La instalación de suelos cerámicos ya no es cosa de profesionales. ¡Hazlo tú mismo!

Por Leroy Merlin

Como los diamantes, los suelos cerámicos son para siempre… O casi. Duros, resistentes y fáciles de limpiar, los diseños de hoy son perfectos para toda la casa. Instalarlos tú mismo está en tu mano gracias a las técnicas y trucos de los profesionales.

Hace años, los suelos cerámicos ofrecían pocas posibilidades para la decoración. El gres tradicional era entonces el rey: blanco, oscuro o en colores terracota. Hoy, en cambio, el abanico de colores y diseños se ha ampliado de forma espectacular, y tenemos a nuestro alcance pavimentos que combinan las ventajas de la cerámica con la belleza de otros materiales. Desde la madera (en cientos de tonos y texturas) hasta el mármol, el cemento o el hierro oxidado, hay un suelo para cada espacio y  cada hogar. Instalar estos suelos está al alcance de todos los amantes del bricolaje: solo hace falta contar con las herramientas y los productos adecuados, seguir unos pasos concretos y poner mucho cariño y cuidado. El resultado te sorprenderá: cuando termines de solar la cocina, el baño o el salón, ¡seguro que te animas con el resto de la casa! Y si lo tuyo no es el bricolaje o prefieres contratar la instalación, en Leroy Merlin ponemos a tu disposición nuestro servicio profesional. Con todas las garantías.

Tipos de colocación de suelos cerámicos: escoge antes de empezar

Tan importante como instalar bien un suelo cerámico es saber elegir el tipo de colocación de las baldosas.  La disposición puede hacer que los espacios parezcan más grandes, más actuales, más clásicos… Existen cuatro tipos básicos que podemos elegir:

  • En paralelo. Las piezas se colocan con todas las juntas alineadas. Es habitual en suelos cerámicos de baldosas cuadradas. Si las piezas son rectangulares (por ejemplo, imitando tablas de madera), cuando se colocan en paralelo generan ambientes muy actuales y elegantes. Es una disposición adecuada para espacios pequeños y medianos.
  • Contrapeado.  Las baldosas se instalan con las juntas escalonadas. Es una disposición característica de los suelos de madera, que los nuevos pavimentos cerámicos que imitan este material adoptan muchas veces. Ideal para ambientes con decoración clásica.
  • En rombo. Esta colocación también se conoce como “a cartabón”. Es similar a la disposición en paralelo, con la diferencia de que las baldosas no se colocan alineadas con las paredes o con la ventana. En estos suelos se traza la distancia más lógica en diagonal por la estancia. Los suelos en rombo suelen utilizarse en ambientes de tipo rústico y habitaciones grandes. Actualmente están algo obsoletos, ya que tienden a empequeñecer visualmente los espacios.
Instalación de suelos cerámicos, ¡hazlo tú!

Técnica del doble encolado: la mejor para suelos cerámicos

Al igual que los materiales, las técnicas de instalación de cerámica también han evolucionado con el tiempo. Hace años las baldosas se colocaban con morteros tradicionales, mucho más complicados de usar que los morteros-cola y las pastas adhesivas que podemos encontrar hoy en el mercado. Las nuevas herramientas (llanas dentadas de acero, kits de nivelación, cortadores de cerámica fáciles de usar…) hacen el trabajo mucho más fácil y llevadero, al alcance de todos los aficionados a las reformas del hogar.

Instalación de suelos cerámicos, ¡hazlo tú!

Cuando tengas todo el material (te contamos cuáles son los básicos en nuestra guía sobre Cerámica: Tipos de instalación y ventajas), solo te quedará reservar uno o dos días para el trabajo. Pero antes de empezar, ten en cuenta estos consejos:

  • A la hora de comprar, no olvides adquirir un 10% más de material para cubrir cortes o piezas rotas.
  • Abre las cajas y deja las baldosas en la habitación donde las vayas a colocar, para que se aclimaten durante 24 horas.
  • Ponte ropa de trabajo, guantes de obra, gafas de protección y rodilleras (¡fundamentales!)

Los suelos cerámicos se instalan siempre sobre superficies niveladas y en buen estado. Si tu pavimento no lo está, puedes acondicionarlo con un mortero de nivelación. Cuando lo tengas listo, empieza a colocar las baldosas con la técnica del doble encolado: consiste en aplicar una capa fina de mortero-cola o pasta adhesiva en ambas partes, el dorso de la baldosa y el suelo. Usa una llana dentada para crear estrías y favorecer el agarre. El doble encolado evitará la aparición de bolsas de aire; además, impide que las baldosas se despeguen. Los pasos para instalar bien un suelo cerámico son los siguientes:

Instalación de suelos cerámicos, ¡hazlo tú!

1. Si los ángulos de la habitación no son rectos, traza una línea a escuadra desde una de las esquinas. Será tu guía para comenzar la instalación de las baldosas. El hueco restante lo tendrás que cubrir al final con piezas cortadas.

2. Empieza colocando las baldosas desde la pared o la línea. Para ello, cubre el suelo con una capa de adhesivo aplicado con la llana dentada. Extiende el adhesivo sobre un espacio correspondiente a unas 6-10 baldosas (dependiendo del tamaño).

3. Aplica otra capa de adhesivo en el dorso de la baldosa y pégala sobre el suelo. Golpéala con cuidado con un mazo de goma para asentarla bien y eliminar las bolsas de aire.

4. Ve colocando separadores o crucetas entre las baldosas. Para obtener un resultado perfecto, te recomendamos usar un kit de cuñas autonivelantes: inserta las bridas entre las baldosas, termina de colocar el suelo y mete después las cuñas. Presiona con las tenazas para ajustar y nivelar.

5. Deja secar el adhesivo durante por lo menos 24 horas. Después, retira los separadores o las cuñas y bridas.

6. Rellena las juntas con una pasta para juntas adecuada. Presiona bien el producto para que no queden burbujas; es mejor que rebose un poco, porque al secar suele mermar. Deja secar, y cuando esté a medio fraguar, limpia los restos con una esponja y agua abundante.

7. Termina el trabajo eliminando las manchas de cemento con un quitacementos a base de ácido clorhídrico. El velo blanquecino de la pasta para juntas puedes retirarlo con un limpiador líquido, especial para cerámica.

Cómo conseguir el suelo cerámico perfecto. Tu aliado: un kit de cuñas autonivelantes

Los suelos cerámicos siempre deben llevar juntas entre baldosas. Las juntas permiten los movimientos de dilatación y contracción de las piezas, evitando que se levanten con el tiempo. Es fundamental que sean regulares y uniformes, y también que el suelo en general esté nivelado. Una baldosa que sobresale no solo es poco estética, sino que puede causar caídas.

Además de la técnica tradicional, consistente en colocar un nivel largo sobre un reglón en varias direcciones y golpear las baldosas hasta conseguir que la burbuja se sitúe en el centro de la cápsula, hoy tienes un innovador accesorio que hará este trabajo mucho más fácil: el kit de autonivelado con bridas, cuñas y tenazas de ajuste.

A medida que vayas colocando las baldosas sobre el suelo, inserta entre ellas las bridas de plástico del kit. Colócalas a intervalos de entre 5 y 10 cm máximo. Cuando termines de poner el suelo, introduce las cuñas en las bridas y presiona con las tenazas: verás cómo las baldosas bajan y se nivelan de forma automática, sin que tengas que usar el mazo. Espera a que el adhesivo se seque del todo y quita las cuñas, golpeándolas con la maza o con el pie. Termina retirando las bridas… ¡Tu suelo quedará perfecto!