Cómo elegir muelas

Las muelas son accesorios para herramientas eléctricas que sirven para eliminar material mediante desgaste o desbastado; esta acción permite utilizar la muela para lijar, afilar, pulir, grabar e incluso cortar.

Cómo elegir muelas

¿Cómo son y cómo funcionan?

Las muelas están formadas por una superficie granulosa, con granos de mayor o menor tamaño a veces tan pequeños que son imperceptibles, aglutinados por diversos compuestos en un soporte que puede ser en forma de disco, de cilindro, de cono o de esfera. Van montadas sobre las herramientas eléctricas que las hacen girar a elevadas revoluciones para producir el efecto deseado sobre el material que se trabaja.

¿Qué herramientas usan muelas?

Las multi herramientas o mini herramientas de bricolaje: son las máquinas que usan muelas para todo tipo de trabajos de artesanía, reparaciones, orfebrería, modelaje…

Amoladoras angulares: permiten cortar azulejos, ladrillos, hormigón, piedra, metal, etc. También por la acción del desgaste. Las muelas para estas herramientas tienen forma de disco y se suelen conocer con el nombre de discos de amoladora.

Lijadoras y taladradoras: colocándoles el accesorio correspondiente, un vaso cónico de amolar, estas herramientas pueden cumplir la función de desbastado de las muelas en trabajos ocasionales.

Tornos: en ellos se usan las muelas para el corte, rectificado y pulido de piezas de diferentes materiales.

Esmeriladoras: se usan principalmente para afilar distintas herramientas de corte (cuchillos, hoces, tijeras, azadas, …), tanto en seco como en húmedo, pero también para rectificar y dar forma a piezas de metal.

¿Qué tipos de muelas puedes encontrar?

Hay varios factores bajo los que se pueden clasificar las muelas:

Cómo elegir muelas

Según su tamaño y forma: vienen determinados por la herramienta eléctrica que las porta.

  • Cilíndricas: ideales para matar y pulir cantos de chapas, plásticos y composites. Son cilíndricas las muelas usadas para afilar sierras de cadena.
  • Cónicas: para eliminar rebabas de tubos metálico o de materiales plásticos.
  • Esféricas: ideal para desbastar y pulir piezas de vidrio, cerámica o plásticos con precisión. Las mini esféricas se usan para grabar diferentes materiales.
  • En punta: para rebajes en cantos muy finos y en cualquier lugar donde se requiere una mayor precisión.
  • Discos planos: según su tamaño permiten realizar cortes pequeños o grandes en distintos materiales.
  • De afilado: son pesados cilindros planos, de unos 2 cm de ancho, para usar con la esmeriladora en el afilado y rectificado de útiles.

Según el material de desgaste: es la parte abrasiva propiamente dicha de la muela y la que determinará los tipos de trabajos pueden acometer y sobre qué materiales está indicado que trabajen.

  • De óxido de aluminio, alúmina o corindón: es el segundo mineral más resistente después del diamante y soporta muy bien las altas temperaturas producidas en la abrasión, por lo que las muelas fabricadas con corindón se usan para cortar desbastar o pulir metales (acero y sus aleaciones, hierro fundido..). Cuando se presenta mezclado con otros minerales la dureza es algo menor y los fabricantes suelen llamarlo alúmina (aunque realimente es lo mismo que el corindón). Las muelas de este material llevan una A para identificarlas.
  • De carburo de silicio o carborundum: se trata de un compuesto a partir de arenas o cuarzo y restos de petróleo, que, en forma de grano sobre distintos soportes, es muy resistente a la fricción. Con las muelas de carborundum se pueden trabajar metales duros y hierro, también plásticos o materiales cerámicos. Vienen identificadas con una C.
  • Diamante natural o sintético: es el material más duro, por lo que se utiliza tanto para corte, como rectificado o pulido de todo tipo de materiales.

Según el material de aglutinado: los granos abrasivos están unidos formando la muela por un aglutinante que puede ser de diferente origen.

  • Cerámicas: son las más comúnmente usados en las muelas para las mini herramientas, ya que permiten conformarlas de múltiples formas.
  • Metálicas: las muelas en forma de disco suelen llevar el abrasivo disperso en una capa de aluminio. Son muy resistentes al uso y pueden trabajar con las herramientas a alta velocidad.
  • Resinas: como bakelitas, cauchos o gomas. Permiten cierta flexibilidad, por lo que se adaptan muy bien a múltiples usos. Más resistentes que las cerámicas, pero menos que las metálicas.

Un consejo: cuando trabajas con muelas sobre metales blandos, como el aluminio, o plásticos y resinas, pueden quedar adheridos a ellas restos que disminuyen su capacidad de desbastado. Para devolverles todo su potencial debes limpiar la muela con un rectificador de diamante. Al ser más duro que la muela, no se deteriora, haciendo que los granos abrasivos de esta vuelvan a cumplir su función.