Impermeabilizar la cubierta es fundamental

Por Leroy Merlin

Para habilitar una buhardilla lo más importante es que la estructura esté en perfecto estado. No tiene sentido hacer una reforma interior sin comprobar que tanto los forjados, como los muros y, sobre todo, la cubierta están en condiciones de dotar de habitabilidad al interior.

Una vez comprobado el estado de la estructura de la cubierta o su arreglo parcial o total hay que hacer una nueva impermeabilización en varias capas:

  1. Una lámina impermeabilizante
  2. Plancha ondulada bituminosa
  3. Tejas

Las membranas transpirables son las adecuadas para impermeabilizar cubiertas sobre buhardillas habitadas y habitaciones con calefacción. El calor y la respiración humana favorecen la aparición de la humedad ambiental que, si no encuentra una vía de salida o ventilación, puede provocar problemas de condensación. La membrana transpirable evita este problema a la vez que protege la cubierta de los efectos climáticos.

No dejan pasar la humedad del exterior al interior, pero dejan salir el vapor de agua del interior, es decir, son transpirables. Se sitúan encima de los aislamientos colocados por el exterior y los protegen de posibles filtraciones a la vez que evitan que se forme condensación bajo la membrana, lo que podría deteriorar la placa aislante.

Un consejo: invertir para ahorrar

Aunque la buhardilla se encuentre en buen estado estructural, puedes aprovechar la rehabilitación para impermeabilizarla correctamente, ya que se ganará en confort interior y alargarás la vida de la misma. Aunque la inversión sea algo mayor, el ahorro futuro compensará en poco tiempo lo invertido.

Las 10 claves para impermeabilizar la cubierta de la buhardilla

1. Trabaja con seguridad

Acceder a un tejado siempre es peligroso, así que tienes que colocar andamios bien anclados para poder trabajar con comodidad y sin miedo. Debes emplear también arneses y casco para seguridad personal en todo momento.

2. Retira todas las tejas antiguas de la cubierta.

La mejor opción es retirarlas de la cubierta a una zona cercana, en el patio, terraza, si las vas a reutilizar. También podría ser en un andamio que aguantara el peso y correctamente diseñado. Otra opción es hacer la impermeabilización por zonas, amontonando, si la estructura lo permite, las tejas con cuidado en un lado del tejado y luego ir cambiando según avanza el trabajo. Si no las reutilizas las debes verter en contenedores para derivarlas a un vertedero legalizado, centro de recuperación o reciclado de residuos o punto limpio.

Impermeabilizar la cubierta es fundamental

3. Limpia todos los escombros que queden sobre la base del tejado

Comprueba el estado del soporte por si tienes que cambiar alguna tabla. Verifica ahora el estado óptimo de toda la viguería.

4. Reconstruye el soporte para el aislamiento.

Si vas a aislar la cubierta, siempre recomendable, es el momento para que rehagas el soporte con paneles de aglomerado hidrófugo u OSB. Y después pon el aislante. La opción más recomendable es la colocación de paneles sándwich autoportantes que ya incorporan una parte decorativa para el interior, el aislamiento del grosor que se necesite y una capa que sirve de soporte para la impermeabilización y las tejas. Esta capa exterior suele ser de aglomerado hidrófugo o de paneles de OSB tratado. Sella todas las juntas.

5. Impermeabiliza correctamente.

La siguiente tarea es colocar una lámina impermeabilizante en toda la cubierta. Esta lámina deja transpirar el tejado pero impide el paso del agua, en caso de rotura de la teja. Se encuentra en rollos de gran tamaño para evitar hacer juntas. Empieza la colocación desde el alero y sigue hasta la cumbrera. Debes ir solapando unas con otras de tal manera que el agua, en caso de caer, se vaya desplazando sobre ellas hasta el muro exterior por el alero. Las láminas incorporan las medidas de solape necesario, importante sobre todo en cubiertas de poca inclinación.

6. Sitúa listones para el apoyo de las tejas.

Coloca paralelos y promediados listones de PVC o madera tratada sobre la lámina impermeabilizante. Servirán para la colocación de las tejas.

Impermeabilizar la cubierta es fundamental

7. Instala una segunda barrera de impermeabilización

Es lo más apropiado, especialmente en tejados de casas antiguas y estructura de madera, hacerlo a base planchas bituminosas onduladas. Hay planchas específicas para cada tipo de teja, curva, plana o mixta.

8. Coloca las planchas sobre la lámina de impermeabilización.

Empieza fijando las planchas desde el alero. Lo correcto es que estas planchas viertan el agua, en caso de recibirla, sobre el canalón, de ahí que deban sobresalir del alero unos 5 cm, según sea el canalón que se va a colocar. Clávalas sobre la estructura en varios puntos por placa, para evitar que el viento las levante.

9 Coloca rastreles atornillados.

Si las tejas van clavadas a rastreles, hay que colocar rastreles atornillados con tornillos que sellen el hueco al mismo tiempo y eviten el paso del agua; los rastreles se colocan sobre las placas bituminosas y la estructura. Hay que promediarlos paralelos, según el tamaño de la teja. El hueco entre el primer y segundo rastrel será menor, ya que la teja debe sobresalir unos 5 cm del alero.

10 El último paso es colocar las tejas.

Si es teja curva se pueden colocar directamente sobre las planchas bituminosas, tanto la teja de canal como la cobija. Si van clavadas, se hace sobre los rastreles que se deben atornillar previamente sobre la plancha bituminosa específica.

Impermeabilizar con placa “bajo teja”

Estas placas están compuestas por una armadura base de fibras minerales y vegetales y resinas asfálticas en forma de panel acanalado que tiene una doble función: impermeabilizar la cubierta y, a la vez, permitir su ventilación. Por tanto, es una solución perfecta para evitar las humedades por filtración del agua de lluvia y por condensación que se producen cuando el vapor de agua se queda detenido en espacios sin ventilación.

Impermeabilizar la cubierta es fundamental

Por otro lado, las placas “bajo teja” te permiten colocar directamente sobre ellas las tejas curvas, planas o mixtas. Consulta en tu tienda LEROY MERLIN cuál es el perfil adecuado para el tipo de teja que tienes.

La colocación de las placas es sencilla: se fijan al soporte (a rastreles de madera, perfiles metálicos o de PVC sobre el forjado o directamente sobre este) con tornillos o clavos con arandela metálica y de estanqueidad EPDM (caucho elástico con muy buenas propiedades frente al paso del agua); primero se colocan las placas en la zona del alero y se va subiendo por el tejado hasta la cumbrera, solapando unas sobre otras en las marcas dispuestas para ello.

Impermeabilizar la cubierta es fundamental

 

Al colocarlas, respeta siempre un espacio de ventilación

El secreto para evitar las humedades por condensación, especialmente en viviendas muy caldeadas y en climas fríos, es dejar espacio entre el panel aislante, la membrana de impermeabilización y la cubierta (tejas, placas), como ves en el dibujo.

Con las placas “bajo teja” es sencillo, ya que el ranurado de la misma está pensado para favorecer la ventilación.

Si usas membrana impermeabilizante habilita ese espacio con listones de madera, perfiles metálicos o de PVC, incluso los propios sistemas que los fabricantes de soluciones para las cubiertas comercializan. Estos espacios, que no hace falta que sean de más de 2 cm, permiten la ventilación de los materiales, evitando que se deterioren y, por tanto, den lugar a problemas de humedad.