Todo lo que necesitas para pintar tu casa 

Por Leroy Merlin

Prepáralo todo antes de ponerte manos a la obra. Así no habrá sorpresas y la tarea fluirá según lo previsto. Un buen cálculo de materiales y tener las herramientas adecuadas son clave. El tiempo que inviertas ahora, lo ahorrarás después, porque irás a tiro hecho, como un profesional. 

Todo lo que necesitas para pintar tu casa

1. Inspecciona tus paredes (y techos) 

¿Están en buen estado? Si tienen humedades, desconchones, hongos o irregularidades, no puedes poner en marcha tu plan. Antes, deberás repararlas. Pintar paredes o techos con problemas es tirar el tiempo y el dinero. 

Si se trata solo de tapar alguna grieta muy fina o los típicos orificios donde en otro tiempo había tacos y tornillos o algunos parches de yeso, es una tarea sencilla. Solo te supondrá añadir unas horas más a tu plan y sumar a la lista de la compra una masilla reparadora e imprimación. Una mano de imprimación te servirá para igualar la capacidad de absorción de toda la superficie. Así  la pintura “agarrará” de forma homogénea.

2. Pasa la prueba del temple 

Actualmente se suelen usar pinturas plásticas y no al temple, porque se aplican fácilmente, son lavables y durables. Pero atención: las pinturas plásticas no pueden aplicarse sobre el temple, porque serían absorbidas. ¡Darías un montón de manos y no serviría de nada! La pared “chuparía” la pintura y además, al absorber el agua contenida en la pintura, se formarían desconchones… 

Así que es fundamental saber si tus paredes están pintadas al temple. La prueba es sencilla: moja tu dedo con un poco de saliva y toca la pared. Si se queda del color de la pared… ¡es temple!

Pero que no cunda el pánico. La solución consiste en aplicar primero una imprimación fijadora: se diluye en agua, se da una capa, y la pared quedará como “plastificada” y ya podrás pintar con la pintura plástica que elijas.

Lo más probable es que tu casa ya esté pintada con pintura plástica, porque el temple está en desuso. Tu dedo quedará intacto y podrás aplicar la pintura elegida directamente.

3. Calcula la cantidad de pintura 

Mide todas las superficies que vas a pintar. No pienses en los metros cuadrados que tiene tu piso, como aparece en las ofertas de los pintores. Esa medida solo te servirá para calcular la superficie del techo. ¡Tienes que sumar la de cada pared!

Ejemplo. Habitación de 3 x 4 m (12 m2) con techo a 2,5 m de altura

Techo

12 m2

Pared de 3 m (largo) x 2,50 m (altura)

7,5 m2

Pared de 3 m (largo) x 2,50 m (altura)

7,5 m2

Pared de 4 m (largo) x 2,50 m (altura)

10 m2

Pared de 4 m (largo) x 2,50 m (altura)

10 m2

Total superficie a pintar

47 m2

No cuentes las paredes que tengas totalmente cubiertas con armarios empotrados o los ventanales.

El poder de cubrición de las pinturas varía. Las de más calidad cunden más. En los botes encontrarás una estimación. Para hacer un cálculo rápido, utiliza la norma de los pintores profesionales: 1 litro para 7 m2.

¿Cuántas manos?

Si escoges un producto de calidad, bastará en general con las clásicas dos manos de pintura. Incluso en las pinturas “monocapa”, el fabricante suele recomendar aplicar dos capas para un mejor acabado, sobre todo si pintas un color claro sobre uno oscuro.

47 m2 x 2 capas = 94 m2

94 m2 ÷ 7 = 13 litros de pintura (aprox)

4. Elige tus herramientas 

Tus mejores aliados serán unas buenas herramientas. Escoge un rodillo adecuado al tipo de pared: los hay especiales para gotelé. La brocha de recortar te servirá para las esquinas con el techo. Hazte con brochas más pequeñas para huecos o perímetros, al igual que un rodillo más corto para superficies angostas. Ten siempre a mano una escalera.

Te preguntarás si vale la pena adquirir un rodillo de calidad. ¡No lo dudes! Un buen rodillo te servirá para pintar toda tu casa (¡e incluso más!). Solo has de cuidarlo bien.

Incluye una herramienta que lo cambiará todo: el alargador. Tus músculos te lo agradecerán. Además, evitarás estar subiendo y bajando la escalera. Desde un mismo punto, accederás al techo y a toda la pared, incluso podrás cargar el rodillo de pintura sin quitarlo del alargador. ¿Te parece difícil? Todo es cuestión de practicar. Hazlo antes de cargarlo de pintura, ¡te servirá de calentamiento muscular!

¿Y la cubeta? Es fundamental para impregnar y  escurrir bien el rodillo. Si vas a utilizar el alargador, elige una cubeta profunda.

5. Hazte con elementos de protección 

Aunque seas cuidadoso, nadie —ni los más expertos, digan lo que digan— está a salvo, de las indeseadas gotas o salpicaduras. Tienes que trabajar cómodamente sin preocuparte de manchar el suelo o el sofá.

Necesitarás plásticos grandes para cubrir los muebles, papeles y cinta de carrocero. También hay tiras de papel con cinta de carrocero incorporada. En tu tienda encontrarás todo tipo de elementos de protección.

Todo lo que necesitas para pintar tu casa

Recicla cajas de cartón: serán perfectas para crear una “alfombra” en el suelo. Tendrás una superficie resistente y estable para trabajar. 

Como regla general: ¡todo lo que no estés pintando ha de estar protegido!

Busca tu vestimenta

Protégete a ti mismo: busca ropa vieja y cómoda que te cubra bien, como pantalones, camisetas de manga larga, calzado cerrado y una vieja gorra. O hazte con un mono de pintor: los hay supereconómicos, de plástico y con capucha incluida. Aunque si el pronóstico indica altas temperaturas, prefiere los de tela.  Y algo fundamental: unos guantes de trabajo.

6. Planifica la tarea 

Con el calendario en la mano, reserva unos días de buen tiempo para pintar tu casa. Planifica las etapas día a día. Así sabrás cuándo comienzas y cuándo terminas. ¿Quieres saber cómo organizarte y, por ejemplo, pintar una casa completa y habitada, en solo cuatro días?