Tratamiento químico del agua

Por Leroy Merlin

Tras la puesta a punto, tu piscina ya está en óptimas condiciones, lista para ser disfrutada. Pero para que siga estando así día tras día, deberás realizar un mantenimiento periódico que te garantice que, cada vez que te zambulles en ella, lo haces en un agua totalmente limpia y libre de microorganismos patógenos. Hay distintos productos que puedes emplear para mantener limpia el agua de tu piscina: veamos cuáles son, cómo se utilizan y cuáles son sus ventajas. ¡Todos al agua!

Tratamiento con cloro

El cloro es el desinfectante más común y, tradicionalmente, el más empleado en la piscina. Se trata de una solución muy eficaz pero no conviene olvidar que es un producto químico que hay que manipular y dosificar con cuidado siguiendo las recomendaciones de uso para evitar problemas de olor, irritación de ojos o piel.

En LEROY MERLIN disponemos de una amplia gama de productos para cubrir todas tus necesidades: cloros rápidos para inicio de temporadas o tratamientos de choque; cloros multiefectos (desde 4 hasta 10) para mantener un agua en perfectas condiciones. Si tu piscina es de liner o poliéster, dispones de un cloro multifunción sin sulfato de cobre, que no daña las paredes.

Tratamiento químico del agua

¿Cómo se aplica?

  • Si tu piscina dispone de sistema de depuración. Introduce las pastillas en el skimmer para que se disuelvan correctamente. Sigue las instrucciones del fabricante para saber cuántas tienes que colocar según los metros cúbicos que tenga tu piscina. Repite la operación semanalmente.
  • Si tu piscina no dispone de sistema de depuración. Coloca las pastillas en dosificadores flotantes para que se disuelvan al ritmo que necesitan.

Tratamiento con sal

Si mantienes tu piscina con cloro, cambiarte a la sal te resultará muy fácil. Cada vez son más los usuarios que confían en el tratamiento con cloración salina para desinfectar el agua de su piscina, debido a lo fácil que es de instalar y sus ventajas frente a otros sistemas. ¡Echa un vistazo y seguro que tú también lo ves muy claro!

Tratamiento químico del agua

¿Cómo se instala un clorador salino?

  • No necesitas cambiar la bomba, el filtro o la depuradora, tu sistema de filtrado te servirá.
  • Instalar el clorador salino es muy fácil, ya que se adapta perfectamente a la caseta de depuración de la inmensa mayoría de piscinas.
  • Solo tendrás que colocar la célula del clorador entre el sistema de filtración y las boquillas de impulsión. Así, primero se filtrará el agua y luego, al pasar por el proceso de electrólisis se produce la desinfección.
Tratamiento químico del agua

Si tienes dudas sobre su instalación, nuestros vendedores estarán encantados de ayudarte o, si lo prefieres, podemos encargarnos nosotros.

¿Cuáles son sus ventajas?

  • El agua de tu piscina será más sana y evitarás picores y el olor a cloro.
  • La desinfección es constante y controlada porque evita picos de cloración.
  • No decolora el cabello ni destiñe los trajes de baño.
  • Elimina el exceso de ácido isocianúrico presente en el cloro en polvo y en pastillas.
  • No precisa de manipulación ni almacenamiento ni dosificación de producto químico desinfectante.
  • Es ecológico ya que no se producen residuos químicos.
  • Es económico porque la sal que se aporta inicialmente es muy barata y se elimina prácticamente todo el gasto de productos de mantenimiento.
  • Permite mantener el agua en perfectas condiciones durante años sin necesidad de renovarla.
Tratamiento químico del agua

¿Cómo funciona el tratamiento con sal?

El tratamiento con cloración salina mantiene limpia la piscina mediante un proceso de electrólisis (descomposición de una sustancia gracias a una corriente eléctrica) que convierte la sal común (cloruro sódico), que previamente hemos añadido al agua, en un desinfectante activo (hipoclorito sódico). Este proceso genera una fuente de cloro (iones de cloruro) que actúa como un desinfectante muy potente, eliminando sustancias contaminantes del agua. Todas las bacterias, algas y cloraminas desaparecen, sin dejar residuos ni contaminación.

Pasarse a este sistema es muy sencillo: solo deberás conectar el clorador a tu depuradora y añadir 4 o 5 kg de sal pura (sin añadidos) por cada 1.000 l de agua.

Es un tratamiento muy simple, que mantendrá tu piscina en óptimas condiciones y te permitirá olvidarte de los problemas asociados a los productos químicos, como los ojos rojos, la sequedad de la piel y el olor a cloro. Tendrás un agua siempre limpia y sana, ya que no se acumulan otros compuestos ni residuos. Te recomendamos disponer de un regulador automático de pH para que la piscina esté siempre perfectamente equilibrada.

Esquema de funcionamiento

El agua es succionada por la bomba (1), pasa por el filtro (2), que elimina las impurezas y elementos externos (hojas, tierra…) y, por último, llega a la célula (3), donde tiene lugar el proceso de electrólisis que transforma la sal en un potente desinfectante. Finalmente, el agua desinfectada vuelve a la piscina a través de las válvulas de impulsión.

Tratamiento químico del agua

Como ves, es un tratamiento muy sencillo y válido para todo tipo de piscinas (privadas, públicas, centros spa, balnearios…), que te permite irte de vacaciones sin temor a que el agua se eche a perder, así como conservarla de un año a otro.

  1. Bomba
  2. Filtro
  3. Célula electrolítica
  4. Programador
  5. Cuadro eléctrico
  6. Cuadro de mandos
  7. Salida del agua de la piscina
  8. Retorno del agua a la piscina
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