Cómo limpiar una mampara

Por LeroyMerlin

La correcta limpieza de tu mampara repercutirá positivamente en su vida útil. Un mantenimiento adecuado de cada uno de sus elementos es la mejor garantía para que su aspecto sea impecable y querrá decir que sus materiales y acabados han sido cuidados debidamente.

Una limpieza constante y sencilla

Si quieres que tu mampara cumpla todos los requisitos que buscas en ella -confort, seguridad, máxima durabilidad, un bonito diseño y comodísima de limpiar- es muy importante no descuidar el mantenimiento de cada uno de sus elementos. Unas tareas sencillas y periódicas son la clave para que el agua, el jabón y demás productos de higiene no se vayan acumulando sobre los materiales que integran el cerramiento, pues podrían terminar deteriorándolos.

Cómo limpiar una mampara

Vidrio templado y perfiles

Para evitar que las marcas de agua y los restos de cal queden sobre el vidrio templado de las puertas y las hojas fijas, lo más recomendable es retirar con una rasqueta limpiamamparas este exceso de agua. Con este accesorio podrás escurrirla bien sin dejar huella alguna gracias al raspador de goma que incluye y solo te llevará unos minutos hacer esta sencilla tarea al terminar de ducharte.

Cómo limpiar una mampara

A la hora de limpiar estos cristales e incluso sus perfiles de aluminio, lo más aconsejable es emplear agua jabonosa y pasarla con un paño de microfibra, o bien un producto con pH neutro. La rasqueta es perfecta para aclarar esta solución rápidamente; además, con ella evitarás que queden dedos o fragmentos textiles. Lo recomendable es evitar los productos químicos, especialmente si el cristal va serigrafiado o incorpora un tratamiento antical. Al primero podría deteriorarlo y al segundo mermar su eficacia.  

Cómo limpiar una mampara

Elegir una mampara con tratamiento antical es una gran elección, sobre todo si vives en una región donde el agua sea especialmente dura. Protegen eficazmente al vidrio de las manchas de cal porque hacen que éste repela el agua y otros residuos, y eso que hace que su limpieza sea bastante más fácil. De igual forma es importante prestar atención a las juntas y rieles de tu mampara. En ellos también se acumula el agua y lo que queda del jabón, favoreciendo la aparición de moho si no se retira con regularidad. Por eso se recomienda frotar estas zonas una vez a la semana, con un cepillo de cerdas suaves o un paño de microfibra.

Rodamientos

Para que los rodamientos estén en perfecto estado y libres de suciedad, es importante limpiarlos con cierta frecuencia, por ejemplo una vez al mes. Sobre todo los que están expuestos a los residuos que se generan a diario en la ducha y que también pueden coger polvo. Los modelos tipo declipsables facilitan mucho la limpieza de la parte inferior del cristal porque permiten desmontarlo y acceder mejor a su cara interior. Para evitar que no rueden bien, se aconseja aplicarles lubricantes de silicona en espray, como mínimo una vez al año. Toleran temperaturas de entre -40 grados C hasta +200 grados C sin perder eficacia.   

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