Fin de la temporada de baño: prepara tu piscina para el invierno 

Por Leroy Merlin

Cuando acaba la temporada veraniega hay que despedirse de disfrutar de la piscina, pero no de las tareas de mantenimiento para protegerla del invierno. Es un pequeño esfuerzo que deberás hacer para después ahorrar dinero, trabajo y tiempo para volver a poner a punto la piscina el año siguiente.

El invernaje consiste en realizar unas sencillas tareas en la piscina al finalizar la temporada de baño y durante el invierno; con ellas consigues que sea mucho más fácil ponerla en marcha a la temporada siguiente y ayudas a que no se deteriore. De esta forma te ahorras dinero en mantenimiento, trabajo y tiempo.

Prepara tu piscina para el invierno

¿Vaciar o no la piscina? He ahí la cuestión

Cada vez es más habitual conservar la mayor parte del agua de la piscina durante la temporada en la que no se usa, especialmente si utilizas un sistema de cloración salina. Así ahorras muchos litros, con el consiguiente ahorro de dinero y contribuyes a la conservación del medio. Salvo que tengas que hacer reparaciones en el vaso y aproveches para ello durante la temporada de hibernación, lo más aconsejable es que sencillamente cuides el agua con un mantenimiento similar al que haces durante la temporada de baño; así no necesitas hacer un llenado nuevo y tendrás el agua preparada para disfrutarla cuando regrese el calor. El vaso de la piscina está también más protegido con el agua y se evitan deterioros en el revestimiento de la superficie que podrían producirse al disminuir la habitual presión ejercida por el agua sobre las paredes.

Cuida tu piscina en invierno en 10 pasos 

1. Haz una última limpieza de suelo y paredes con el limpiafondos para evitar que queden depósitos de suciedad que puedan alterar las propiedades del agua.

Prepara tu piscina para el invierno

2. Baja el nivel del agua, que el vaso no esté completamente lleno. Bájalo unos 20 cm y que quede siempre unos 5 cm por debajo del skimmer.

Prepara tu piscina para el invierno

3. Aplica el invernador (es un producto para tratar el agua de la piscina dura el tiempo que no se usa) específico en el agua en la dosis recomendada por el fabricante. Su labor es evitar el daño que pueda causar en el agua la suciedad, la materia orgánica, las algas o las bacterias. Lo normal es hacer un primer tratamiento finalizada la temporada y después realizar un par de tratamientos más, espaciados durante el otoño e invierno. En cualquier caso, los efectos del invernador son perecederos, por lo que tienes que realizar el proceso cuantas veces sea necesario, según las recomendaciones del fabricante, para que la prevención sea efectiva. Las condiciones climáticas, como lluvias, vientos, heladas, contaminación, etc. y la temperatura ambiente de cada zona condicionan la frecuencia con la que debes hacer el tratamiento. También influye el entorno en el que esté situada la piscina, con más o menos arbolado cercano, por ejemplo, que obligará a hacer un mantenimiento más o menos frecuente.

Además, comprueba de manera periódica los niveles de pH y cloro.

Prepara tu piscina para el invierno

4. Deposita objetos que floten sobre el agua: puedes hacerlo con flotadores, bidones o garrafas de plástico... De esta manera, las eventuales heladas no presionarán sobre el vaso, evitando daños.

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5. Limpia y lava los filtros y prefiltros con el producto específico recomendado para cada caso. El mantenimiento de los filtros alarga su vida útil y mejora la capacidad de filtración. Hay que desincrustar toda la suciedad y dejarlo en perfecto estado de uso. Comprueba el estado del material filtrante del filtro general, por si hay que lavarlo o sustituirlo. Si tu filtro es de arena, puedes añadir un desapelmazante, para evitar que se compacte. También debes engrasar las válvulas y juntas de cierre de la instalación de manera adecuada.

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6. Si tu piscina es desmontable, tienes que realizar una buena limpieza de la bomba y, después, protegerla con lona de plástico. Si es necesario, hay que vaciar el agua de la bomba y del filtro para evitar roturas producidas por las heladas. Si tu piscina es enterrada, lo mejor es que sigas usando la depuradora, al menos 2 horas diarias, para tener el agua en perfecto estado.

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7. Limpia, protege y acondiciona el cuarto o depósito en el que esté colocada la depuradora. Protégelo para que tampoco le afecten las heladas ni las inclemencias del tiempo, como lluvia, vientos, nevadas, etc.

