El jardín sostenible 

Por Leroy Merlin

Si empleas los recursos que exige el jardín de una forma responsable, evitando el derroche y escogiendo productos reciclables y naturales y adoptas procedimientos y prácticas respetuosas con el medio ambiente, no solo ahorrarás dinero sino que estarás poniendo tu granito de arena en la conservación de la naturaleza.

No importa si es grande o pequeño, o los usos que quieras darle. Respetar las características del clima y el suelo es compatible con un buen diseño, capaz de sacarle todo el partido al espacio y a la orientación, y hacerlo tan bonito como funcional para que te resulte placentero y confortable a la vez. Las prácticas jardineras adecuadas y una mayor conciencia del valor de lo natural en la selección de productos para el cultivo y los cuidados harán el resto.

Si las plantas se seleccionan según su capacidad de adaptación al clima y el suelo de la zona, las posibilidades de éxito serán mayores y el esfuerzo y los gastos en agua y mantenimiento mucho menores. Eso solo se consigue con especies autóctonas o nativas, o aquellas que, aunque son oriundas de otros lugares del mundo, provienen de zonas climáticas similares o están probadamente aclimatadas. 

Las praderas de mezclas de césped clásicas exigen un gran consumo de agua, lo que en un país como España las hace poco sostenibles y caras de mantener. Además de reducir las áreas de césped a lo indispensable, en LEROY MERLIN tienes a tu disposición un amplio rango de alternativas: mezclas de cespitosas que demandan menos riego y toleran mejor el calor extremo; una gran variedad de céspedes artificiales (los de alta gama son cada vez más parecidos al natural); o áridos decorativos (desde tierras y gravas a bolos) y corteza de pino, muy fáciles de instalar y mantener.

El jardín sostenible

 

Iluminación de bajo consumo

La tecnología fotovoltaica, que se alimenta de la luz del sol y por lo tanto no precisa cableado, los leds y la fibra óptica son grandes aliados de la sostenibilidad, ya que no consumen energía eléctrica o lo hacen de forma reducida. Además, estas tecnologías han potenciado una gran diversidad de diseños de luminarias, desde balizas, apliques, focos empotrables y columnas, a tiestos y muebles retroiluminados. Ten en cuenta el índice IP de protección ante factores como la humedad, el choque térmico y el polvo, y la calidad de los materiales a la hora de seleccionarlos. La incorporación de temporizadores, sensores crepusculares y detectores de presencia contribuye eficazmente al ahorro en la factura de la luz.

La jardinería sostenible demanda que los productos que se empleen en el cultivo sean lo menos agresivos posible con el medio ambiente y la fauna útil, especialmente las abejas, agentes indispensables de la polinización. Por lo tanto tienen prioridad los abonos de origen orgánico, que ofrecen los nutrientes esenciales para el desarrollo de las plantas de forma lenta y sostenida y mejoran la estructura del suelo, y los fitosanitarios con el sello de aptos para la agricultura ecológica, formulados con principios activos menos agresivos. Respetar los ciclos naturales y fomentar la biodiversidad forman parte del ideal de sostenibilidad en el jardín.

El jardín sostenible

Una compostadora para el reciclaje 

Devolver a la tierra mediante el compostaje las siegas del césped, hojas secas y demás residuos vegetales que produce el jardín e incluso la cocina es un imperativo. Se trata de reeditar el proceso que se produce espontáneamente en el suelo de los bosques con las hojas caídas y otros residuos orgánicos de origen natural mediante una pila de compost abierta o, mejor aún, una compostadora, que permite acelerar el proceso. Se obtiene así un abono orgánico de alta calidad, totalmente ecológico, muy provechoso para las plantas del jardín y las macetas, el huerto, el césped, los árboles y arbustos. 

El agua de lluvia está libre de cloro y cal, de modo que resulta muy beneficiosa para las plantas, y además es gratuita. Almacenarla, como se hacía antiguamente mediante aljibes y cisternas, para destinarla al riego del jardín es una práctica sostenible que hoy se puede resolver con depósitos de agua que recogen mediante un canalón la que cae en el tejado. Se puede instalar un depósito permanente bajo tierra o en la superficie.

Los sistemas de riego automático por goteo con programador ofrecen la solución más eficiente y respetuosa con el medio ambiente para suministrar agua a las plantas del jardín. El ahorro depende del tipo de especies seleccionadas y el clima, pero se calcula de un 40% respecto al riego manual con manguera o regadera, y un 60% frente a la aspersión. Al dispensar el agua gota a gota de forma localizada y directa en la zona de la raíz se evitan las pérdidas por evaporación.

El jardín sostenible

El acolchado o mulching disminuye notablemente la pérdida de agua por evaporación y, por lo tanto, rentabiliza el riego; protege las raíces de los daños del frío y el exceso de calor; dificulta la proliferación de malas hierbas, que compiten con las plantas ornamentales por el agua, los nutrientes y la luz; evita el resecamiento y la erosión del suelo por efecto del viento y las escorrentías que produce la lluvia, etcétera.