Iluminación exterior: ten en cuenta el IP

Por Leroy Merlin

A la hora de elegir tus lámparas de exterior es muy importante que te asegures de que están homologadas para su uso en el exterior. Lo determina el índice de protección (IP). Te lo explicamos a continuación.

Iluminación exterior: ten en cuenta el IP

La iluminación de exterior está hecha de materiales resistentes a los cambios de temperatura y a la humedad: suele ser de PVC, aluminio inyectado o acero inoxidable. Pero para saber si una lámpara cumple los requisitos, tienes que fijarte en el índice de protección (IP) de la luminaria. El IP define el grado de protección y estanqueidad, es decir, la protección que el aplique, foco, proyector, etcétera tiene frente a la humedad y a la suciedad, y que lo hace apto para su uso en exterior.

Iluminación exterior: ten en cuenta el IP

Como regla general, se puede establecer que cuanto mayor es el IP, más protegido está el equipo de iluminación. Los elementos de iluminación exterior varían en su mayoría entre un IP de 23 y un IP de 68, lo que supone una protección eficaz para la zona al aire libre y frente a las inclemencias meteorológicas.

Iluminación exterior: ten en cuenta el IP

El IP consta de dos números. El primero se refiere a la protección frente a agentes externos, como el polvo, en contacto con las partes eléctricas. El segundo señala la protección frente a la filtración de agua en los componentes internos del producto.

Ambos números oscila desde el 0, que significa que no tiene ningún tipo de protección especial, hasta el 8, que significa que el aparato puede incluso sumergirse en el agua un largo tiempo.