Aumenta la seguridad y el confort con sensores de presencia y crepusculares

Por Leroy Merlin

Para garantizar la seguridad y confort en el hogar, la domótica ofrece muchísimos dispositivos como son los dispositivos de detección de movimiento y los crepusculares. Ambos son idóneos no solo para reducir el consumo energético sino también para mejorar la seguridad en tu hogar y la comodidad de tu familia.

¿Qué es un sensor crepuscular?

Estos dispositivos encienden o apagan las luces de una zona concreta dependiendo de la luz ambiental que haya. Un sensor crepuscular detecta si hay falta o exceso de luz, de manera que, si es necesario, enciende las lámparas a las que está conectado. También pueden controlar otros elementos de tu hogar, como las persianas, de forma que bajen cuando anochezca y vuelvan a subir al amanecer. 

Detectores de luz y movimiento

La iluminación (o las persianas) se activa automáticamente cuando la luz natural es inferior al nivel de lux previamente fijado en el aparato. El lux es la medida de la intensidad luminosa y equivale a 1 lumen/m2. Generalmente, los sensores crepusculares pueden ajustarse para que se enciendan y apaguen según la luminosidad que tú elijas (entre 2 y 200 lux). Para que te hagas una idea, 3 lux equivalen a la luz que hay durante el crepúsculo con un cielo despejado, mientras que para iluminar un pasillo o zona de paso son necesarios 100 lux. 

Detectores de luz y movimiento

¿Qué es un detector de movimiento?

También conocidos como detectores de presencia, estos dispositivos detectan cuando una persona se mueve o pasa por la zona en la que están ubicados. Van conectados, por un lado, a la corriente y, por otro, a lo que se quiera activar: luz, aire acondicionado, calefacción, alarma… Su gran ventaja es que optimizan el uso de energía, encendiendo una lámpara, la climatización o incluso la alarma de tu sistema domótico, cuando detecta presencia en la zona en la que está instalado.

Detectores de luz y movimiento

Una de las mayores preocupaciones al adquirir este tipo de dispositivos es si se encenderán cuando tu perro o gato pase por su ángulo de detección. Existen modelos con discriminación de mascotas, que, generalmente, detectan objetos mayores a 25 kg.

Detectores de luz y movimiento

Tipos de detectores de movimiento

Los detectores de movimiento pueden ser de interior o de exterior. Los primeros van conectados a la iluminación, la climatización, las persianas, la alarma…; mientras que los segundos suelen ir conectados a la iluminación. Los de exterior deben tener un IP54 o superior para que estén protegidos del polvo y los chorros de agua. Los sensores de movimiento para exterior suelen ir dotados también de sensores crepusculares, que permiten regular tanto el grado de luminosidad y como el encendido y apagado.

Detectores de luz y movimiento

Además de diferenciarlos por su ubicación interior o exterior, dependiendo de su tecnología pueden ser: 

  • Por infrarrojos pasivos: son los más sencillos y comunes. Detectan la diferencia de calor que emitimos los seres humanos y la zona en la que está ubicado. Así, cualquier cambio en la temperatura hace que se conecte el detector.
  • Por microondas: son muy sensibles. Emiten ondas en la zona a la que apunta, que rebotan hacia el aparato. Cuando algo interfiere en el retorno de estas ondas, el sensor capta un cambio en el tiempo de retorno, lo que hace que se conecte el detector.
  • Por ultrasonidos: emiten ondas de ultrasonido imperceptibles para las personas. Cuando hay una diferencia en la frecuencia emitida y recibida, interpreta que hay alguien en su ángulo de protección, provocando que se conecte el detector. También se encienden con el movimiento de puertas, ventanas o cualquier sonido cercano en su rango de acción.
  • Dual: combinan dos tecnologías: infrarrojos y ultrasonidos. Gracias a su gran sensibilidad y cobertura, son perfectos para evitar falsas alarmas.     
Detectores de luz y movimiento

¿Dónde coloco mi detector de presencia?

Lo más recomendable es situarlos a una altura mínima de 2,5 metros. En cualquier caso, sigue las recomendaciones del fabricante. Pueden ir colocados tanto en el techo como en la pared, pero siempre en el lugar en el que abarquen un mayor ángulo de detección, que oscila entre 110 y 360 grados. Son capaces de detectar la presencia de una persona en un radio de hasta 12 m.

Detectores de luz y movimiento

Si lo vas a colocar en la puerta de entrada o en un pasillo, un sensor con un ángulo de 180 grados será suficiente; pero si lo vas a colocar en el exterior, en una fachada, por ejemplo, elige uno con, al menos un ángulo de detección de 300 grados.

¿Para qué sirven los detectores de presencia y los crepusculares?

  • Los detectores de presencia son muy útiles en comunidades de vecinos, en las que es habitual un menor cuidado al encender y apagar las luces. Con este dispositivo ya no será necesario “buscar” el interruptor al entrar en el portal o salir del ascensor, ya que, al detectar presencia, encenderá automáticamente las luces.
Detectores de luz y movimiento

Pueden utilizarse también en el hogar para evitar accidentes o caídas en niños o personas mayores cuando se levantan por la noche. E, incluso, como elemento de seguridad en zonas de paso con muy poca luminosidad, como el pasillo, las escaleras, la zona de las basuras en comunidades de vecinos y viviendas unifamiliares o la entrada de tu casa, de manera que haya luz suficiente para encajar la llave en el bombín.

  • Los sensores crepusculares son perfectos para iluminar zonas exteriores y garantizar la seguridad en el jardín, zona de entrada o caminos hasta la entrada. Se emplean para áreas en las que es necesario que se encienda la luz al anochecer, como escaparates o fachadas de comercios. También son el dispositivo perfecto para simular presencia en tu hogar cuando os vais de vacaciones. Conéctalo para que se encienda cuando se haga de noche y se apague con los primeros rayos del sol.
  • Los detectores, tanto de presencia como crepusculares, son el complemento perfecto para un sistema de alarma. Puedes incluir ambos dispositivos a tu sistema domótico y controlar cuándo se encienden mediante tu teléfono móvil. Por ejemplo, un detector de presencia puede activar una alarma sonora y avisarte mediante una notificación cuando detecte movimiento.
Detectores de luz y movimiento

También ayudan a reducir el consumo energético y, por tanto, la factura de la luz, ya que solo encienden las luces cuando es necesario. No te volverás a olvidar de apagar las lámparas del jardín por la mañana porque lo harán solas cuando se haga de día.

Detectores de luz y movimiento