¿Cómo hacer compost?

Por Leroy Merlin

Hacer compost es un proceso simple y económico con el que podrás obtener un fertilizante natural que aporte a las plantas los nutrientes que necesitan.

Descubre en este vídeo el paso a paso:

¿Qué vamos a hacer?

Te lo contamos paso a paso

Paso 1

Las claves para un buen compostaje

¿Qué se puede compostar? Casi todos los restos del jardín son reciclables.

  • La hierba cortada,  que crece en abundancia si se corta en días soleados. Se mezcla más fácilmente si la dejas secar durante al menos 24 horas.
  • La mayoría de los desperdicios de cocina son compostables: filtro de café, bolsitas de té, cáscaras de huevo trituradas, pieles de verduras.
  • Los restos de alimentos como el pan, la pasta o el arroz se pueden añadir en cantidades limitadas y es mejor evitar los restos de pescado o carne.

Realiza tu propio compostaje

Sin embargo, no añadas materiales inorgánicos, malas hierbas con semillas, restos de plantas en putrefacción, enfermas con hongos o tratadas con fitosanitarios, excrementos de perros o gatos, suciedad de la vivienda, maderas tratadas o aglomerados, cáscaras de frutos secos o frescos o cítricos, ni restos de poda de rosales.

Paso 2

Haz el compost

Los compostadores son recipientes cerrados, ideados para realizar el compostaje de manera más recogida, eficaz, rápida y sin malos olores. Se han generalizado como respuesta a una mayor sensibilidad sobre la necesidad de practicar una jardinería y horticultura sostenibles y ecológicas.

Realiza tu propio compostaje

Existen numerosos modelos de compostadores, de diversas formas y tamaños, con una capacidad desde 200 litros a 450 litros. Suelen ser de plástico reciclado resistente a la intemperie. Para esta labor, es muy necesario utilizar guantes y gafas para así protegernos de la suciedad y, también, de la actividad microbiana.

2.1. Instala el compostador

Coloca el compostador en el suelo limpio y añade entre 5 y 10 cm de ramas o recortes de seto, si es posible, ya trituradas. Esta capa favorecerá la aireación y el drenaje.

Realiza tu propio compostaje

Elige un sitio llano, protegido del viento y en semisombra, para evitar que la mezcla tienda a resecarse y tengas que mojarla a menudo. Si está alejado de la vivienda, mejor; los buenos compostadores no emanan malos olores, pero podrían producirse si el proceso fuera defectuoso. Colócalo directamente sobre la tierra para que los microorganismos y la fauna útil del suelo, como las lombrices, puedan contribuir al compostaje. Asegúrate de que cuenta buen drenaje para que el exceso de agua no se acumule en la base del compostador.

Los residuos que componen el futuro compost deben permanecer húmedos, aunque no demasiado, y estar adecuadamente ventilados. Por lo tanto,  debe estar protegido de las inclemencias del tiempo por una cubierta y colocado cerca de un seto que lo proteja del viento para evitar que se seque.

Realiza tu propio compostaje

Como el calor es parte del proceso de descomposición, el sol es bienvenido para calentar el silo de compost siempre que evitemos la desecación. Por eso es mejor una exposición moderada unas horas al día.

2.2. Realiza tu propio compostaje

Busca la proporción adecuada de residuos vegetales. Lograr un compost de calidad y equilibrado en nutrientes depende del tipo y proporción de restos vegetales que emplees. Mezcla los residuos en capas sucesivas alternando los residuos verdes, todavía húmedos, con los residuos marrones y secos. Debes mezclar dos partes de restos húmedos, ricos en nitrógeno: hojas frescas, hierba recién cortada, restos de hortalizas y verduras o de plantas de huerto o jardín; con una parte de restos secos, ricos en carbono: serrín de madera sin tratar, ramas trituradas, paja, hojas secas. La relación entre carbono y nitrógeno determina el grado de temperatura que podrá alcanzar el proceso; a mayor temperatura, más corto y más rico en nutrientes será el compost que se obtendrá.

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2.3. Mezcla bien y airea periódicamente

Una mala aireación suele producir olores desagradables. Para remediarlo, remueve una vez a la semana las capas entre sí con la ayuda de un palo, una pala, una horquilla o un aireador que es una herramienta en forma de resorte que se introduce en la mezcla y se hace girar. Es muy útil para silos estrechos. Para evitar que la mezcla se apelmace y asegurar a los microorganismos la cantidad de oxígeno necesaria para su actividad sobre la materia orgánica, entremezcla bien los residuos secos y húmedos, sobre todo, si son restos de césped. Además, cuanto más troceados estén, más rápido se descompondrán.

