Cuadros eléctricos vacíos y premontados: la base de tu instalación eléctrica

Por Leroy Merlin

Los cuadros eléctricos son la pieza fundamental de cualquier instalación eléctrica. Controlan la potencia máxima de consumo en tu hogar –y negocio– y protegen, tanto la instalación como a los habitantes de la casa, de sobrecargas y cortocircuitos. Hay muchísimas variables para elegir el cuadro eléctrico que te conviene, pero, ante todo, has de tener en cuenta la potencia que vas a necesitar, que irá en función de los aparatos que conectes a la corriente eléctrica y del tamaño de tu vivienda.

 

La base de tu instalación eléctrica

Tipos de cuadros eléctricos: ¿cómo deber ser el mío?

Existen diversos tipos de cuadros eléctricos dependiendo de su ubicación, si es una reforma o una obra de casa nueva, el tamaño de la vivienda y la potencia que necesitarás. Te contamos sus diferencias.

Premontados o vacíos

La decisión de instalar un cuadro premontado frente a uno vacío dependerá de tu nivel como electricista y de si es una reforma o una obra de nueva construcción.

Los cuadros premontados se componen de una caja en la que van los automáticos montados, de manera que lo único que hay que hacer es enganchar el cable principal de corriente y las salidas a cada uno de los circuitos. Al venir precableados, son perfectos para ahorrar tiempo en la instalación. Suelen llevar 5 interruptores, entre los que se incluye el diferencial, el Interruptor General Automático y tres PIAS (Pequeños Interruptores Automáticos). También los hay con limitador contra tensiones permanentes y transitorias y más módulos, hasta 9. Son muy utilizados también en reformas de viviendas, en las que se renueva el cuadro por uno nuevo y se mantiene el número de circuitos previo.

Los cuadros eléctricos vacíos requieren adquirir a parte todos los interruptores que necesita la instalación: IGA (Interruptor General Automático), diferencial, PIAS o magnetotérmicos y el protector contra sobretensiones. Esta opción es la más elegida en obras de nueva construcción.

 

Empotrados o de superficie

Lo más habitual al realizar la obra de una casa nueva es instalar un cuadro empotrado en la pared; mientras que si se trata de la reforma de una vivienda, se puede colocar tanto uno de superficie como empotrado. Aunque, con uno de superficie puedes ampliar el circuito eléctrico (con un cuadro más grande con espacio para más interruptores) y adaptar tu instalación a la normativa. 

Cuando diseñes una nueva instalación eléctrica, hazlo con previsión. Deja algún espacio vacío en el cuadro eléctrico, de manera que, si quieres realizar una futura ampliación en el sistema, no sea necesario acometer obras.

Ubicación: exterior o interior

Los cuadros eléctricos para zonas de exterior son estancos y requieren un IP65 (Índice de Protección), que lo resguardan completamente contra el polvo y de los chorros de agua. Un cuadro eléctrico de exterior sirve también para controlar los focos de la piscina, la bomba de circulación, el clorador salino, el calentador de agua…, pero también el encendido y apagado de las luces de un jardín o una terraza.

Algunos modelos de cuadros eléctricos de exterior incorporan un programador, muy útil para controlar el tiempo de funcionamiento de los aparatos conectados. Los cuadros eléctricos para exterior suelen ser de superficie. Otros incluyen también enchufes. Este tipo de cuadros son habituales en las parcelas de los campings para conectarse a la electricidad.

Mientras, los de interior, pueden llevar tapa o no y requieren un IP23 (Índice de Protección), como mínimo. Pueden ser empotrados o de superficie.

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Tamaño del cuadro

Pueden tener entre 2 y 54 módulos y estar organizados en una fila o en dos. Su elección dependerá de la distribución de los elementos de construcción y de los circuitos del sistema eléctrico: cómo sea el cableado; de dónde venga; si la pared es estrecha, que entonces es preferible un cuadro con varias filas; o si la pared es grande, pudiendo colocar uno una sola fila.

¿Qué interruptores lleva un cuadro eléctrico?

