Elevadores de placas profesionales: características y usos

Por Leroy Merlin

Los elevadores de placas son elementos casi imprescindibles a la hora de instalar revestimientos en techos. Su principal función es facilitar la colocación de revestimientos de paneles de distinto tipo en cualquier techo, pues son voluminosos, difíciles de manipular y su peso es considerable. Son muy útiles para trabajar con placas o paneles de cartón yeso, tablas de madera aglomerada, paneles de madera o metal, etc. En general, todo tipo de placas de revestimiento de techo. 

Como su propio nombre indica, un elevador de placas es aquel aparato que sirve para alzar a determinada altura paneles de yeso o de madera cuando queremos instalarlos en el techo. Es una especie de grúa que sube las placas, por lo general bastante grandes y pesadas, para facilitar el trabajo de instalación. Dada su función y el trabajo para el que está destinado, es empleado principalmente por profesionales del sector.

Elevadores de placas: características y usos

Mecanismo y componentes de los elevadores de placas

El elevador de placas se trata de un aparato portátil y desmontable que, por regla general, suele ser fácil de armar. Únicamente necesita que se ensamblen las diferentes partes de hierro, fijándolas con tornillos o pasadores y desplegándolas en algunos casos.

Está compuesto de dos brazos de carga que se asientan sobre una estructura estable equipada con ruedas, por lo general 3 o 4. Además, los brazos llevan un ángulo de soporte que permite diferentes posiciones para cargar placas de varios tamaños e inclinaciones. De esta forma, esta máquina puede utilizarse en techos horizontales, en techos abuhardillados e incluso en paredes. Además, los brazos en los que se asientan las placas llevan topes antideslizantes para sujetarlas de forma más segura.

Elevadores de placas: características y usos

Las placas se suben al elevador a través de un torno (también llamado cabestrante). Se trata de un cilindro giratorio que se impulsa de forma manual a través de una manivela, sobre el que se va enrollando un cable que es el encargado de levantar la carga, en este caso las placas de yeso o madera.

Elevadores de placas: características y usos

Ventajas de los elevadores de placas 

  • Fácil manejo: se trata de un aparato dotado de un mecanismo sencillo que no requiere de formación previa. Sus diseños son sencillos y están compuestos por dos brazos de carga y una base o estructura estable con ruedas (3 o 4) sobre la que se asientan. Se pueden utilizar tanto en techos como en paredes y son de gran utilidad en techos abuhardillados. La sujeción de las placas al elevarlas es totalmente segura gracias a que los brazos de carga incluyen topes antideslizantes.
  • Portátiles y desmontables: una de las grandes ventajas de estos aparatos es que son diseños portátiles y es posible desmontarlos, facilitando así guardarlos cuando ya no se van a necesitar. 
  • Resistencia y durabilidad: son dos de las principales cualidades que destacan en la gama de elevadores de placas de nuestro catálogo. Ambas van en función del modelo del producto.
  • Simplifican el trabajo: gracias a estos elementos, los trabajos profesionales de instalación de paneles y placas en los techos se facilitan y simplifican de forma considerable. De hecho, el empleo de un elevador permite que dichas tareas puedan sea efectuadas por una sola persona, bastante más complicadas sin su presencia. 
  • No necesita mantenimiento especial: más allá de cierta revisión periódica de los distintos componentes. Es resistente y, en función de la calidad del producto, de gran durabilidad.
Elevadores de placas: características y usos

Medidas de seguridad

Aunque el manejo de cualquier elevador de placas es sencillo, es necesario adoptar ciertas precauciones que garanticen la seguridad de los profesionales en el momento de llevar a cabo sus trabajos. Una de las más importantes es colocarlo sobre un suelo plano y estable y cerciorarse de que sus ruedas están bloqueadas con el freno que lleva.

Otra advertencia a tener muy en cuenta es el indicador de altura máxima de estos aparatos. En el momento de ser visualizado por el operario, es preciso dejar de girar la manivela del torno. De igual forma, no se debe superar la carga máxima que cada elevador de placas puede soportar, que suele variar entre los distintos modelos, ni tampoco situarse debajo mientras se utiliza a título preventivo. Muchos elevadores de placas incluyen un dispositivo de seguridad en su torno: un sistema anticaída que bloquea el aparato en caso de rotura del cable, y de ese modo la carga no cae de golpe.

Los elevadores de placas tienen que cumplir la normativa de seguridad vigente y, por tanto, estar homologados por la Unión Europea. Esta es una comprobación imprescindible a la hora de realizar su compra.

Elevadores de placas: características y usos