Materiales ecológicos para aislar tu casa

Por Leroy Merlin

El aislamiento ecológico es una alternativa natural para quienes opten por un hogar más sano y respetuoso con el medio ambiente. 

Fabricados a partir de materiales y productos naturales procedentes del reciclado o fácilmente reciclables, los aislantes ecológicos tienen mucho que ver con los métodos tradicionales de construcción existentes antes de la invención de los derivados del petróleo. Materiales como la paja, las fibras secas, la lana o los restos textiles se usaban para proteger las viviendas del frío y del calor mezclándolos con barro, agua y cal para formar revocos o para tapar las grietas y rendijas de las paredes.

Los aislantes ecológicos tienen muchas ventajas frente a los demás.

  • Son muy eficientes: con menos cantidad de material tienen mayor capacidad de aislamiento, tanto térmico como acústico, que otros materiales.
  • Son transpirables: permiten que la vivienda respire pero frenan el paso del aire frío procedente del exterior, lo que hace que sean muy buenos reguladores de la humedad ambiental.
  • Son excelentes aislantes acústicos: ya que sus fibras no transmiten las vibraciones del sonido.
  • Son sostenibles: utilizan mucha menos energía en su fabricación que otros sistemas. Algunos, como los paneles geotextiles, provienen del reciclado.
  • Son reciclables: al retirarlos de las viviendas se pueden reciclar en la fabricación de nuevos productos.
  • Son biodegradables: no dejan restos contaminantes al descomponerse de manera natural al final de su vida útil.
Materiales ecológicos para aislar tu casa

Hay muchísimos aislantes ecológicos, generalmente de origen vegetal, pero también animal, como la lana de oveja. La mayoría tienen un precio más elevado que los materiales sintéticos pero, igual que los productos ecológicos de alimentación, se trata de elegir lo más sano tanto para tu familia como para el planeta en general. Una inversión que merece la pena. Los que vas a encontrar más fácilmente son el corcho, el algodón, el cáñamo y las fibras de madera.

El corcho (ICB) es un excelente aislante térmico con muy buenas cualidades como aislante acústico también. Tiene la ventaja de ser impermeable y no se pudre en presencia de agua. Además, puede aguantar presiones y cargas sin deformarse. Lo puedes usar en paredes huecas; en cubiertas inclinadas y planas, incluso si están ajardinadas; en el suelo del interior de la casa; y en paredes y suelo del sótano. En forma de grano es perfecto para echar en la solera entre rastreles para colocar una tarima de madera.

Con restos reciclados de tejidos a base de algodón se fabrica un excelente aislante en forma de rollo, manta o panel semirrígido, según la densidad y el grosor que tenga. Es buen aislante térmico y acústico. Se utiliza en tabiquería hueca, altillos, buhardillas, falsos techos, bajo el suelo de tarima, etc. tanto en forma de rollo y panel como a granel, que se puede introducir a mano o mediante insuflado mecánico.

Materiales ecológicos para aislar tu casa

De la planta del cáñamo se obtienen unas largas fibras muy resistentes, con unas propiedades aislantes térmicas y acústicas muy importantes, y que no necesitan tratamiento contra los insectos. Se presenta en forma de rollos, placas, mantas o a granel y, aunque su precio es algo más elevado que el de otras soluciones ecológicas, en la bioconstrucción se valoran mucho sus propiedades reguladoras de la humedad. Se usa en tabiquería con cámara, altillos, buhardillas, falsos techos o bajo el forjado.

El aislamiento a base de fibras de madera es especialmente útil para conservar caliente el interior de la casa, gracias a su capacidad para retener el calor, pues es la más alta de todos los aislamientos. Por tanto es un excelente aislante para zonas frías, aunque no tanto para lugares donde se necesita refrescar la vivienda. Se puede usar en cubiertas, tanto inclinadas como planas, sobre vigas y bajo teja; en paredes interiores y fachadas revocadas e impermeabilizadas; en suelos interiores, sobre forjado de hormigón o de madera.