¿Cómo ahorrar energía en la cocina?

Por Leroy Merlin

El consumo de energía produce emisiones contaminantes. La cocina es donde más aparatos tenemos permanentemente enchufados y se lleva el 71,1 % del gasto energético de nuestro hogar (entre el uso de la cocina y el gasto de los electrodomésticos). Eligiendo aparatos eficientes contribuyes a mantener un aire más limpio y puedes reducir tu factura de la luz y/o el gas.

Las familias somos responsables del 34 % del consumo total de energía del país, según el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía). Asumiendo sencillas pautas de conducta, podemos contribuir a reducir sustancialmente nuestros consumos de energía sin renunciar al confort.

Distribución del consumo de energía en el hogar

  • Lo primero de todo y más determinante es que elijas electrodomésticos eficientes. Consumen menos energía. Eso se muestra en la etiqueta energética que es una herramienta informativa que permite saber su eficiencia. Los datos que se ofrecen son los consumos eléctricos anuales, por ciclo, consumo de agua, nivel de ruido, eficacia de lavados… La etiqueta energética clasifica los electrodomésticos mediante la asignación de letras y colores: de la A a la G y del verde hasta el rojo: donde la A y el verde son indicativos de máxima eficiencia, y la G y color rojo de menor eficiencia. Los aparatos más exigentes son la A+ y la A++, si bien son más caros en el momento de la compra, se amortizan bastante antes de su vida útil por lo que el ahorro es mucho mayor.
  • Utiliza programas de ahorro de energía tanto en el lavavajillas, como en la lavadora y en la secadora.
  • En cuanto a la lavadora: lava en frío o a baja temperatura, ya que el 90 % de la electricidad que consume este electrodoméstico es para calentar el agua.
  • En lo que respecta al horno, no abras su puerta hasta que no finalice la cocción de los alimentos. No lo uses para cocinar pequeñas cantidades de comida ni para recalentar o descongelar.
  • Descongela el frigorífico: la escarcha crea un aislamiento que puede suponer un 20 % de consumo eléctrico suplementario.

Hábitos sencillos a la hora de cocinar

  • Aprovecha el calor residual una vez apagada la placa (ya sea vitrocerámica, de gas o de inducción) para acabar de cocinar.
  • Si necesitas calentar agua o leche no te recomendamos que lo hagas en la placa. Es mejor que uses el microondas: se ahorra energía debido al poco tiempo de funcionamiento.
  • Usa la olla a presión porque consume menos energía.
  • Tapa las cacerolas y baja el fuego una vez que comience la ebullición.
  • Escoge un recipiente adecuado para cocinar: cuanto más pequeño menos energía consume.
Ecoopciones: ahorrar energía en la cocina

Adapta los grifos para hacerlos eficientes

  • Si el grifo de tu cocina tiene mandos independientes para el agua fría y el agua caliente, una buena medida de ahorrar es sustituirlos por un grifo monomando. Al controlar la apertura y mezcla de agua con una sola palanca evitan derrochar agua y se controla mejor la temperatura, de modo que se ahorra en energía y, además, es más cómodo de usar.
  • Los grifos monomando de apertura central fría contribuyen al ahorro energético, ya que te ayudan a reducir el consumo de agua caliente, porque solo al llevar el mando a uno de los extremos abre el agua caliente.

En definitiva, ahorra energía optimizando el consumo de tus electrodomésticos porque contribuyes a mantener un aire más limpio y puedes reducir tus principales facturas de luz y gas.

Ecoopciones: ahorrar energía en la cocina