Cómo utilizar acodos para multiplicar tus plantas

Por Leroy Merlin

Los acodos son otra técnica de multiplicación vegetativa o asexual de las plantas. A diferencia de los esquejes, procura la formación de raíces del nuevo ejemplar sin separarlo de la planta madre. Una vez que ha enraizado se separa y se planta. Se utiliza para reproducir algunas vivaces, pero sobre todo arbustos.

Descripción

Te lo contamos paso a paso

PASO 1

Haz un acodo simple
 

Consiste en enterrar parcialmente en el suelo una rama baja de la planta que se quiere reproducir, dejando fuera el extremo apical. Muchas veces este tipo de acodos se producen de forma espontánea en la naturaleza.

1.1. Cómo se hace y prepara

1.1.1. Busca una rama fuerte y sana, con una buena cantidad de nudos y lo suficientemente flexible.

1.1.2. Bájala hacia el suelo, determina el punto donde estará en contacto con la tierra y deshoja la zona inmediatamente superior.

1.1.3. Para estimular la emisión radicular haz un lesionado, es decir, una incisión larga y fina con una navaja o un cúter en el punto de la rama que va a estar enterrado, y trátala con hormonas de enraizamiento.

Cómo utilizar acodos para multiplicar tus plantas

1.2. Dónde se planta y cómo se mantiene

1.2.1. Excava un pequeño hoyo para enterrar la rama y rellénalo con una mezcla de turba y arena gruesa al 50%.

1.2.2. Entiérrala, por el punto donde has realizado la incisión, y compacta el sustrato.

1.2.3. Fija la rama al suelo con horquillas o alambres doblados en forma de U.

1.2.4. Cubre con un poco más de tierra.

1.2.5. Si la rama es alta, amarrarla a un tutor te ayudará a mantenerla erguida.

1.2.6. Mantén el sustrato húmedo para ayudar a la planta a emitir raíces, proceso cuya duración depende mucho de la especie y puede prolongarse incluso un año.

1.2.7. Cuando compruebes que ha generado raíces suficientes puedes independizar la nueva planta cortando la rama para separarla de la planta madre.

1.2.8. Déjala un poco más de tiempo donde estaba (dependerá de la especie) y trasplántala a su lugar definitivo en la primavera o el otoño siguientes. Cuando la extraigas intenta que el cepellón sea lo bastante grande para que el aparato radicular salga lo más entero posible.

PASO 2

Haz un acodo aéreo

Es un tipo de acodo técnicamente más difícil y, por lo general, de lento desarrollo, recomendado para cuando no hay ramas que se puedan bajar hasta el suelo o para ciertas especies como los magnolios, frutales como los manzanos, cerezos, ciruelos, aguacates, mangos, higueras y cítricos, arbustos como los rosales, lilos, hibiscos, rododendros, azaleas y camelias y trepadoras como las glicinias.

2.1. Cómo se hace y prepara:

2.1.1. Practica un corte en forma de anillo, es decir, de banda circular de 1 cm de ancho, por debajo de un nudo en una rama fina, de 1 o 2 cms de diámetro, seleccionada para el acodo, pero fíjate que no afecte a la estética general del ejemplar, y retira la corteza dejando la madera a la vista.

2.1.2. Trata la herida y el nudo con hormona de enraizamiento

2.1.3. Envuelve toda la zona con turba o Sphagnum húmedos, no empapados. Aprieta bien y a continuación cubre con una lámina de plástico transparente, que debes atar firmemente por arriba y por abajo con rafia o bridas de plástico.

Cómo utilizar acodos para multiplicar tus plantas

2.1.4. Por encima del plástico debes extender y fijar una lámina de papel de plata o de periódico para impedir que el sol dé en la zona del anillado donde se formarán las raíces.

2.2. Cómo se mantiene y trasplanta

2.2.1. El sustrato debe mantenerse siempre húmedo. Para hidratarlo más fácilmente puedes inyectarle agua con una jeringuilla cada 10-20 días. Si la especie es de difícil enraizamiento puedes disolver en el agua hormonas de enraizamiento.

2.2.2. Según la especie, la emisión de raíces tardará más o menos tiempo. A partir de los 50-60 días, deberás destapar el acodo de vez en cuando para comprobar su desarrollo.

2.2.3. Cuando veas que las raíces ocupan la totalidad de la bolsa de plástico, separa la rama de la planta madre haciendo un corte limpio y neto por debajo del acodo.

Cómo utilizar acodos para multiplicar tus plantas

2.2.4. Abre con cuidado el envoltorio de plástico para que el cepellón se mantenga lo más entero posible y planta el nuevo ejemplar en un tiesto con sustrato de plantación.

2.2.5. Colócalo en un sitio fresco y luminoso, fuera del sol directo. Mantenlo allí hasta que la planta se vea lo suficientemente vigorosa para ser trasplantada a su lugar definitivo.

PASO 3

Etiolación de la corteza en las especies de difícil enraizamiento

Para incrementar las posibilidades de éxito de los acodos en las especies que tienen más dificultades para generar raíces puedes recurrir a la etiolación, es decir, la modificación que produce en los tejidos verdes de las plantas la ausencia de luz.

En este caso, es un tratamiento previo al acodo que consiste en cubrir con una cinta o plástico oscuros la parte de la rama que se enterrará en el suelo o donde más adelante se va realizar el anillado para el acodo aéreo. Por efecto de la oscuridad, al cabo del tiempo la corteza adquirirá un aspecto calloso, semejante al de las raíces, y su predisposición a enraizar será más fácil y rápida. El recubrimiento se debe retirar de vez en cuando para comprobar la alteración de la corteza. La duración de la etiolación depende de la especie.

 

Materiales y herramientas

  • Alambre
  • Hormonas de enraizamiento
  • Pasta cicatrizante
  • Sustrato de plantación
  • Palote de cavar
  • Tijera
  • Navaja de injertar