Tipos de lijas: elige la adecuada según el uso o trabajo

Por Leroy Merlin

Las lijas tienen muchos usos en las tareas de bricolaje. Sirven para alisar superficies, decapar –ya sea para retirar pinturas, ceras, barnices-, pulir metales, etc. Por eso, se utilizan también en algunos trabajos de restauración y pintado de muebles, puertas o verjas…

Hay lijas para usar a mano, otras para acoplar en máquinas eléctricas y también diferentes modelos en función del material. A continuación te enseñamos qué tipos de lijas hay según el uso que se le vaya a dar. 

Tipos de lijas según su uso

Tipos de lijas según el grano

Las lijas están hechas de hojas de papel o telas recubiertas de partículas abrasivas. Al comprarlas, vienen con un número que indica el poder de abrasión que tienen. A menor cifra, mayor poder de abrasión. El grano de una lija hace referencia al material abrasivo que contiene la herramienta entre sus propiedades y que provoca que las lijas cumplan con su función de eliminar las imperfecciones o asperezas de una superficie. Según la composición del grano, hay tres tipos de lijas:

  • Lijas de grano muy grueso (30-60): sirven para trabajos de desbastado, es decir, para quitar pintura y barnices de determinadas superficies. 
  • Lijas de grano medio (80-120): su uso principal es alisar superficies. 
  • Lijas grano fino o extrafino (150-600): este tipo se emplea para trabajos delicados de acabados, lijar entre capas de pintura o barniz y para eliminar partículas o brillos. 
Tipos de lijas según su uso

Tipos de lijas según su soporte

Otra clasificación de los tipos de lijas que existen es la referente a los diferentes formatos para lijar a mano que hay.

  • Con soporte de papel en rollo: muy versátiles, sirven para todo tipo de trabajos y cuentan con la ventaja principal de ser más económicas.
  • Con soporte de papel en pliegos: este tipo de lija es menos frecuente, se utiliza para usos esporádicos o trabajos muy concretos de restauración.
  • Con soporte de tela: son las más flexibles y duraderas.
  • Con velcro: estas lijas se adaptan para trabajar con lijadoras eléctricas.
Tipos de lijas según su uso

Tipos de lijas para un lijado a mano

El lijado a mano es una tarea muy común que se vuelve incluso imprescindible en trabajos de restauración de muebles o al pintar paredes o superficies. Al llevar a cabo esta acción, existen varios tipos de lija que puedes utilizar. Además, estas lijas se pueden complementar con limas o escofinas para conseguir un acabado más definido.

Lijas de mano

Perfectas para dar un acabado perfecto y pulido sobre cualquier superficie

Ver lijas de mano

 

  • Esponjas abrasivas: uno de sus usos principales es la preparación de superficies antes de aplicarlas algún tipo de laca, o también para el lijado de los estucos. Pueden utilizarse en seco o debajo del agua y además se pueden lavar.
  • Esponjas para lijar: este producto destaca por su versatilidad y flexibilidad. Se adaptan a la perfección a formas complicadas o curvas y son muy fáciles de utilizar. Las hay normalmente de dos gruesos: finas, para un lijado medio-fino de maderas, metales y plásticos; o bastas, para un lijado mayor sobre maderas, metales y plásticos.
  • Hojas de paño abrasivo: las hojas de lija para un lijado a mano son de papel o tela, siendo las últimas más flexibles. El uso de uno u otra dependerá del número de grano.
  • Láminas a prueba de agua: se usan mojándolas en agua para trabajos de alisado sobre superficies lacadas y barnizadas. 
Tipos de lijas según su uso

Tipos de lijas para un lijado a máquina

Además de hacerlo de forma manual, también es posible contar con la ayuda de una lijadora o taladro eléctrico con un acople lijador. Lijar a máquina supone un ahorro de tiempo considerable y se consigue un mejor acabado. Esta opción se utiliza para trabajos de mayor complejidad.

Lijadoras eléctricas

Perfectas para el pulido, alisado o desbastado de superficies grandes o complejas

Ver lijadoras eléctricas

 

  • Lijadora orbital: se basa en un movimiento elíptico con pasadas paralelas y superpuestas hacia delante y atrás. Algunos modelos permiten variar el tipo de movimiento. Se utilizan para trabajos de lijado no muy bastos y ofrecen un acabado muy fino. 
  • Lijadora excéntrica: dispone de un disco de lijado que gira excéntricamente, lo que permite un lijado que no deja estrías ni arañazos. Su plato de goma es muy flexible, permitiendo lijar todo tipo de materiales y acabados, incluso superficies cóncavas y convexas. Entre sus principales ventajas destaca la facilidad de uso y la versatilidad.
  • Multilijadora: entre sus funciones está la de lijar. Puedes utilizarla para superficies pequeñas y detalles más precisos.
  • Lijadora de banda: cuenta con una banda cerrada de lija sujeta y dos rodillos, uno que genera el movimiento de la banda de lija y otro que controla la tensión y el desplazamiento lateral de la misma. Además, tiene una placa situada entre los dos rodillos que se encarga de mantener la banda de lija contra la pieza sobre la que se quiere trabajar. Esta lija está pensada para lijar grandes superficies planas en pasadas paralelas y superpuestas. No necesita una gran presión y se puede fijar con sargentos o gatos a un banco de trabajo. Si eres principiante, lo más recomendable es que pidas consejo a un experto para que te explique en detenimiento su funcionamiento y te asesore.
  • Lijadora delta: es una lija como la orbital, pero más pequeña y con una lija en forma de delta. Se utiliza para rincones, esquinas y cantos de dificil acceso y destaca por su poco peso.
  • Lijadora de pared: sirve para lijar paredes y otros materiales más blandos. Está indicada para su uso en vertical gracias a su ligereza y facilidad de uso.
Tipos de lijas según su uso

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