Programadores eléctricos: comodidad y ahorro

Por Leroy Merlin

¿Te imaginas levantarte por la mañana con el aroma a café recién hecho? O, si os gusta salir los fines de semana, ¿irte con la tranquilidad de que parece que hay alguien en casa? Pues con un programador eléctrico puedes hacer estas y otras muchas cosas más. Te contamos para qué sirven, sus tipos y cómo funcionan.

Un programador eléctrico es un dispositivo que se instala en los enchufes y sirve para automatizar el encendido y apagado del aparato eléctrico que vaya conectado a él durante determinadas horas del día. Su principal ventaja es que te ayudan a ahorrar energía y ganar en eficiencia activando y desactivando los aparatos eléctricos a los que está conectado. Pero también son una ayuda para evitar descuidos u olvidos, como dejarse la luz o el aire acondicionado encendido. Asimismo, ofrecen la posibilidad de utilizar cualquier dispositivo eléctrico de forma programada, activarlo y desactivarlo a las horas que quieras sin necesidad de estar presentes.

Al adquirir un programador eléctrico, hay que tener en cuenta la potencia máxima que soporta. Estos dispositivos controlan una potencia determinada, de manera que, si enchufas un aparato con más potencia, puedes provocar un cortocircuito y estropear el programador. La potencia máxima que soportan viene en la parte trasera en una etiqueta.     

Tipos de programadores eléctricos

  • Programador analógico: están diseñados para controlar una programación diaria. Sus programas tienen una duración de 24 horas. Se compone de 3 anillos: uno exterior (generalmente negro), otro blanco con números del 1 al 24 (las horas del día) y uno central con la hora a tiempo real.  
  • Programador digital: sirve para programaciones semanales. Sus programas tienen una duración de 7 días y algunos modelos admiten hasta 100 programaciones diferentes. Para programarlos hay que seguir las instrucciones del fabricante, ya que cada uno es diferente. 
  • Programadores con wifi. Estos dispositivos se conectan a tu red wifi y, mediante una aplicación en el móvil, puedes encenderlos y apagarlos desde cualquier lugar y en cualquier momento. También son programables.
Programadores eléctricos: comodidad y ahorro

Existen programadores eléctricos para interior y para exterior. Estos últimos vienen dotados con un IP44 o IP45, que los protege de cuerpos extraños mayores de 1 mm y contra los chorros de agua. Son perfectos para controlar la iluminación exterior, por ejemplo, o cualquier otro aparato eléctrico que tengas en el jardín o la terraza y que quieras que funcione durante determinadas horas.

Funciones de un programador eléctrico 

La principal función de estos dispositivos es la de permitir el paso de la electricidad a un aparato. Puedes darle muchos usos. Estos son algunos, pero puedes aplicarlo a muchas cosas:

  • Simulador de presencia. Son perfectos cuando te vas un fin de semana o de vacaciones. Te sirve tanto uno analógico como digital. Tan solo tienes que enchufar una o varias lámparas y programar el dispositivo para que deje pasar la corriente desde las 8 de la tarde hasta las 11 de la noche, por ejemplo. Así parecerá que hay gente en casa.
  • Elimina el stand by. En un hogar con los aparatos habituales puede suponer un consumo eléctrico entre un 7 y un 11% o, lo que es lo mismo, unos 70 € anuales. Con un programador eléctrico puedes apagarlos cuando no los estés utilizando, como la televisión, el aparato de música o el router. Por ejemplo, cuando no haya nadie en casa o estéis durmiendo.
  • Programar el uso de electrodomésticos. Puedes conectar la lavadora a un programador eléctrico para que, cuando te levantes o llegues de trabajar, por ejemplo, la colada esté lista para tenderse. Eso sí, tendrás que dejarla preparada con la ropa y el jabón.
  • Programa el termo eléctrico. Conéctalo para controlar la producción de agua caliente. Por ejemplo, puedes programarlo para que se conecte dos horas antes de que te levantes, así cuando vayas a ducharte el agua estará a la temperatura óptima y no tendrás que esperar. O, incluso, configurar varios programas a diferentes horarios, uno por la mañana y otro por la noche, garantizando el agua caliente a las horas en las que más la necesitáis. 
  • Programa la climatización. Si en casa tenéis radiadores eléctricos, puedes programarlos para que se enciendan un rato antes de que lleguéis a casa y encontrarla a la temperatura ideal. Y lo mismo con el aire acondicionado –eso sí, comprueba que tu programador eléctrico puede asumir toda la potencia que requiere el aparato–.   
  • Iluminación del jardín o la terraza. Selecciona en el programador la hora en la que se hace de noche para que se enciendan las luces y que, cuando amanezca, se apaguen. Dejarse las luces exteriores encendidas durante todo el día no será un problema nunca más.  
  • Café recién hecho a primera hora. Si tienes una cafetera eléctrica puedes conectarla a un programador para que se encienda por la mañana y, cuando te levantes, tengas parte del desayuno preparado. 
Programadores eléctricos: comodidad y ahorro