Plataforma de trabajo, auxiliar de primera en trabajos de construcción

Por Leroy Merlin

Las plataformas de trabajo, como las escaleras o los andamios, frecen prestaciones muy valiosas en tareas de bricolaje, pero son los albañiles, pintores, empapeladores, etc. los que más partido sacan a las plataformas de trabajo. También resultan indispensables en almacenes industriales. Describimos sus ventajas, para que elijas con criterio.

Características principales

Las plataformas de construcción son mucho más que un práctico banco con patas: están diseñadas para trabajar sobre ellas de forma cómoda durante muchas horas. Su anchura ofrece libertad de movimientos: el operario puede colocarse en un extremo o el otro a la hora de realizar las distintas tareas, y aún queda espacio suficiente para apoyar herramientas y materiales. Las plataformas permiten llegar, además, hasta los 3 metros de altura, ya que pueden tener de uno a varios peldaños.  

Plataformas de trabajo: un auxiliar de primera

Se fabrican en aluminio, material resistente y a la vez ligero, con las articulaciones en acero. Aunque también hay plataformas de fibra de vidrio, todavía más livianas. Este tipo de material es el preferido de los electricistas, ya que no conduce la corriente eléctrica.

Diferentes usos y dimensiones

Los modelos “domésticos” facilitan trabajos de renovación en la vivienda, tales como enyesar y pintar paredes y techos, alicatar, colocar un friso... Pero son las de gama profesional las que ofrecen mayor polivalencia, robustez y resistencia. Cuentan con altura regulable, para poder ajustarlas a distintos niveles, particularidad que las hace especialmente eficaces en suelos irregulares, ya que las patas se pueden asentar al terreno sin perder estabilidad. Las dimensiones de las plataformas varían mucho, aunque lo más habitual es que midan entre 80-150 cm de ancho, 40-60 cm de fondo y 30-100 cm de altura. Su plegado ultracompacto permite un transporte muy cómodo, así como las ruedas, de las que van provistos algunos diseños. Y algo muy importante: no ocupan; cerradas, caben en cualquier armario. Dependiendo de las medidas de la plataforma y la calidad de la misma, aguantan un peso máximo de 150 kg.

Plataformas de trabajo: un auxiliar de primera

¿Qué elementos garantizan su seguridad?

En primer lugar, es fundamental que la plataforma esté homologada, que el producto se haya testado y fabricado bajo unos estándares de calidad para evitar riesgos de accidentes. Antes de adquirirla, resulta interesante tener en cuenta estas claves:

  • Una base amplia ofrece mayor estabilidad.
  • El suelo de la plataforma y los peldaños deben presentar relieves antideslizantes.
  • Las bisagras de acero con bloqueo impiden que la plataforma se cierre o abra casualmente tanto en posición de trabajo como plegada. Comprueba que tengan esta prestación.
  • Las tapas de las patas, de PVC, han de tener buena adherencia y no presentar holguras.

Además, hay plataformas provistas de barra estabilizadora en las patas. Este elemento aumenta la superficie de apoyo y, por tanto, mejora la solidez y el equilibrio. En algunas se puede añadir una barandilla guardacuerpos, que protege de caídas, especialmente adecuada en diseños de mayor altura.

Plataformas de trabajo: un auxiliar de primera

La etiqueta y el embalaje de la plataforma debe indicar todas sus características, así como que el producto cumple con la normativa europea. Solo así se tendrá plena certeza de que se ha comprado un producto de calidad.