Seguridad en la piscina

Por Leroy Merlin

Para disfrutar plenamente del baño en la piscina y evitar cualquier tipo de accidente hay que prestar mucha atención a la seguridad. Te damos las pautas para conseguir un entorno seguro.

Tener una piscina es una satisfacción, pero puede haber potenciales peligros tanto en la época de uso como en la de invernaje si no está correctamente protegida o señalizada.

Además, debes tomar siempre unas precauciones generales: tener siempre cerca alguna pértiga y algún salvavidas rígido; mantener lejos del agua los aparatos eléctricos; contar con un botiquín de emergencia cerca y en un lugar que todo el mundo conozca. No olvides que los niños están siempre bajo la responsabilidad de los adultos. No hay que descuidar la vigilancia aunque sean expertos nadadores, y mucho menos delegar el cuidado de los niños en otros niños.

Antes de comenzar la temporada de baño debes analizar el estado del pavimento que rodea la piscina. Es muy importante que se encuentre en buen estado, que las maderas no estén astilladas o que no haya baldosas sueltas. Recuerda que el pavimento debe ser antideslizante, independientemente del material, y que debe tener una buena evacuación y drenaje del agua para evitar resbalones. Hay que revisar también el estado de la piscina, poniendo especial atención en la coronación. Debe estar en buen estado, con todas las piezas bien adheridas al pavimento, que no esté levantado ni con escalonamientos. El revestimiento del vaso de la piscina también debe estar en perfecto estado.

Por seguridad, haz una limpieza a fondo al comienzo de la temporada de baño para evitar que el suelo esté resbaladizo en el fondo y zonas de escaleras. Comprueba el estado de los sumideros y que tengan un mecanismo antisucción y antitorbellino para evitar problemas con el pelo largo de los usuarios o con los niños. Si la piscina es profunda, interesa que marques la altura en las paredes o en alguna zona de la coronación, para que el usuario sepa la altura en la que puede meterse. Si las paredes de la piscina están recubiertas de gresite o cerámica comprueba que no hay desprendimientos ni roturas, para evitar posibles cortes. Comprueba que las escaleras estén bien ancladas y que los peldaños conserven la superficie antideslizante.

Los accidentes no solo se pueden producir por golpes, caídas o resbalones. El agua de la piscina debe estar en perfecto estado para que no provoque alergias o problemas respiratorios. Por ello hay que mantener en buenas condiciones el sistema de depuración y llevar a cabo unas tareas de mantenimiento durante toda la temporada. Por otro lado, el almacenamiento de los productos químicos y de limpieza ha de hacerse de manera correcta. Deben estar siempre en un lugar cerrado y de imposible acceso para los más pequeños.

Las cubiertas y los cobertores son una de las soluciones más fiables y económicas para evitar accidentes con los niños. Los hay automáticos, rígidos o de lamas, muy resistentes. Con ellos, en muy pocos minutos puedes tapar la piscina y dotar de seguridad el entorno, sobre todo para los más pequeños. Si no son automáticos, debes colocar cobertores bien anclados. Cuando los instales comprueba que quedan bien tensados y que aguantan el peso de varios niños y de, al menos, un adulto. Si colocas una cubierta, la puerta debe tener mecanismos para que no los puedan abrir los niños.

Seguridad en la piscina

Instalar vallas perimetrales es recomendable cuando hay pequeños en la casa. Deben estar diseñadas con materiales y formas que eviten daños en caso de caída. Además, en el perímetro de las vallas debe haber una o varias puertas, según el tamaño de la piscina, que incorporen algún tipo de seguro en el cierre que impida la manipulación por parte de los niños. También se puede evitar así que pasen los animales de compañía. Una valla de seguridad debe tener una altura de 1,10 m, estar instalada correctamente y tener barrotes separados de tal manera que impidan el paso de los pequeños. Es muy importante que las vallas no transmitan electricidad. Si es necesario habrá que colocar toma de tierra.

Las alarmas son un complemento de las barreras de seguridad. Pueden programarse para que avisen de la caída al agua de un niño o un animal doméstico o cuando se traspasa una determinada línea de seguridad alrededor de la piscina. Aunque la alarma avisa y no evita un accidente, sí permite evitar males mayores al poder actuar con más rapidez ante cualquier incidente.

Seguridad en la piscina

La iluminación se puede convertir en un dispositivo esencial en la seguridad. Es recomendable que el contorno de la piscina esté señalizado con iluminación, también el vaso. Las puertas de acceso también tienen que tener algún punto de señalización, así como los lugares en los que se puedan producir algún tipo de accidente, como zonas elevadas sobre el pavimento, escaleras, etcétera. Una buena solución es colocar sensores de luz que activen al menos iluminación de emergencia de manera autónoma, sin necesidad de que lo tenga que activar el usuario.