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2.4. Humedece y acelera el proceso

Controla la humedad de la mezcla, sobre todo si vives en una zona de clima seco y caluroso, y añade agua por aspersión para que se moje de forma homogénea, pero con cuidado de no empaparla solo para mantener la flora bacteriana.. El proceso de descomposición exige humedad, pero es sensible tanto al exceso como a su carencia. La aparición de filamentos blanquecinos es un signo de falta de agua que puede conducir a la muerte de microorganismos. En ese caso deberás aportar material vegetal fresco y agua suficiente. Si la humedad es muy elevada, entre el 40 y el 60%, puedes compensarla añadiendo material seco; el olor a putrefacción es síntoma de exceso de líquido y falta de oxígeno. En un compostador de jardín, donde el volumen no llega al metro cúbico de material, la temperatura durante el proceso de descomposición debe rondar o superar los 40 grados.

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2.5. Comprueba la maduración

Sabrás que el proceso de compostación ha finalizado cuando los restos vegetales se hayan convertido en una materia de color negro o marrón oscuro, con un aroma agradable a tierra fértil y un aspecto homogéneo. Al tacto debe estar frío, indicio de que ha cesado por completo la actividad microbiana, suelto y fresco, pero no mojado (no debe desprender agua al apretarlo ni quedar pegado a la mano). Es esencial que el abono esté completamente maduro porque de lo contrario podría quemar las plantas del jardín y el huerto.

Paso 3

¿Cómo puedes conseguir un compostaje más rápido?

3.1. Activa o acelera el proceso mediante un acelerador del compostaje

Para activar o acelerar el compostaje de los residuos vegetales, puedes recurrir a productos que actúan favoreciendo el aumento de los microorganismos responsables de este proceso. Encontrarás aceleradores-activadores de origen puramente orgánico y mixto orgánico-inorgánico.

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Aunque no son indispensables para el compostaje, permiten acelerar el proceso. Los preparados listos para usar incluyen cepas bacterianas y nitrógeno. También puedes hacer un preparado de ortigas dejándolo macerar durante 3 semanas: 1 kilo de hojas de ortigas en 10 litros de agua. Esta preparación con alto contenido en nitrógeno es muy eficaz contra los pulgones.

3.2. Reduce el calibre de los restos con un biotriturador

Cuanto más pequeños sean los restos vegetales que se utilicen, más rápido se desarrollará el proceso de compostaje. Los residuos vegetales grandes o leñosos, como las piñas, restos de poda de ramas y trozos de madera, no acaban de desintegrarse de forma natural al mismo tiempo que los otros materiales, e impiden que abono orgánico maduro resulte homogéneo, obligándote a cribarlo. Para desmenuzar esta clase de materiales puedes recurrir a un biotriturador, un gran aliado del reciclaje ecológico.

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Funcionan con motor de gasolina o eléctrico. Con motor son más potentes y autónomos, trituran piezas de mayor dureza y calibre, hasta 76 mm de diámetro; algunos modelos admiten troncos de 100 mm; suelen ser más ruidosos y requieren mantenimiento. Los eléctricos tienen menor potencia y desmenuzan ramas hasta de 45 mm de diámetro; son más silenciosos y no requieren mantenimiento; su autonomía es menor porque necesitan una toma de corriente.

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El mecanismo para el triturado puede ser de cuchillas, rodillo, hilo, engranajes o martillo. La elección depende de la dureza y el grosor del material a triturar. El funcionamiento es sencillo: basta con ponerlos en marcha e introducir los restos poco a poco por la boca de carga o tolva.

Paso 4

¿Cuándo usarlo?

Se tarda entre  6 y 12 meses en obtener un compost "maduro" que pueda emplearse como abono para la tierra. Transcurrido este tiempo tendrá color marrón y aspecto homogéneo, será fino, fácil de desmenuzar y con olor a tierra de bosque. Al cabo de unos meses, tus residuos se convertirán en fertilizante natural. Un gesto ecológico y beneficioso para la salud de tus plantas.

Realiza tu propio compostaje

 

Materiales y herramientas

  • Compostador
  • Activador de compost
  • Una horca
  • Un aireador
  • Una regadera
  • Un triturador de jardín.