Cómo elegir tubillones o espigas

Los tubillones o espigas son pequeñas piezas cilíndricas para realizar uniones invisibles en madera maciza y en tableros de fibras, tanto de densidad media (DM) como aglomerados. Como complemento de los tubillones hay una amplia gama de accesorios para realizar de manera sencilla las uniones.

Cómo elegir tubillones y espigas

¿Qué son los tubillones o espigas?

Son pequeñas piezas cilíndricas, generalmente de madera de haya, de diferentes longitudes y diámetros que, al introducir cada uno de sus extremos en un orificio encolado de dos piezas de madera permite unir éstas de manera efectiva y resistente.

Entenderás mejor su mecanismo si conoces sus partes:

  • Extremos biselados: cada uno de los extremos del tubillón está biselado de manera que su diámetro es ligeramente menor que el del resto de la espiga. Esto permite introducirlos en los orificios sin esfuerzo.
  • Cuerpo acanalado: los tubillones llevan el cuerpo estriado para permitir evacuar la cola del orificio donde se introducen. El cuerpo acanalado, además, permite crear más superficie en contacto con la cola que si estuviera liso, reforzando la unión.
  • Sus dimensiones: tienes espigas de diferentes tamaños y su resistencia va en proporción al mismo. Los diámetros más comunes son 6, 8 y 10 mm y longitudes de 30 y 40 mm, aunque puedes encontrarlos más pequeños para trabajos de marquetería o modelismo.
Cómo elegir tubillones y espigas

¿Qué ventajas tiene usar tubillones?

Las espigas o tubillones pueden usarse solos para unir dos piezas de madera o servir de refuerzo a otros sistemas de unión, pero por sus ventajas son las más empleadas en carpintería.

  • Los tubillones son sencillos de colocar
  • Resultan económicos
  • Las uniones pueden ser invisibles y son muy resistentes

Uniones en 4 pasos

Aunque hacer uniones con espigas es muy sencillo, no pases por alto los consejos que te damos en cada uno de los pasos.

1. Medir y marcar

Es muy importante que ambos orificios casen y estén bien alineados para que la unión sea perfecta. Para ayudarte a marcar el lugar exacto donde debes perforar puedes usar:

  • Centradores: también llamados marcadores; se trata de una especie de tapones metálicos con un pico en su centro. Su uso es muy sencillo: se perfora el primer orificio en una de las piezas, se coloca el marcador en él y se aproxima la pieza de madera que hay que unir, presionando para que el pico deje una marca en la madera. Ese es el lugar exacto donde hay que taladrar. Elígelos del mismo diámetro de las espigas que quieres colocar.
  • Plantillas para marcar: son reglas con series de orificios simétricos hechos que permiten marcar a la vez las dos piezas de madera en los lugares exactos donde se deben realizar los orificios, sin necesidad de repetir las mediciones en las piezas que se quieren unir.

2. Perforar

Para hacer los orificios puedes emplear una fresadora de mano o una taladradora. La taladradora es recomendable utilizarla para estos casos con soporte vertical para convertir la herramienta en máquina estacionaria.

Una vez marcado el lugar del orificio es muy importante hacer el taladro completamente recto, ya que de otra manera los tubillones no encajarían con la pieza contraria. Además, la broca debe entrar lo justo; si taladras demasiado, la espiga se hundirá en el interior del orificio, con lo que no puedes realizar la unión.

Para perforar sin desviarte y a la profundidad adecuada tienes varios accesorios a los que recurrir:

  • Maestros de espigar: se sujetan a la pieza y se perfora directamente a través de sus orificios, lo que permite llevar la broca completamente derecha. Además, permiten “copiar” la situación de una espiga ya colocada para taladrar en el lugar preciso el orificio de la pieza que hay que unir. Tienes maestros de plástico, fácilmente manejables, y de metal.
  • Topes de profundidad: se colocan en la broca a la medida precisa de la profundidad que necesitamos para colocar el tubillón. Al taladrar, el tope impide realizar un orificio demasiado profundo.

3. Encolar

Las uniones con espigas necesitan del complemento de la cola blanca o de carpintero para resultar efectivas. Debes poner cola en cada orificio taladrado antes de colocar el tubillón y en el canto de la madera que quedará oculto al unir las piezas.

La cola que rebose puedes limpiarla fácilmente con un trapo húmedo. Si quedara algún resto endurecido, levántalo con la punta del cúter o líjalo.

4. Encajar

Introduce los tubillones en sus orificios y, con un mazo de goma o un martillo poniendo una madera a modo de protección, golpea ligeramente sobre ellos. Sitúa la pieza que quieres unir y encájala sobre las espigas. Vuelve a golpear ligeramente.

Para reforzar la unión mientras seca la cola, puedes colocar un tensor de cinta, sargentos o cualquier elemento que mantenga firmes las piezas encoladas.

Cómo elegir tubillones y espigas

Los kits de espigar

Si tienes previsto realizar muchas uniones, por ejemplo para fabricar una estantería, es interesante que adquieras un kit de ensamblar o de espigar. Suelen incluir un maestro de espigar, tubillones de diferentes medidas, las brocas adecuadas al diámetro de los tubillones y varios topes de brocas, además de cola blanca. Así solo tienes que poner tú la taladradora.

Las galletas: mejor para uniones en bisel

Una alternativa a los tubillones o espigas son las galletas, pequeños óvalos planos de madera que se introducen en ranuras practicadas en las piezas de madera que se quieren unir. Este sistema es perfecto para uniones en bisel en elementos con poco margen para introducir un tubillón.

La ranura se practica con una herramienta eléctrica llamada engalletadora o con un accesorio de engalletar adaptado a la amoladora

Cómo elegir tubillones y espigas