La paleta de albañil: usos y claves

Por Leroy Merlin

La paleta es la herramienta manual más importante para el albañil. Es útil en todos los trabajos de albañilería en los que haya que mezclar o mover material, además de en muchas otras aplicaciones de acabados.

Elementos de seguridad

Utilizando las paletas hay que ponerse siempre guantes para proteger las manos de los materiales.

En qué se usa 

Son esenciales para mezclar materiales; para recoger pelladas de mortero y echarla en la llana o directamente en la pared; para limpiar paramentos, quitando el sobrante o para aplicar el yeso en los muros. Por lo tanto son imprescindibles a la hora de levantar tabiques, alicatar, solar, reparar revestimientos, etc. Existen de muchos tamaños, peso y acabados, con mangos de madera o plástico. 

La paleta de albañil: usos y claves

Partes 

Consta de una hoja de acero y una espiga, normalmente unidas mediante soldadura fuerte, formando por lo tanto una sola pieza. Su mango es de madera o de materiales plásticos. Hay gran variedad de tamaños según la longitud y grosor de la hoja y también de la espiga. Con las paletas se puede trabajar con muchos materiales y puedes escoger la que más se adapte a tu propia fisonomía, teniendo en cuenta los tamaños de la herramienta y el soporte en el que va a realizar las tareas. 

La paleta de albañil: usos y claves

Ergonomía 

A la hora de elegir, hay que probar la manejabilidad de la paleta. Debe amoldarse bien a cada mano, por lo que no estará de más que la cojas y la muevas para ver si tienes que decidirte por un tamaño más pequeño. El mango y la disposición de la herramienta tienen que ser muy ergonómicos para no provocar fatiga añadida al trabajar. 

La paleta de albañil: usos y claves

Cuál elegir 

Dependiendo del trabajo, debes probar cuál es el tamaño y la forma que más se adapta a tu manera de trabajar, pues muchos modelos son polivalentes para varios usos. Las hay con acabados rectos, redondeados o en punta. La parte trasera también puede acabar en recto o redondeado o en forma romboidal. El mango también tiene distinta inclinación, lo que las hace más o menos útiles en determinadas posiciones. A continuación te explicamos qué tipo de paleta debes utilizar en cada trabajo. 

La paleta de albañil: usos y claves

Mezcla de morteros 

La principal utilidad de la paleta es la mezcla de morteros de cemento y cal y amasados de distintos materiales, como el yeso o la escayola. Sirve tanto para hacer la masa como para aplicarla sobre los soportes, arrojando pelladas sobre la pared para enfoscar o depositando el material de agarre sobre las piezas de ladrillo, sobre la base trasera de una baldosa o azulejo; también para extender mortero sobre un muro, en suelos, tejados, etc. Para estos trabajos se recomiendan las paletas más grandes y de espiga elevada, para poder remover mejor la pasta y aportar mayor cantidad al soporte. 

La paleta de albañil: usos y claves

Para enlucir 

Se utilizan las de espiga corta y base pequeña con acabado en curvo en la punta. Para retoques y trabajos en techos es apropiada la de espiga corta, base trapezoidal no muy grande y acabado en una punta ancha y recta, para utilizarla a modo de llana; resulta muy útil en trabajos de posición forzada o difícil. También la parte trasera debe ser recta. 

La paleta de albañil: usos y claves

Paletín 

Muy empleado en trabajos de acabado fino con yeso y escayola. Hay de diversos tamaños y normalmente acaban en puntas muy finas, a veces redondeadas. También sirve para todos los trabajos de retoque en cualquier tipo de material. 

La paleta de albañil: usos y claves

Para alicatado 

Las paletas especiales para alicatado suelen tener una base corta y ancha. Su punta puede ser redondeada o cuadrada y la parte trasera es siempre recta. Sirven muy bien para verter el cemento cola sobre la superficie desde la gaveta, para extenderlo por la zona de trabajo y dejarlo preparado para la llana dentada. Los modelos específicos para alicatado tienen un mango algo más grueso para facilitar el golpeo suave del azulejo o la baldosa a la hora de igualar. 

Llaguero 

Es la paleta más estrecha, de muy pocos milímetros, entre 6 y 12, según los modelos. El largo suele ser de 180 mm. Especialmente apropiada para el rejuntado en paredes de ladrillo visto o placas decorativas y sobre juntas entre piedras. 

Para esquinas y rincones 

Existen modelos de paletas con un diseño especial para los acabados en rincones y esquinas. Son similares, con una hoja doblada en ángulo recto que permite el aporte de material y remate en las zonas de ángulos rectos. Dependiendo de dónde tenga la unión del mango, en el interior o en el exterior de la hoja, sirve para rincones o para esquinas. 

La paleta de albañil: usos y claves

Paleta catalana 

De espiga alta y base ancha en la parte trasera. Es más corta que otros modelos para usos similares. Punta de acabados curvos y trasera de canto recto. La distingue la poca curvatura de la espiga en la unión con el mango. Existe en varios tamaños. Muy apropiada para la mezcla de materiales y el aporte de material en recrecido de muros, por ejemplo. 

La paleta de albañil: usos y claves

Paleta madrileña 

Más larga que la catalana y también más estrecha en la trasera de la base. La punta acaba en curva y la parte trasera es romboidal. La espiga es corta y con un ángulo de inclinación en el mango muy acusado. Hace más fáciles los remates y acabados. 

La paleta de albañil: usos y claves

Paleta andaluza 

De espiga corta, como la madrileña, pero con una base casi rectangular. Es más pesada y con hoja grande. La punta es recta y ancha y la parte trasera curva. El ángulo de espiga y mango es muy acusado, como en la madrileña. Posibilita gran aporte de material y se ejerce mucha presión sobre la masa, permitiendo remates lisos. 

Paleta portuguesa 

Con base larga, de punta redondeada y trasera recta. Se consigue gran cantidad de aporte de material. La variedad de Extremadura-Portugal es una paleta de base trapezoidal y punta muy fina, con espiga muy corta, especial para acabados.