Focos: descubre qué tipos hay y cuál necesitas

Por Leroy Merlin

De superficie, en kit de cables o rieles, de empotrar… Hay un tipo de foco para cada necesidad. Te contamos todo lo necesario para conocer una de las soluciones de iluminación más versátiles.

Los focos son una opción que ofrece muchas posibilidades para iluminar cualquier estancia. Se adaptan a todo tipo de techos, son capaces de proporcionar diferentes tipos de iluminación y su variedad de estilos es también inmensa. Los modelos con LED integrados son los más eficientes.

Sea cuál sea el tipo de foco que más te convenga, hay modelos para todos los gustos capaces de combinar con cualquier estilo decorativo. Tanto si quieres que pasen desapercibidos como si prefieres que aporten un toque especial a la decoración de un espacio.

Focos: qué tipos hay y cuál necesitas

Focos de superficie

Los focos de superficie son una buena opción para aportar luz general, puntual  o combinar ambas. Te permiten contar con varias fuentes de luz desde una sola toma y son muy fáciles de instalar.

Dependiendo del tamaño de la habitación, puedes optar por colocar uno o varios focos. Por norma general un foco es capaz de iluminar espacios de entre 1 y 4 m2. De acuerdo a esta fórmula para una estancia de entre 4 y 8 m2 necesitarás dos focos como mínimo, tres para unas dimensiones de entre 8 y 12 m2, y así sucesivamente.

Los focos de superficie pueden proporcionar una luz abierta (con un ángulo de 80 grados o superior) para dar sensación de mucha luz, o dirigida (ángulos de entre 24 y 36 grados) para iluminar una zona concreta.

Puedes optar por una especie de plafón con focos, una barra, o colocar varios, dependiendo del tamaño del espacio que quieras iluminar y el efecto lumínico y decorativo que quieras conseguir.

Focos: qué tipos hay y cuál necesitas

Existen muchos modelos distintos para poder combinar con la estética de la estancia donde van a ir colocados. Materiales diversos desde el cromo, el níquel, cobre, bronce, dorado, óxido… y en varios colores.

Rieles de focos y kit de cables

Los rieles de focos y kit de cables son una opción muy práctica para iluminar el interior de tu casa, sobre todo si no dispones de un falso techo en el que ocultar el cableado eléctrico.

El sistema de cable es ideal para estancias con techos inclinados como, por ejemplo, una buhardilla, y para realizar conexiones angulares. El sistema de riel permite que añadas el número de luces y la ubicación que desees. Lo puedes cambiar cuando quieras, debido a que es un sistema modulable.

Este tipo de luminarias permiten jugar con la dirección de la luz de los focos y orientar el haz luminoso hacia un punto concreto para destacar lo que desees o para tener más luminosidad en una zona específica. Combinando la posición de los focos —existentes de diferentes tamaños— podrás jugar con la luz y el espacio.

A nivel estético, tanto los rieles de focos como los kit de cables ofrecen un acabado muy moderno, funcional y decorativo. Encajan muy bien en estilos industriales y vanguardistas.

Focos de empotrar

Los focos de empotrar son una fuente de luz que se encaja en el falso techo. Su principal ventaja es que permiten crear una iluminación totalmente personalizada y son muy discretos. Pero su instalación es un poco más complicada que en los casos anteriores.

Hay modelos con LED integrado y con casquillo (downlight). Algunos se conectan directamente a la red y otros a través de un transformador. En el caso de los downlight, las ventajas de contar con un modelo con transformador son muy importantes: ganarás en calidad de luz y un 25% en eficiencia.

Focos: qué tipos hay y cuál necesitas

Para espacios grandes conviene optar por bombillas con un ángulo de iluminación abierto. Si prefieres concentrar el haz de luz sobre una zona concreta, es aconsejable instalar una bombilla con un ángulo de iluminación más cerrado.