Cómo proteger tus plantas de interior de enfermedades y plagas

Por Leroy Merlin

Las plantas son seres vivos y como tales necesitan cuidados para estar sanas y libres de enfermedades. Al igual que ocurre con las el jardín, las plantas de interior de tu casa también están expuestas al ataque de hongos, bacterias y parásitos que pueden perjudicar su desarrollo.

Protege tus plantas de interior

Señales de alarma

Hojas que comienzan a amarillear sin motivo aparente, flores que no terminan de desarrollarse o tallos que se tuercen… son síntomas de que algo no marcha bien y de que, tal vez, los cuidados que está recibiendo tu planta no sean los adecuados. Fíjate en estas señales de alarma y toma las medidas adecuadas a cada caso.

  • Hojas con bordes marrones. Suele ser síntoma de riego insuficiente o de excesiva sequedad ambiental.
  • Hojas con las puntas totalmente secas (y la sequedad se va extiendo). Esto ocurre cuando a una planta de interior le da directamente la luz del sol (y no le sienta nada bien). Cambia tu planta de sitio porque la luz la está quemando.
  • Manchas amarillas y/o marrones. Indican un exceso de humedad. Comprueba que el drenaje es el adecuado.
  • Hojas que se caen. Si tu planta de interior pierde sus hojas sin motivo (no se trata de la pérdida normal de las plantas de hoja caduca), lo más probable es que el sustrato se haya empobrecido y no la “alimente” lo suficiente (carencia de potasio). Un buen abono puede solucionar el problema. La humedad insuficiente también puede provocarlo.
  • Moho en el tallo. Es una señal evidente de peligro. Puede ser debido a un exceso de riego, un mal drenaje o falta de ventilación. En este caso debes retirar las flores y hojas secas para que el aire llegue correctamente al sustrato.
  • Tallo débil o torcido. Si el tallo parece desviarse, pero se presenta fuerte y vigoroso es simplemente que tu planta busca la luz. Prueba a cambiar su ubicación. Si por el contrario luce torcido y algo blando reduce el riego y revisa el drenaje porque puede ser un síntoma de que las raíces se están pudriendo.
  • Escaso crecimiento (o parón repentino). Se produce principalmente por dos motivos: un sustrato con falta de nutrientes (recurre a un fertilizante apropiado) o el ataque de un virus o bacteria (es cuyo caso es necesario recurrir un tratamiento fitosanitario).
  • Puntos amarillos o marrones en las hojas. Puede que sean parásitos y necesites eliminarlos de forma inmediata con un producto específico. Pregunta a los expertos en tu tienda LEROY MERLIN más cercana.

¿Qué hacer para prevenir o acabar con los enemigos de tus plantas?

1. Comprueba con frecuencia su estado general, especialmente las hojas, también el envés (la parte inferior de la hoja) para descartar la presencia de manchas, moho o cualquier otro elemento extraño o, en caso necesario, actuar lo antes posible evitando daños mayores.

2. Vigila que tu planta respire correctamente. Para ello, retira las hojas o flores caídas y airea el sustrato si lo notas apelmazado. No dejes que se acumulen el polvo y otras partículas sobre las hojas; ahí pueden esconderse los enemigos de tus plantas.

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3. Riega con la frecuencia necesaria, pero sin excederte para evitar el encharcamiento.

4. Poda con cuidado las hojas infectadas y esteriliza tus herramientas para que no propagues hongos o plagas al resto de tus plantas.

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Las enfermedades más comunes: ¿qué le ocurre a mi planta?

Aunque no seas un experto, simplemente, observando el estado general de tu planta, puedes darte cuenta de si sufre algún tipo de enfermedad, plaga o necesita otros cuidados. Hojas que amarillean o que presentan manchas oscuras, tallos que parecen débiles…. son síntomas de que algo fuera de lo normal le sucede a la planta.

Protege tus plantas de interior

En términos generales, las causas por las que una planta enferma pueden dividirse en tres grupos:

1. Cuidados no acertados. Una maceta con las dimensiones adecuadas, el riego idóneo que cubra las necesidades de cada planta evitando el encharcamiento, una buena ventilación (sin corrientes de aire) y luz suficiente son los principales cuidados que necesitan la mayoría de las plantas y que pueden evitar muchas de sus afecciones más comunes. Pero, aun teniendo estos y otros cuidados, en ocasiones es imposible evitar el ataque de hongos y plagas.

