Prevenir accidentes con puertas y ventanas

Por Leroy Merlin

Descubre todas las soluciones para que las puertas y ventanas de tu casa sean seguras para los más pequeños.

La principal medida que debes tomar respecto a las ventanas de tu casa es que tengan cristales de seguridad. Son muy difíciles de romper y, en caso de hacerlo, no se desprenden del marco, lo que evita posibles cortes. También es importante instalar vidrio templado en lugares estratégicos como cristaleras, puertas interiores con cristales, mamparas e incluso tapas de mesa. Este tipo de material es muy seguro por su resistencia a los impactos y, si se rompe, lo hace en fragmentos muy pequeños y con los cantos redondeados, sin aristas cortantes. Además, conviene proteger el resto de cristales o espejos de la casa con láminas específicas de protección para vidrios. Son de plástico transparente y se colocan sobre las superficies acristaladas para impedir que se hagan añicos, se astillen o caigan al suelo en caso de rotura.

Prevenir accidentes con puertas y ventanas

Instala limitadores de apertura o seguros en todas las ventanas de la casa para evitar que los niños puedan abrirlas o asomarse al otro lado. Los limitadores de apertura están pensados para las ventanas correderas. Su misión es conseguir una apertura máxima de cada hoja, de modo que la ventana se pueda abrir, pero el pequeño no quepa en el hueco resultante. Esta opción te permitirá ventilar la casa sin correr ningún tipo de riesgo. Los seguros, por su parte, tienen la finalidad de impedir la apertura. Constan de dos piezas que se fijan al marco de la ventana y a la hoja y que se enganchan entre sí.

Prevenir accidentes con puertas y ventanas

Respecto a las puertas, los “antipilladedos” son imprescindibles para evitar que los pequeños se hagan daño accidentalmente o jugando con ellas. Los hay para colocar tanto en las bisagras como en la hoja de la puerta. Su finalidad es impedir que la hoja llegue a encajarse completamente en el marco y reservan siempre unos centímetros de apertura para no dañar los deditos.

También es conveniente instalar topes para manillas que impidan su utilización, por ejemplo, cuando los niños tienen la altura suficiente para accionarlas y quieres evitar que accedan o salgan de una determinada estancia sin tu supervisión.