Disfruta de la hidroterapia en casa

Por Leroy Merlin

Tomar un baño o una ducha relajante es sinónimo de salud, bienestar y belleza; pero ya no es necesario acudir a un centro especializado, puedes disfrutar de los beneficios de la hidroterapia en tu propia casa.  

Disfruta de la hidroterapia en casa

Existen en el mercado multitud de propuestas para convertir el cuarto de baño, la terraza o el jardín en un auténtico spa casero: bañeras, duchas y columnas de hidromasaje, saunas e incluso spas de gran formato. Elige la opción más adecuada en función del espacio donde lo vayas a colocar, del presupuesto del que dispongas y del uso que le vayas a dar.

La hidroterapia tiene múltiples beneficios. El agua caliente y el masaje de los chorros favorecen la relajación, liberando la tensión de las articulaciones y reduciendo el estrés acumulado a lo largo del día. La mejora de la circulación y la relajación muscular producidos por el spa te ayudan a recuperarte de las lesiones. La rotación e impacto del agua caliente sobre el cuerpo permite entrar en una fase de relajación que facilita la conciliación del sueño y mejora el descanso. El agua caliente estimula la liberación de endorfinas y dilata los vasos sanguíneos, con lo que ayuda a prevenir los dolores de cabeza y las migrañas.

Disfruta de la hidroterapia en casa

Algunos estudios afirman que el hidromasaje mejora el equilibrio psicosomático, favoreciendo la evolución de pacientes con enfermedades como la diabetes, la esclerosis múltiple o la parálisis cerebral.

Las bañeras más sencillas permiten recibir un relajante baño de burbujas y ofrecen la posibilidad de regular la intensidad de la salida del aire. También hay modelos que complementan el masaje a base de aire con chorros de agua regulables en los laterales e incorporan elementos ergonómicos en su diseño para potenciar el confort.

Disfruta de la hidroterapia en casa

Más sofisticados son los llamados spas o minipiscinas que, con capacidad para cinco o seis personas, permiten disfrutar en familia o con amigos del placer de la hidroterapia. Se pueden colocar en el cuarto de baño, la terraza, el solarium o el jardín. Generalmente, cuentan con varios sistemas y zonas de hidromasaje, de aire y agua, que se concentran en las diferentes partes del cuerpo: lumbar, dorsal, extremidades inferiores… Algunos incorporan también tumbona, reposacabezas, luz interior, mando a distancia y hasta música.

Las cabinas de ducha son la mejor opción para disponer de un lugar donde rendirse a la hidroterapia cuando el espacio disponible es más reducido. Además, pueden ser mucho más completas que las bañeras, con diferentes tipos de masajes, baño turco, escocés, luces para cromoterapia…

Otra opción es sustituir la grifería tradicional por una columna de hidromasaje, lo que permite mantener la ducha o bañera convencional. Dependiendo del modelo, incorporan más o menos prestaciones. Hay que tener en cuenta que son sistemas de apoyo que no sustituyen al fisioterapeuta o al masajista profesional.