ICP. Es el Interruptor de Control de Potencia y corta la energía cuando se supera lo contratado con la compañía eléctrica. Suele ir separado del cuadro eléctrico. Todos los nuevos contadores digitales, obligatorios en todas las viviendas desde el 31 de diciembre de 2018 –a cuenta de las distribuidoras–, cuentan con este dispositivo incorporado. Algunas distribuidoras de electricidad han optado por mantener el antiguo interruptor en las viviendas, mientras que otras lo han eliminado. En el caso de que permanezca instalado y quieras aumentar la potencia del suministro, la distribuidora debe quitar el ICP del interior de la vivienda, ya que limitaría la potencia y no se detectaría la subida. En caso de reforma o construcción de una nueva vivienda, ten en cuenta que no será necesario que preveas un hueco para este interruptor que ya viene en el contador digital.

IGA. El Interruptor General Automático es obligatorio en los cuadros de nueva instalación según el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT 2002). Interrumpe el suministro de electricidad cuando se supera la potencia que la instalación puede soportar.

PCS. El interruptor de Protección Contra Sobretensiones protege a los elementos conectados a la red eléctrica contra sobretensiones en la red, evitando que sufran daños o desperfectos. Aunque la normativa no lo exige en las viviendas, dependiendo de la distribuidora que te suministre la electricidad, su presencia será obligatoria o no. Es un dispositivo muy útil para proteger los aparatos eléctricos tanto por sobretensiones transitorias como permanentes. Estos picos de tensión pueden originarse, por ejemplo, por un rayo (sobretensión transitoria) o por sobretensiones (permanentes) en la red eléctrica de alrededor de un 10%, lo que provoca una reducción en la vida útil de los aparatos. 

ID. El Interruptor Diferencial es uno de los elementos clave y presente en todas las instalaciones, modernas y antiguas. Su amperaje varía entre 25 y 40 amperios (A). Este interruptor “salta” cuando detecta que hay una fuga en la red eléctrica, ya sea por algún defecto o anomalía en un aparato eléctrico o en la instalación. Lo que hace es controlar la cantidad de electricidad de entrada y salida y, cuando detecta una diferencia, corta la corriente por seguridad. Según el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT, 2002) ejercen una protección complementaria en caso de fallo de otra medida de protección. 

Estos interruptores tienen un pequeño botón de prueba llamado “test”. Hay que pulsarlo una vez al mes para comprobar que el interruptor diferencial funciona correctamente. Si al pulsarlo, la instalación eléctrica se queda sin energía y se corta el suministro, es que el interruptor funciona como debe. Pero, si al realizar la prueba sigue habiendo electricidad, es necesario revisar el diferencial.

Una de las características que hay que tener en cuenta al seleccionar un interruptor diferencial es su sensibilidad, que es la intensidad mínima para detectar las fugas y cortar la corriente. Para uso doméstico, la sensibilidad debe ser de 30 mA (miliamperios). Aunque suele haber tan solo un interruptor diferencial por vivienda, si esta es muy grande se pueden instalar más para controlar las diferentes zonas de la casa.  

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Magnetotérmicos o PIAS. También llamados Pequeños Interruptores Automáticos (PIAS) son los que gobiernan el funcionamiento de cada uno de los circuitos (iluminación, enchufes, vitrocerámica…). Protegen, mediante la desconexión del interruptor, de cortocircuitos o sobrecargas que pueda haber en cada uno de los circuitos o en los aparatos conectados. De esta manera, si detectan un exceso de consumo en una parte de la vivienda, el interruptor determinado se desconecta, pero sin dejar sin electricidad al resto de la casa. Su amperaje puede ser entre 10 A y 40 A. Según la normativa, los magnetotérmicos para viviendas deben ser bipolares, que protegen la fase y el neutro. El número de PIAS dependerá de los circuitos en los que se divida la instalación eléctrica.

