Compostaje: haz tu propio abono natural 

Por Leroy Merlin

Aprovecha los residuos orgánicos que produces en casa para nutrir tu jardín. Es una manera sencilla de obtener abono natural para tus plantas, respetando el medio ambiente.

Compostaje: haz tu propio abono natural

Qué es el compost 

El compost es un abono orgánico muy beneficioso para las plantas del jardín y las macetas, el huerto, el césped, los árboles y arbustos. Aporta una serie de nutrientes de calidad de forma natural y progresiva, y contribuye a la formación de humus, un suelo de gran fertilidad y con una actividad microbiana muy provechosa para las plantas. Como todos los abonos orgánicos, mejora la estructura del suelo y, por lo tanto, su aireación y su capacidad de retención de agua.

¿Para qué se utiliza? Sirve para el abonado de fondo, que se practica en la preparación del suelo antes de la siembra o la plantación. También para el abonado de cobertera, que se aplica en forma de una ligera capa mientras las plantas están creciendo. Otra de sus aplicaciones es para enmendar los suelos demasiado arcillosos, a los que aporta esponjosidad, y los arenosos, a los que sirve como aglutinante.

En qué consiste el compostaje 

La basura que se genera en los hogares a diario contiene un 40% de materia orgánica que puede ser devuelta a la tierra en forma de compost. Restos de frutas y verduras, cáscaras de huevos, los posos del café o el té… Si a eso le añades los restos de poda, las hojas secas y otros desechos vegetales que se generan en el jardín, ya tienes la materia prima ideal para fabricar tu abono natural.

Lo puedes hacer directamente en un rincón del jardín, donde puedes colocar un cajón de madera o un recipiente metálico, o utilizar un compostador. Los compostadores son recipientes cerrados, ideados para realizar el compostaje de manera más recogida, eficaz, rápida y sin malos olores. Al ser cerrados, aíslan el contenido del sol directo, la lluvia, el frío y el calor, evitando que la mezcla se humedezca, enfríe o caliente, a la vez que mantienen la ventilación precisa que exige el proceso de compostaje, que puede durar entre 3 y 9 meses, según la materia prima utilizada, la región y la época del año.

 

Cómo se hace 

Para obtener un buen compost es conveniente realizar una mezcla muy variada de materiales, lo más triturados posible.

Lo primero es fabricar un lecho de unos 20 centímetros, a base de ramas, paja, o cualquier otro material que permita la aireación y no se compacte. Se extiende en la base del compostador y sirve para facilitar la aireación y la entrada de microorganismos.

A continuación se introduce el resto del material, a ser posible pasado por una biotrituradora o cortado con unas tijeras de podar. Conviene llenar el compostador al menos hasta la mitad la primera vez, para que alcance las condiciones adecuadas de temperatura.

Compostaje: haz tu propio abono natural

La relación entre el material húmedo y el material seco debe ser de 2 a 1, para conseguir así el mantenimiento de la humedad durante el proceso. Para controlar la humedad hay que observar que el material tiene aspecto húmedo, pero no desprende líquido.

Las siguientes veces que se introduzca material conviene mezclarlo con el antiguo, para facilitar la descomposición del material más fresco. Es importante cubrir los restos de comida con material antiguo y hojas para evitar la proliferación de mosquitas de la fruta.