Cómo tener un parqué siempre nuevo: consejos para su mantenimiento 

Por Leroy Merlin

Los suelos de parqué son cálidos, elegantes y atemporales. Están formados por tablas con capa superior de madera maciza, un material que combina bien con cualquier estilo de decoración. Son muy resistentes y se pueden recuperar mediante lijados y barnizados. Te contamos cómo cuidarlos.

¿Qué son los suelos de parqué? 

El nombre “parqué” o “parquet” se usa para hablar de los suelos de madera maciza. Según la norma europea UNE-EN13756:2003, el parqué es “un revestimiento de suelo de madera con una capa superior de grosor mínimo de 2,5 mm antes de su colocación”. Esto significa que cualquier suelo de madera, independientemente de su instalación (encolado, sobre rastreles o como tarima flotante) es parqué. Las lamas que conforman estos suelos pueden ser de dos tipos:

De madera maciza. Son tablas de distintas especies (pino, abeto, roble…) con laterales machihembrados y con un espesor de entre 8 y 17 mm. Las tablas están fabricadas de una sola pieza de madera. Una vez colocadas hay que lijarlas y barnizarlas.

Multicapa. Llevan una base de MDF resistente a la humedad con una lámina niveladora debajo (que puede ser de madera o de un material sintético). Sobre el MDF va la capa de madera maciza cuyo grosor mínimo debe ser de 2,5 mm. La madera va protegida por una capa de barniz transparente.

¿Cuántas veces se puede lijar un suelo de parqué? 

Los suelos de parqué llevan un barniz protector que con el tiempo y el uso se termina desgastando. Las manchas, los golpes y los arañazos restan belleza al suelo: merece la pena recuperarlo. En general, los suelos de madera con uso medio se deben lijar o acuchillar cada 12 años para renovar el barnizado. Dependiendo del grosor de la capa de madera maciza, podremos realizar esta operación un número determinado de veces; este número se indica en el embalaje del parqué. 

Como es lógico, cuanto mayor sea el grosor de la capa de madera más veces se podrá lijar y barnizar. El parqué de madera maciza permite un alto número de restauraciones, mientras que el suelo multicapa puede lijarse y barnizarse entre 2 y 4 veces a lo largo de su vida útil. En este cuadro puedes ver los lijados que admiten estos suelos, según su calidad:

 

Cómo arreglar las tablas del parqué. Trucos DIY 

Cuando el suelo de parqué está en buenas condiciones pero tiene pequeños desperfectos, podemos repararlos nosotros mismos de manera sencilla. Estos consejos te ayudarán a solucionar los problemas más habituales:

Tablas separadas. Este truco sirve también para suelos laminados. Para arreglar grietas o juntas abiertas entre las tablas del parqué, corta varias tiras de chapa de madera de la misma especie que la del suelo (o de un color similar). Introdúcelas de canto en la abertura hasta rellenarla del todo. Corta el sobrante con un cúter y lija después hasta igualar. Aplica un poco de barniz en la reparación con un pincel. Si la abertura no es muy ancha, también puedes rellenarla con masilla de madera del color del suelo. Una vez seca, lija y barniza el arreglo.

Humedad y manchas. La madera absorbe todos los líquidos, aunque esté barnizada. Si cae agua o cualquier otro producto sobre el parque, sécalo perfectamente con papel de cocina lo antes posible. Termina de secar el suelo con un secador de pelo para eliminar la humedad absorbida por las tablas. 

Cómo tener un parqué siempre nuevo

Rotulador. Si hay niños en casa, puede que decidan utilizar el suelo de parqué como lienzo para sus “obras de arte”. Intenta eliminar los rayones y garabatos con un paño suave y blanco humedecido con poco de alcohol. 

 

¿Tu parqué no soporta más lijados? Cámbialo por un suelo nuevo 

Los expertos recomiendan renovar el barnizado del parqué cada 10 o 12 años para que dure mucho tiempo en buenas condiciones. Sin embargo, llega un momento en el que la madera no puede lijarse o acuchillarse más. Entonces hay que plantearse cambiar el suelo de parqué por otro nuevo. Si quieres seguir disfrutando de la belleza y la calidez de la madera, tienes dos opciones: renovarlo colocando un nuevo suelo de madera maciza o multicapa, o instalar un suelo laminado de buena calidad. Estos pavimentos imitan la madera natural, ofreciendo todo el atractivo de este material pero con muchas más ventajas. Son más resistentes y económicos, no es necesario acuchillarlos ni barnizarlos, y son aislantes y fáciles de colocar. Los de buena calidad (clasificación AC3 – 31 y superiores) se pueden instalar en cocinas y baños, lo que te permitirá unificar el suelo de toda la casa. Los suelos porcelánicos que imitan madera son otra fantástica opción, resistente y de alta calidad, que además resulta perfecta para sistemas de calefacción radiante.  

Cómo tener un parqué siempre nuevo

Verdadero o falso. Mitos sobre los cuidados del parqué 

“La madera hay que encerarla para que brille”, “el vinagre es lo mejor para limpiar el parqué”… Seguro que has escuchado alguna vez estos consejos. No siempre hay que hacer caso a la sabiduría popular: tal vez esas soluciones funcionaran hace años, cuando no había más opciones de limpieza y mantenimiento para los suelos de madera. Sin embargo, hoy día hay soluciones mucho más eficaces para limpiar el parqué y conservarlo en perfecto estado. 

¿Hay que encerar el parque? Los productos compuestos de ceras crean una película sobre la madera que acumula polvo, suciedad y grasa. Una vez abrillantada, la cera ofrece un aspecto pulido muy atractivo; pero en poco tiempo tiende a oscurecerse y volverse mate. Con la humedad, puede incluso adherirse a las suelas de los zapatos creando un desagradable efecto pegajoso. En su lugar, hoy existen productos abrillantadores libres de ceras que le aportan al parqué un acabado satinado, duradero y cálido.

¿Puedo limpiarlo con vinagre? Todos los fabricantes de parqué recomiendan limpiarlo con productos de pH neutro. El vinagre es un ácido (ácido acético) y no cumple esta condición. Si limpiamos el parqué con agua y un chorro de vinagre, la suciedad desaparecerá… pero el ácido atacará la capa de barniz y la irá desgastando. Con el tiempo tendrás que volverlo a acuchillar y barnizar. En su lugar, escoge limpiadores jabonosos con pH neutro que no ataquen a la capa protectora. 

Tener un suelo de parqué bonito durante muchos años es posible, con todas las ventajas de estos maravillosos pavimentos. La madera no pasa de moda y queda perfecta con cualquier estilo de decoración. Anímate a instalar y cuidar un suelo de parqué: es una inversión que se amortiza y que aumenta la belleza de cualquier hogar.