Qué potencia necesitan los interruptores de tu cuadro eléctrico

Para un cuadro eléctrico de exterior, además de la iluminación y la potencia de la bomba de la depuradora, tendrás que tener en cuenta la del resto de accesorios eléctricos que tiene tu piscina y qué vas a conectar al cuadro eléctrico: los focos, la bomba de circulación, el clorador salino, el calentador de agua…

Cuando el cuadro es de interior, deberás tener en cuenta cuánta potencia vas a necesitar según el tamaño de tu vivienda, la distribución y los aparatos que vayas a conectar. Para una electrificación básica de un piso de unos 90 m2, se necesita un cuadro eléctrico con, al menos, 14 módulos para poder instalar todos los interruptores que necesites, así como las medidas de seguridad obligatorias, como el interruptor diferencial, el IGA (Interruptor General Automático) y el interruptor para la protección contra sobretensiones (PCS).

Al planificar los circuitos que proveerán de electricidad a tu hogar, debes tener en cuenta que cada uno de ellos va conectado un magnetotérmico o PIA que soporta el mismo amperaje. Así, para la iluminación son necesarios 10 A y un cable de 1,5 mm2; para los enchufes, 16 A y un cable de 2,5 mm2; para la lavadora y el lavavajillas (o un calentador de agua) se requieren 20 A y un cable de 4 mm2; y para el horno y la vitrocerámica (o placa de inducción), 25 A y un cable de 6 mm2. También se requieren 25 A si también va conectado el aire acondicionado y otros 25 A si la calefacción es eléctrica. Asimismo, se puede colocar un magnetotérmico de 40 A (con un cable de 10 mm2) si necesitas conectar varios aparatos, como el horno, la vitrocerámica, los radiadores y el calentador eléctrico.

Instalación de un cuadro eléctrico y normativa

Según la normativa (REBT), el cuadro eléctrico puede instalarse tanto empotrado como en superficie y siempre en espacios seguros y protegidos, siempre evitando baños, cocinas, galerías o terrazas. Lo ideal es colocarlo cerca de la puerta principal, lo más próximo posible a la entrada de derivación eléctrica principal, que proviene del contador eléctrico. Debe colocarse a una distancia del suelo de, al menos, 140 cm, y nunca a más de 2 m.

Al instalar un cuadro eléctrico, es necesario seguir siempre la normativa que rige el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) y tomar todas las precauciones necesarias y, en caso de duda, consultar con un instalador autorizado.

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Grado de electrificación: básico, intermedio o avanzado

Al decidir qué tipo de cuadro eléctrico necesitas, ya sea vacío o premontado, deber tener en cuenta el grado de electrificación de la vivienda. Puede ser básico, intermedio o avanzado (también elevado).

Según el REBT, el grado de electrificación básico comprende una instalación que permita el uso de aparatos electrodomésticos de uso básico sin necesidad de posteriores obras de evacuación. Con este grado de electrificación serán necesarios cinco circuitos independientes:

  • C1. Para los puntos de iluminación (hasta 30).
  • C2. Para las tomas de corriente de uso general (hasta 20).
  • C3. Para la cocina y el horno (toma de 25A).
  • C4. Para la lavadora, el lavavajillas y el termo eléctrico.
  • C5. Para las tomas de corriente de los cuartos de baño, así como bases auxiliares de la cocina (máximo 6 tomas).

El grado de electrificación intermedio requiere, además de las ya mencionadas, tomas para más aparatos eléctricos, como calefacción eléctrica o aire acondicionado. También si es necesario un circuito adicional para las tomas de corriente o para la iluminación, por ejemplo.

El grado de electrificación es elevado o avanzado es el que corresponde a viviendas en las que se prevé el uso de más aparatos eléctricos, con, al menos, 9 circuitos diferentes. También debe instalarse en viviendas superiores a 160 m2. En estos casos además de los cinco circuitos de la electrificación básica, se requiere de más circuitos adicionales:

  • C6. Adicional. Para más puntos de iluminación
  • C7. Adicional. Para más tomas de corriente
  • C8. Calefacción eléctrica
  • C9. Aire acondicionado
  • C10. Secadora
  • C11. Domótica y seguridad
  • C12. Adicional C3, C4, C5

Para un grado de electrificación básico, se requiere una potencia de 230 V y un IGA de 25 A. Mientras, para una vivienda con un grado de electrificación elevado se necesitan potencias superiores a 230 watios y un IGA de 40 A.