Herbicidas orgánicos contra las malas hierbas

Por Leroy Merlin

Las malas hierbas son grandes enemigas de los jardines y huertos porque privan a las plantas de agua, nutrientes, espacio y, a menudo, de luz. La mejor manera de evitar sus efectos no deseados es la prevención, pero muchas veces es inevitable que proliferen.

Hay muchas maneras de eliminar las malas hierbas. La más común es quitarlas físicamente, a mano o con la azada. El problema de este método es que, si no se extraen de raíz, puede contribuir a que se reproduzcan.

Otro sistema que se utiliza para evitar que salgan malas hierbas es cubrir la tierra con mulching o mantillo. Sin embargo, tiene dos inconvenientes. El primero es que la corteza es un buen refugio para babosas y caracoles que pueden salir a comer plantas durante la noche. El segundo, es que su descomposición consume grandes cantidades de nitrógeno, lo que repercute en el crecimiento del resto de plantas.

Un método rápido y eficaz

La manera más rápida y efectiva de controlar las malas hierbas es el tratamiento con un herbicida. Existen herbicidas orgánicos que contienen ácido pelargónico, un ácido presente en los geranios.

Herbicidas orgánicos contra las malas hierbas

Se puede adquirir en forma de solución para ser pulverizada. Solo hay que rociar a fondo las malas hierbas hasta que queden empapadas.

Esta sustancia penetra la capa cerosa de la hoja y destruye las paredes de las células externas. Esto produce que la capa superior de las células libere su humedad, de modo que las partes tratadas se secan.