Las claves del huerto

Por Leroy Merlin

Si quieres crear un huerto en tu jardín o terraza para cultivar tus propias hortalizas, te contamos las claves para obtener una buena cosecha a la primera.

La luz es el sustento más importante de cualquier planta. Escoge un espacio donde otros árboles o edificios no hagan sombra al huerto y que reciba unas 4 horas de sol al día. Si dispones de terreno, puedes cultivar directamente en el suelo, si vas a hacer un huerto en la terraza, puedes utilizar mesas de cultivo. Las camas altas, además, permiten un trabajo más cómodo ya que no tendrás que agacharte. Además, evitan que ciertos insectos, como los caracoles, ataquen a tus plantas. Usa herramientas ergonómicas que te facilitan el trabajo, son más seguras y hacen más preciso su manejo. 

Para empezar, es recomendable adquirir tierra específica para huerto para garantizar que cumple los requisitos de un buen sustrato: mullido, esponjoso y con buena capacidad de drenaje. Prueba con las plantas más “sencillas” de cultivar en tus primeros pasos: aquellas que requieran un nivel básico de conocimientos de horticultura como las aromáticas, lechugas, zanahorias, calabacines o fresas. Es más fácil empezar con plántulas que con semillas, ya que son plantas ya formadas, de modo que ya las puedes plantar en el recipiente final del huerto y ahorrar el paso de la germinación de las semillas, que es una tarea delicada.

Las claves del huerto

Llegado el momento de comenzar a cultivar, ten en cuenta que cada especie requiere unas necesidades concretas. Conoce cuánto tiempo tardar en crecer, cuándo cultivarlas, qué tipo de suelo y cantidad de agua necesitan… para garantizar su salud. 

Si vas a plantar lechuga, por ejemplo, debes saber que necesitas un espacio amplio para dejar la suficiente separación entre plantas y que no necesitan mucho sol, pero debes protegerlas de las heladas. Se recogen a los dos meses de su siembra en plántulas, antes de que crezcan en exceso. Existen variedades para todas las épocas del año. Para cultivar zanahorias necesitas un suelo profundo y mullido. A los tres o cuatro meses puedes recolectarlas, no esperes más o se volverán correosas. Desde abril puedes cultivar calabacines y cosecharlos en verano. Recoléctalos regularmente y así incentivarás nuevas cosechas.

Lo mejor es apostar por especies autóctonas. Están adaptadas al clima del lugar y son más resistentes a las plagas y las enfermedades.

Las claves del huerto

En la medida de lo posible, agrupa las plantas que tengan necesidades similares en cuanto a riego, abono, luz, etcétera. Uno de los mayores errores de los principiantes es que matan a las plantas por exceso de agua. Tan peligroso para el desarrollo de la planta es que no reciba la cantidad de agua suficiente como asfixiarla por exceso de riego. Por eso, es imprescindible que uses recipientes que drenen bien el agua.

¿Cómo detectas si el cultivo necesita agua? En estos casos: si la superficie del sustrato está seca; si al meter un lápiz a cierta profundidad sale sin tierra es momento de regar; si prefieres asegurarte totalmente, coloca un medidor de humedad en el sustrato.

Vigila las amenazas de cada estación para minimizar los riesgos y evitar que los daños se propaguen por el huerto. En verano hay que cuidar el exceso de sol, la sequía y las plagas. En otoño hay que prevenir la aparición de malas hierbas y hongos. No todos los insectos son perjudiciales para el huerto. Hay especies que trabajan como insecticidas naturales como las mariquitas, que se alimentan de pulgones.