2. Presencia de hongos, bacterias y/o virus. Los hongos pueden alcanzar a tu planta simplemente porque se desplazan por el aire y han caído en sus hojas; otra opción es que pueden venir con nuevas plantas y tú llevarlos a casa sin darte cuenta. En este sentido, es importante adquirirlas en sitios que te ofrezcan todas las garantías fitosanitarias, como LEROY MERLIN.

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Las enfermedades más comunes que tienen su origen en los hongos son:

  • Botritis o moho gris: moho grisáceo que va cubriendo el tallo, las hojas e incluso los pétalos en el caso de plantas con flor. Helechos o violetas africanas son algunas de las plantas de interior vulnerables a este hongo.  
  • Control: poda las partes afectadas y trata con un fungicida específico. Reduce el riego y vigila, además, la ventilación.
  • Oídio: aparece en forma de polvillo ceniciento en las hojas, brotes nuevos, capullos florales y flores de los rosales, dalias….
  • Control: puedes aplicar un fitosanitario específico ecológico formulado con azufre mojable. Una alternativa son los polivalentes (productos muy útiles ya que sirven para controlar varias enfermedades al mismo tiempo) basados en fungicidas (como difeconazol o myclobutanil), que no son tóxicos para las abejas y demás fauna beneficiosa.
  • Manchas foliares: se presentan en las hojas de algunas de las plantas de interior más habituales como los potos, distintas variedades de palmeras y la mayoría de las dracenas. Las manchas se extienden a medida que avanza la enfermedad y de ellas se desprende un polvo marrón que ayuda a su expansión.
  • Control: evitar el riego y la humedad ambiental en la medida de lo posible. Cortando las hojas enfermas y aplica un fungicida con alto contenido en cobre.
  • Bacterias y virus también pueden causar daños a tus plantas de interior. Las mejores medidas preventivas son luz, ventilación, hidratación y nutrientes, así como poner especial cuidado a la hora de realizar cortes y podas (las bacterias encuentran en estas “heridas” de tus plantas su mejor vía de entrada).

3. Ataques y plagas de insectos y/o parásitos. Las plagas más habituales son:

  • Cochinilla. Pueden ser algodonosas, estriadas de color blanco o tener aspecto de conchas cerosas de color marrón. Dentro de casa afecta sobre todo a los cactus, plantas crasas, y al ficus en el que provoca la caída de sus hojas.
    Control: aplica productos ecológicos como insecticidas basados en aceite parafínico, que actúa sobre las cochinillas y sus huevos.
  • Pulgones. Acaban secando y deformando las hojas de plantas a las que succionan la savia. Existen distintas especies y todas tienen en común su predilección por los tallos y brotes más tiernos. Debes tener especial cuidado en primavera. Recuerda que cuanto más fuerte y mejor nutrida (abonos) esté tu planta más difícil será que se instalen en ella los desagradables pulgones.
  • Control: realiza una poda suave de las zonas afectadas y retira los pulgones, pulverizando con agua tibia aquellas hojas que puedan salvarse.
  • Araña roja. Sus minúsculas dimensiones hacen que resulte difícil de ver, pero si en el envés de las hojas de tus plantas observas puntitos amarillos o pardos puede que este diminuto ácaro se haya instalado.
  • Control: debes evitar el calor y la sequedad. Aplica fungicida ecológico específico basado en oxicloruro de cobre o insecticida-acaricida.
  • Mosca blanca. Las temperaturas normalmente más cálidas del interior de las casas favorecen la actividad de esta diminuta mosca que siente predilección por algunas especies como los ficus, las palmeras y casi cualquier otra especie en la que pueda establecerse.
  • Control: puedes recurrir a trampas cromáticas de color amarillo, que contienen una goma libre de insecticida; los insectos son atraídos por el color y quedan adheridos. También puedes emplear insecticidas basados en piretrinas naturales y aceite de Neem.
Protege tus plantas de interior

Pregunta en tu tienda LEROY MERLIN para adquirir el producto adecuado para resolver el problema con tus plantas.