Cómo elegir bancos de trabajo

Los bancos de trabajo son valiosos aliados en las casas donde se practica el bricolaje, se realizan trabajos de carpintería o de mecánica. ¿Eres uno de ellos?  No dudes en apostar por este mueble tan versátil. Aunque no dispongas de un taller o ya esté hasta arriba de objetos. Hay infinidad de opciones.

Cómo elegir bancos de trabajo

Bancos de trabajos: para qué usarlos

Los diferentes tipos de bancos de trabajo que puedes encontrar en Leroy Merlin están concebidos para tareas muy distintas. De manera que es básico tener muy claro el uso principal que le quieres dar. Exclusivamente trabajos de ebanistería, carpintería, bricolaje con herramientas eléctricas o no, o bien para una utilidad más polivalente donde en un momento dado se pueden mezclar algunas de estas tareas.

  • Ebanistería: Si lo tuyo es la ebanistería y cada vez te atreves con labores más complejas, los llamados bancos de trabajo de carpintero están pensados para ti. Sobre todo si ya haces muebles, manipulas materiales grandes y necesitas una superficie amplia donde manejar herramientas especiales. Su tablero puede llegar a medir entre 120 cm y 2 m de largo y unos 50 cm de profundidad. Son robustos porque se fabrican en madera maciza y pueden soportar bastante peso. Además vienen muy preparados para ensamblar y sujetar todo tipo de piezas gracias a diversos tacos y tornillos de sujeción. Su principal desventaja: resultan bastante voluminosos.
  • Bricolaje pesado: ¿Ya eres un experto en bricolaje, haces trabajos pesados? Puedes plantearte un banco metálico fijo, normalmente con estructura de acero galvanizado. Cubrirá todas tus necesidades, entre ellas que soporte mucho peso, por ejemplo un motor, gracias a los travesaños metálicos que lleva este tipo de mueble en la parte inferior. O inmovilizar piezas grandes con total garantía por sus tornillos de trabajo. Ahora bien, tendrás que tener un taller donde instalarlo de forma permanente.
  • Bricolaje sencillo: Si estás empezando en el mundo del bricolaje, los bancos de trabajo plegables es todo lo que puedes necesitar. Se montan fácilmente, incluso a veces sin tornillos, y su tablero es perfecto para realizar trabajos sencillos. Como pesan poco por su estructura metálica, -alrededor de 10 kg- te los puedes llevar donde quieras. Y desde luego te ahorras el hecho de tener que acondicionar un taller para seguir creciendo con tu afición.
Cómo elegir bancos de trabajo

En tu taller o en el jardín

Otro factor que condicionará notablemente tu elección dentro de la oferta de bancos de trabajo es el lugar reservado para colocarlo. Si ya dispones de un taller en casa, perfecto, solo es cuestión de escoger el modelo que mejor se adapte al hueco disponible. Y si no es así, lo más acertado en buscar opciones plegables para así no tenerlas a la vista cuando no sean usadas y que no ocupen. Además, los bancos de trabajo de esta tipología te permitirán improvisar espacios muy operativos en otras zonas de tu vivienda: quizá un patio, una terraza abierta o el jardín. Con la ventaja que supone trabajar al aire libre.

Cómo elegir bancos de trabajo

¿Fijos, plegables o multifunción?

En líneas generales los bancos de trabajo se pueden clasificar en tres categorías, cada una con una serie de características concretas en sus diseños, accesorios y medidas.

  • Fijos: Piensa en ellos si cuentas con un taller de trabajo en casa porque lo optimizarás. O bien tienes un cuarto amplio, tipo desván, donde haces habitualmente tareas de bricolaje. Son especialmente útiles cuando trabajas con piezas y elementos de gran tamaño. Y además se caracterizan por tener una superficie muy resistente, en DM o MDF (con unos 16 mm de espesor), perfecta como base donde poner las herramientas. Lo ideal es que estos diseños incluyan un cajón frontal -para guardar la tornillería y en general mercancía pequeña de ferretería- y un tablero vertical perforado. Será un práctico organizador donde tener a mano y clasificadas las herramientas manuales. Hay modelos que admiten acoplar un armario en la parte inferior, para aumentar su capacidad de almacenamiento, preparados para soportar hasta 600 kg de carga máxima. A pesar de ser muebles fijos su montaje es sencillo, sobre todo si eliges un diseño mediante empotrado, que no precisa ser fijado a la pared. Sus medidas suelen ser de: 144,5 x 121 x 61 cm. También hay versiones de esta categoría que sustituyen el panel perforado por unas repisas abatibles.
  • Plegables: Los bancos de trabajo así transforman cualquier rincón de casa en una zona donde practicar tareas sencillas de bricolaje. Por ejemplo, son ideales para acoplar en el garaje. Ligeros y debido a ello fáciles de transportar, disponen de una mesa de apoyo que suele ser de DM o tablero MD. Dentro de la oferta es posible elegir entre modelos de gama básica y gama media, más robustos. Los básicos incluyen bases móviles y topes en plástico de ajuste para inmovilizar sin problemas piezas de distintos tamaños. E incluso irregulares o cilíndricas. Los de gama media, además de llevar bases móviles con sus topes, pueden incluir una bandeja para los accesorios y los objetos más pequeños. Otras soluciones vienen con mordazas planas de plástico para sujetar las piezas al trabajar, o fijarlas para ensamblar. Y también hay bancos plegables que admiten cortes angulares de 0 a 180 °. Puedes encontrar modelos que solo miden 30 x 80 x 64,5 cm.
  • Multifunción: Apuesta por estos bancos de trabajo si lo tuyo son los trabajos de precisión en carpintería, ebanistería o bricolaje. No te arrepentirás. Su base resistente se caracteriza por llevar una plancha en DM y otra metálica ideada para fijar herramientas eléctricas: basta con darles la vuelta para poder usarlas en modo estacionario. Además de incluir todas las funciones de un banco plegable convencional y otros accesorios: guías, protecciones de seguridad, conexiones a tubo aspirador y un interruptor con tomas.
Cómo elegir bancos de trabajo