Protege tus plantas del frío, plagas y enfermedades 

Por Leroy Merlin

Cuida tus plantas frente a plagas y enfermedades con insecticidas, técnicas de cuidados cómo qué insectos benefician tus plantas y repelen plagas. En los meses de frío resguarda tus plantas, con invernaderos y velos según sus necesidades. Te enseñamos todo lo que necesitas saber para un cuidado perfecto de tus plantas.

Protege tus plantas del frío, plagas y enfermedades

La capacidad de resistencia de las plantas del jardín a las plagas y enfermedades por hongos está estrechamente relacionada con las condiciones de su cultivo: si gozan de luz, si el tipo de suelo es el adecuado y si tienen el riego y abonos necesarios. Un óptimo cuidado de tus plantas hace que crezcan más fuertes y por lo tanto estarán mejor preparadas para afrontar plagas y superar enfermedades.

Protege tus plantas del frío, plagas y enfermedades

Desde la primavera al otoño es la época de mayor actividad vegetativa de las plantas y los de mayor incidencia de plagas y enfermedades, por lo tanto deberás realizar inspecciones continuas durante este periodo para tomar medidas inmediatamente.

  • Una vigilancia activa: si revisas periódicamente tus plantas serás capaz de detener el ataque de plagas y hongos en su fase inicial y con mayores probabilidades de éxito. Intenta identificarlos y en cuanto detectes su presencia inicia el tratamiento.
  • Productos ecológicos: para prevenir y combatir las plagas y enfermedades, la jardinería sostenible recomienda el uso de productos respetuosos con el medio ambiente. La gama que encontrarás en LEROY MERLIN se amplía día a día con fitosanitarios ecológicos polivalentes, muy útiles ya que sirven para controlar varias plagas y enfermedades al mismo tiempo.
Protege tus plantas del frío, plagas y enfermedades

Cómo conseguir plantas fuertes y resistentes a las plagas y enfermedades

  • Plantas nativas o adaptadas: las plantas nativas o adaptadas cuentan con defensas naturales para hacer frente a las condiciones típicas del clima que les es propio, incluidos las plagas y hongos. Las especies aptas para el clima mediterráneo, por ejemplo, son especialmente resistentes a estas amenazas por su tipo de follaje generalmente coriáceo y/o aromático.
  • Sustrato adecuado: de nada valen las condiciones naturales de las plantas si no crecen en el medio de cultivo apropiado. Por lo tanto, escoge las plantas en función del tipo de suelo de tu jardín o dales el tipo de sustrato que necesitan, como la textura, el pH, la riqueza.
  • Luz y agua: cada tipo de planta tiene unas necesidades de luz y agua. Si recibe más de la cuenta sufrirá tanto como si no son suficientes. Además, ten siempre presente que el exceso de agua puede provocarles asfixia radicular y propiciar la aparición de hongos de pudrición.
  • Abono: averigua cuánto y qué tipo de abono necesitan tus distintas plantas y dales la dosis justa, ni más ni menos. El exceso puede volverlas menos resistentes a las enfermedades y favorecer el desarrollo de hongos y bacterias perjudiciales.
  • Malas hierbas bajo control: si en tu jardín o los recipientes de cultivo cunden las malas hierbas, tus plantas sufrirán una dura competencia por el agua, la luz y el abono, además de una atmósfera densa alrededor, ideal para que surjan hongos o se escondan insectos y ácaros. Apenas veas que aparecen, arráncalas a mano o con un escardillo. Si la tierra está invadida por las malas hierbas, utiliza un herbicida.
  • Constancia en los tratamientos: no obstante la fortaleza de las plantas nunca puedes bajar la guardia, implica observarlas con atención para detectar cuanto antes la presencia de un hongo o una enfermedad y actuar de inmediato. Ser constante en los tratamientos es clave para poder conservarlas sanas y salvas a lo largo del tiempo.
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Condiciones climáticas favorables a las plagas y hongos

Las condiciones climáticas con sus distintas variables de temperatura y humedad o sequedad ambiental resultan determinantes en la proliferación de plagas y enfermedades por hongos. Conocer cómo influyen te ayudará a estar más alerta:

  • Temperaturas suaves y lluvias: son en torno a los 20° y combinadas con las lluvias típicas de la primavera o el otoño propician, por ejemplo, la aparición de hongos como el oídio y la roya; el calor del verano, en cambio, detiene su actividad. El míldiu, por su parte, es un hongo que prefiere las temperaturas bajas o medias, las nieblas y la humedad ambiental constante, por ello es más frecuente en el norte atlántico. Babosas y caracoles también necesitan temperaturas frescas y humedad, de allí su preferencia por la nocturnidad y las zonas más húmedas de la península.
  • Calor y sequedad ambiental: el verano caluroso y seco típico de la mayor parte de España favorece la proliferación de la araña roja y los thrips.
  • Calor y humedad: la mosca blanca, en cambio, necesita en el ambiente humedad además de calor, por ello es tan habitual en los invernaderos.
  • De la primavera al otoño: las cochinillas cerosas y estriadas, los pulgones, las hormigas y la polilla del geranio cunden desde la primavera al otoño, lo cual obliga a revisar las plantas de forma sistemática para detectar cuanto antes su presencia y ponerle remedio.
Protege tus plantas del frío, plagas y enfermedades

Conoce las plagas más comunes y su tratamiento

Saber identificar las plagas y enfermedades por hongos más comunes en el jardín es esencial para poder aplicar el tratamiento apropiado. Los que te sugerimos aquí son todos aptos para agricultura ecológica. Acércate a tu tienda LEROY MERLIN y nuestros vendedores expertos te asesorarán en todo lo que necesites. 

Pulgones

Son pequeños insectos verdes, amarillos o negros, se posan en los brotes tiernos, capullos florales y hojas nuevas, que se ven abigarradas y pegajosas. Se alimentan de la savia de las plantas y segregan una melaza que atrae a las hormigas o da lugar a la aparición del hongo negrilla o fumagina, produce manchas como de alquitrán en el follaje. Afectan a muchas plantas ornamentales, favorecidos por la sequedad, las temperaturas templadas y cálidas y el exceso de abono, por ejemplo rosales, madroños, hiedra, jazmín chino, ajenjo, artemisa...