8. Guarda de manera ordenada y protege los productos químicos que no vayas a usar y los de limpieza, como limpiafondos, pértigas, mangueras… Protege o guarda, igualmente, los calentadores, sean eléctricos, de bomba de calor o solares, según las recomendaciones de cada caso.

Prepara tu piscina para el invierno

9. Instala una lona protectora resistente en el vaso de la piscina.

10. Limpia, guarda, protege y almacena bien todos los complementos de la piscina, como sillas, mesas, tumbonas, sombrillas, lámparas auxiliares… Si tienes escaleras desmontables, guárdalas también. Si tienes duchas o grifos para mangueras alrededor de la piscina, deben estar protegidos en caso de heladas.

Mantenimiento si la piscina es desmontable 

Si tu piscina es desmontable, debes hacer el proceso inverso de cuando la montaste. Guarda cada uno de los elementos de manera ordenada después de haberlos limpiado. Así será mucho más fácil volverla a montar en la temporada siguiente. Si tiene bomba y depuradora, también debes desmontar todos los mecanismos, limpiarlos y guardarlos como corresponde. Si has montado calentadores o cúpulas solares, desmóntalos, vacía el agua que puedan contener y almacénalos correctamente. 

Prepara tu piscina para el invierno

Tapa tu piscina con cobertores 

Los protectores de invierno más comunes están fabricados en poliéster recubierto de PVC. Con ellos se consigue ahorrar en tratamiento químico y, además, son una medida de seguridad para evitar que alguien pueda caerse al agua. Los cobertores de invierno no son los mismos que se emplean en verano, sino que son más resistentes para poder recoger todos los elementos que puedan caer por el viento e incluso soportar el tránsito de una persona.

Deben estar bien anclados y tensados para evitar accidentes. Hay cobertores opacos y filtrantes: los primeros impiden que la luz solar llegue al agua, evitando así la proliferación de algas y otros microorganismos; los filtrantes permiten el paso de la luz y son especialmente útiles en zonas en las que llueve o nieva mucho. Estos permiten, además, observar el estado del agua.

Prepara tu piscina para el invierno

¿Qué debes tener en cuenta al elegir un cobertor? 

1. El tamaño y forma de tu piscina.

2. La resistencia: alta densidad del poliéster para evitar desgarros y roturas.

Prepara tu piscina para el invierno

3. Los anclajes: elementos de fijación que garanticen la estabilidad ante la eventual caída de objetos o personas.

4. Los tensores: que permitan el correcto tensado para evitar la penetración en el agua de microorganismos que dañen su calidad.

Prepara tu piscina para el invierno

5. Existen algunos cobertores con aislamiento específico: para evitar el excesivo enfriamiento de la capa de agua superficial de la piscina.

Existen muchos tipos de cobertores, desde los integrados en el propio vaso de la piscina, hasta los diseñados en forma de lona adaptable a cada vaso. También hay cobertores para piscinas desmontables. Sus principales beneficios son:

  • Limpieza. La función principal de los cobertores es obstaculizar la acción de los rayos solares que hacen proliferar microorganismos que ensucian el agua. También repelen toda la suciedad que llega a la piscina movida por el viento (desde arena hasta hojas y ramas, con lo que prevendrás que atasquen las tuberías del desagüe). Por último, contribuyen a que no se hiele el agua en las frías noches de invierno, lo que podría provocar fisuras en el vaso.
  • Anti-evaporación. A pesar de las lluvias, el nivel de agua de la piscina suele descender en el transcurso de la primavera. Para eludir un gasto innecesario de agua en el momento en el que vuelvas a poner en funcionamiento tu piscina, los cobertores evitarán que la evaporación haga bajar demasiado el nivel del agua.
  • Seguridad. Por su grosor y resistencia pueden ser un elemento que reduzca el riesgo de que niños o mascotas caigan al interior o de que el vaso se sature de objetos pesados llevados por el viento. Para que la cubierta sea un buen elemento de seguridad debe mantenerse tensa y rígida. En las piscinas elevadas, los tensores anclan la lona a unas sujeciones situadas en la pared exterior del vaso. En las piscinas enterradas se amarran a anclajes clavados en el suelo, normalmente en el perímetro inmediatamente posterior a la coronación. Si los tensores del cobertor están deteriorados, cámbialos. En cualquier caso esto hay que hacerlo cada 3 o 4 años.