Una instalación eléctrica cómoda y segura

Por Leroy Merlin

La electricidad y la iluminación son aspectos a tener cuenta, sobre todo cuando hay niños y personas mayores en casa.

Una instalación eléctrica adecuada os hará la vida más fácil. Es importante, en primer lugar, que haya interruptores abundantes en toda la casa. También conviene que los haya en la entrada de todas las habitaciones y en el cabecero de la cama y que puedan accionarse cómodamente. Varios interruptores conmutados, que permitan accionar la misma luz desde diferentes puntos de una misma estancia, son la solución más práctica. Algunas zonas no deben quedar a oscuras cuando se pasa por ellas, como al principio y al final de un pasillo o de una escalera, para garantizar la iluminación en este tipo de casos puedes poner luces con sensor que se enciendan al detectar movimiento. De noche o en zonas de la casa especialmente oscuras serán de gran utilidad los enchufes fosforescentes o con testigos luminosos. Ayudará a localizarlos y evitará accidentes.

Respecto a los enchufes, también deben estar al alcance de la mano, ni muy bajos ni muy altos, para que no sea necesario agacharse ni ponerse de puntillas para utilizarlos. Además, deben ser suficientes para evitar el uso de alargadores, que dejen cables por el medio de la casa. En todos los que estén a una altura accesible para los más pequeños de la casa, conviene poner protectores de enchufes que les impidan meter los deditos o introducir objetos en los agujeros. Son pequeños tapones muy fáciles de colocar y de quitar, con un sencillo giro. Para que no descubran cómo se hace, instálalos cuando no te vean. Protege los cables con canaletas fijadas al rodapié o a la pared o con protectores que agrupen varios cables a la vez. Evita siempre dejar cables de electrodomésticos colgando.

Respecto a la iluminación de la casa, lo ideal es completar la iluminación general con iluminación específica en los espacios más utilizados por los diferentes miembros de la familia. Conviene ser especialmente cuidadoso en las zonas más frecuentadas por las personas de más edad, que pueden tener mayores limitaciones visuales o de equilibrio. Las fuentes de luz orientables evitan deslumbramientos; y las luces con intensidad regulable permiten ajustar el nivel lumínico a las necesidades de cada momento como leer, coser o ver la televisión.

Es aconsejable ir sustituyendo las bombillas convencionales o de bajo consumo por bombillas de tecnología led. Además de permitir un ahorro energético de hasta el 80% respecto a las tradicionales, tienen la ventaja de no calentarse y de no quemar al tocarlas. Esto, en lámparas a las que puedan llegar los pequeños de la casa, es verdaderamente importante.

Recurrir a automatismos es una buena idea 

Se trata de dispositivos que permiten incorporar un motor para accionar, encender o apagar diferentes mecanismos simplemente pulsando un botón. Facilitarán mucho la vida de los miembros de tu familia, especialmente la de los de mayor edad. Tareas cotidianas como abrir las cortinas, subir y bajar las persianas, encender o apagar luces, podrán controlarse con un mando a distancia. Además, son muy recomendables los sistemas automáticos de encendido y de apagado de luces. Los hay con temporizador, que se apagan solos, muy útiles para las habitaciones infantiles. O con detectores de presencia, que se encienden cuando pasa alguien y se apagan cuando no hay movimiento, ideales para zonas de paso o para el exterior de la vivienda. 

Una instalación eléctrica cómoda y segura