de goma, para que garantice una perfecta estanqueidad. También que tenga la misma sección: el más común es de 1/8 de pulgada.

Si tu modelo de radiador no dispone de junta tórica opta por el método tradicional de hilo de esparto enrollado en la rosca de las llaves y detentores. En contacto con el agua y la presión se consigue una buena estanqueidad. Otra opción es utilizar hilo de teflón. Recuerda que también existen llaves y detentores para soldar o biconos, que no necesitan soldadura, para unirlos a la tubería que llega del circuito. Solo hay que escoger los apropiados para el diámetro del tubo.

Cómo mantener los radiadores

2.6. Coloca el nuevo purgador con la mano y aprieta con la llave inglesa pequeña al máximo, pero sin forzar demasiado.

Cómo mantener los radiadores

2.7. Los purgadores manuales tienen una pequeña válvula que es normalmente orientable. Una vez que hayas apretado el purgador, puedes orientarlo hacia abajo o hacia un lado con la misma llave inglesa. Así, cuando tengas que purgarlo, el agua se podrá recoger en un recipiente sin manchar.

Cómo mantener los radiadores

2.8. Después de colocarlo en su posición debes abrir la llave de paso y el detentor, comprobar que no hay fugas y purgar el radiador, ya que probablemente habrá entrado aire al cambiarlo. A continuación revisa la presión en la caldera.

 

Paso 3

Cambia la llave, el detentor o el radiador

Para cambiar una llave defectuosa o el detentor, primero, debes vaciar el circuito de la calefacción y cuando esté solucionado el problema, volver a llenarlo a la presión adecuada. Si tienes que cambiar un radiador defectuoso por uno nuevo, solo tendrás que cerrar la llave y el detentor y desmontarlo sin necesidad de vaciar todo el circuito.  Debes tener en cuenta que si vas a sustituir el radiador, debes elegir el nuevo del mismo modelo o similar para que la altura de la llave de entrada y la del detentor coincidan. También tienes que tener la misma anchura, el mismo número de elementos, para que tampoco haya que modificar la instalación.

3.1. Cierra la llave de llenado del radiador y el detentor correspondiente.

3.2. Afloja las tuercas que unen el radiador con la llave y el detentor. Hazlo con una llave inglesa grande o de grifa. Mientras aflojas, sujeta con otra llave inglesa la otra tuerca para no provocar averías.

Cómo mantener los radiadores

3.3. Ya puedes desmontar el radiador, pero procura ir desaguando el agua que contiene poco a poco y vaciarla en un recipiente. No quites del todo la llave del detentor mientras va saliendo el agua. Si es instalación monotubo puedes tener una llave y detentor en un solo elemento: quedará suelto el radiador con solo desenroscar esa llave.

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Paso 4

Sustituye las juntas de las tapas

Los radiadores de aluminio tienen unas juntas planas específicas para este material; unas son ciegas, que cierran por completo el orificio y otras reductoras, que reciben dispositivos como la llave, el detentor o el purgador manual. Si hay fugas, prueba primero apretando, pero si están defectuosas debes cambiarlas. Para ello tendrás que desmontar el radiador. Si tus radiadores son de otro material diferente al de aluminio tendrás que colocar las juntas apropiadas.

4.1. Desmonta el radiador y desenrosca las tapas ciegas o las tapas de reducción que soportan la llave, el detentor o el purgador manual con una llave inglesa grande.

Cómo mantener los radiadores

4.2. Limpia la salida del radiador. Si es nuevo, te interesa pasar por el borde una cuchilla para quitar pequeñas adherencias o restos de esmalte para que no interfieran en la junta.

Cómo mantener los radiadores

4.3. Coloca las nuevas juntas y pon cada tapa en su lugar. Si vas a sustituir las tapas recuerda en qué posición van antes de comprarlas, pues las roscas de derecha e izquierda son distintas en la mayoría de los radiadores de aluminio, no sirven unas para otras.

Paso 5

Mantén los radiadores limpios

Los radiadores deben estar siempre limpios de polvo o de cualquier suciedad. Es recomendable que sea así para que el rendimiento sea el idóneo a la hora de calentar la estancia. Limpia con un trapo ligeramente húmedo toda la superficie de cada radiador, especialmente en las juntas de cada uno de los módulos.

Materiales y herramientas

  • Purgadores
  • Detentores
  • Llaves de radiador
  • Tapas ciegas
  • Tapas reductoras
  • Juntas para radiadores
  • Teflón
  • Hilo de cáñamo
  • Destornillador plano
  • Llaves inglesas
  • Alicates pico de loro
  • Llave de grifa