Llévate el calor a donde quieras

Por Leroy Merlin

Si quieres una solución que puedas trasladar de una habitación a otra, tienes múltiples opciones. Te damos las claves de cada una de ellas.

Las estufas de gas son económicas y calientan el ambiente más deprisa que las estufas eléctricas. Además, incorporan cada vez más elementos que potencian su seguridad y eficiencia, como termostatos, encendido piezoeléctrico, controladores de oxígeno en el ambiente o sistemas antivuelco. Son fáciles de transportar gracias a sus ruedas multidireccionales.

Pueden ser de varios tipos. Las de gas radiante tienen un quemador infrarrojo de alto rendimiento que les confiere mayor potencia, hasta 4.000 W, y sirven para calentar superficies de hasta 35 m2. Las catalíticas emiten calor a través de su panel catalítico, calientan por radiación los objetos e indirectamente el aire, y están indicadas para habitaciones de hasta 25 m2. Las de llama azul, las más seguras y eficientes, calientan por convección, consumen menos y emiten más calor, en estancias de hasta 35 m2.

Llévate el calor a donde quieras

Las estufas de parafina, o de combustible líquido, se caracterizan por ser un sistema de calefacción silencioso, que no necesita instalación ni apenas mantenimiento. Entre sus ventajas destacan que son portátiles y calientan rápidamente la estancia donde se coloquen. Son una solución que te recomendamos para salones y comedores de entre 20 y 40 m2.

Las hay de dos tipos, según el tipo de encendido. Las de mecha, para superficies de hasta 44 m2, proporcionan calor intenso desde que se enciende la mecha y no necesitan ningún requisito de instalación, solamente un par de pilas. Las eléctricas, que van conectadas a la red eléctrica, proporcionan mayor potencia y seguridad y pueden calentar estancias de hasta 65 m2.

Llévate el calor a donde quieras

Los calefactores y convectores son la solución más sencilla para mejorar la temperatura de una estancia de pequeñas dimensiones como el baño, la cocina o un pequeño dormitorio. No requieren ningún tipo de instalación, basta con enchufarlos a la toma de red para que empiecen a expulsar aire caliente y a caldear la habitación de forma rápida.

Expulsan aire caliente instantáneo, de forma rápida y focalizada aunque este perdura poco tiempo, es por ello que se recomienda su uso como sistema complementario de calefacción. Los calefactores cerámicos son más eficientes y duraderos porque su resistencia cerámica aguanta mejor el calor.

Los radiadores de aceite irradian un calor suave, homogéneo y silencioso y, gracias a su termostato, detienen el consumo eléctrico al llegar a la temperatura deseada. Están recomendados para caldear estancias de hasta 25 m2, en función de su potencia, calcula unos 100 W por cada m2. Incluyen ruedas para poder desplazarlo de una habitación a otra y algunos cuentan con función turbo para llegar cuanto antes a la temperatura deseada.