Hormigoneras: ¿de bricolaje o de construcción? Todo lo que te interesa saber antes de comprarlas

Por Leroy Merlin

Las hormigoneras son máquinas pensadas para mezclar y preparar morteros y hormigón en trabajos de construcción. Pero también se recomiendan en tareas de bricolaje donde hay albañilería de por medio. Con ellas se ahorra tiempo, comodidad y eficacia.

Para qué sirve una hormigonera

El uso que vayamos a dar a la hormigonera es determinante para escoger el tipo de  máquina que mejor se adapte a nuestras exigencias. Existen modelos recomendados para un uso puntual dentro de casa y máquinas profesionales, indicadas para trabajos de obra de mayor duración y necesidad de amasado:

  • Para bricolaje: son hormigoneras perfectas para pequeños trabajos de albañilería en casa, desde levantar una pared a realizar un solado, etc. Como por ejemplo el nuevo modelo de Altrad con motor eléctrico y una capacidad útil de 125 litros. Se caracterizan por ser pequeñas y ligeras para moverlas con facilidad, y a la vez sencillas de manejar por una sola persona. El volumen de la cuba siempre es inferior al de las profesionales, puesto que están pensadas para generar menos cantidad de amasado. Su diseño portátil mediante un bastidor horizontal con dos ruedas facilita desplazarlas al lugar exacto donde estemos haciendo la obra mientras que se están usando y moverlas fácilmente a otros lugares de casa si se necesita.
  • Para obra y construcción: se trata de máquinas mezcladoras más grandes y ofrecen un mayor volumen de amasado y resistencia, puesto que se suelen utilizar en proyectos constructivos de envergadura. Hay diseños que traen una capacidad de cuba de hasta 360 litros. Los nuevos modelos se caracterizan por incorporar cubas fabricadas en chapa de acero de alta embutición. Estas hormigoneras requieren una inversión considerablemente superior que las de bricolaje, bastante más económicas.
Hormigoneras: ¿de bricolaje o de construcción?

Tipos de hormigoneras según sus diseños

  • Las hormigoneras también varían en sus diseños y medidas. En función de ello son más manejables o no y ofrecen un nivel de movilidad mejor o peor. Además de ocupar más o menos espacio cuando hay que guardarlas porque ya se ha finalizado el trabajo. Por ejemplo, existen modelos que solo miden 80 cm de altura, muy aconsejables para tareas de bricolaje experto.
  • Modelos desmontables: son los más utilizados para bricolaje con albañilería, van totalmente embalados en caja y se montan de forma sencilla, rápida y ágil mediante las instrucciones del fabricante.
  • Plegables: por lo general son máquinas en las que ciertos elementos pueden plegarse si es preciso, en concreto sus patas y ruedas inferiores, y de esta manera facilitan su traslado y almacenamiento.
  • Fijas: las hormigoneras fijas son máquinas empleadas en grandes proyectos de construcción y deben ser transportadas mediante un remolque o un transporte profesional debido a su elevado peso, que puede alcanzar hasta los 200 kg.

La importancia del motor en las hormigoneras

Las hormigoneras son máquinas con un motor encargado de mover la cubeta y éste puede funcionar mediante corriente eléctrica, gasolina o diésel. En función del uso y las características espaciales donde se vaya a trabajar conviene optar por un tipo u otro. Los modelos con motor eléctrico son los más aconsejables para tareas ocasionales, por lo general actividades de bricolaje, ya que pesan poco y se pueden manejar en espacios interiores. A cambio poseen menor potencia que los de gasolina y su capacidad es más limitada: se recomiendan para preparar cantidades de hormigón o morteros que no superen los 180 litros, y es imprescindible que tengan cerca un interruptor convencional con toma de tierra.

Las máquinas con motor de gasolina o diésel son hormigoneras profesionales, recomendadas para la construcción de trabajos continuados porque gracias a él obtienen la potencia elevada que necesitan para ofrecer un gran rendimiento. Sin embargo solo deben ser utilizadas al aire libre o en zonas perfectamente ventiladas en espacios cubiertos. Como no llevan cable se pueden mover con libertad. Otra opción son los modelos de hormigoneras disponibles en versión eléctrica y a gasolina.

Las piezas fundamentales de una hormigonera

Todas las hormigoneras, al margen del tipo y uso al que estén destinadas, se componen de una serie de piezas esenciales para su funcionamiento, fabricadas en materiales que determinan su durabilidad, resistencia y peso.

Hormigoneras: ¿de bricolaje o de construcción?

La cuba o tambor es el contenedor donde la maquina realiza el hormigón o mortero. En la mayoría de los modelos nuevos es de acero de alta embutición y su capacidad varía según el tipo de hormigonera, para bricolaje o profesional. Cuanto más grande sea ésta, más elevada será la potencia de su motor. La corona y el piñón son fundamentales para que la cuba gire y pueden ser de fundición o de diferentes materiales plásticos muy resistentes al impacto, como el ABS, utilizado en las de bricolaje. Cuando están revestidos por una carcasa su protección es mayor y duran más. El volante es esencial para manipular la cuba y admite diversas posiciones para cargar y descargar. El chasis es la estructura que sujeta la hormigonera, fabricada en metal, y puede ser desmontable, plegable o ir soldada. Lo habitual es que incluya ruedas inferiores para moverla sin dificultad; éstas varían en tamaño y pueden ser neumáticos.

Hormigoneras: ¿de bricolaje o de construcción?

Cómo identificarlas y su normativa de seguridad

Estas hormigoneras se identifican y diferencian mediante una jerarquía de colores que establece cuál es su uso. En amarillo, naranja y rojo se agrupan los modelos destinados a bricolaje, y en verde los diseños para profesionales. Todas son máquinas con garantías de calidad que cumplen la normativa europea en materia de seguridad y una pegatina informativa visible en ellas así lo certifica.