Cómo elegir compresores de aire

Los compresores de aire son los aparatos que proporcionan energía a las herramientas y máquinas de construcción gracias a su sistema de funcionamiento, basado en tomar gas (aire en la mayoría de las ocasiones) que después comprimen en un espacio reducido, el tanque.

Cómo elegir compresores de aire

¿Para qué se usan los compresores de aire

La compresión se realiza habitualmente por el enfriamiento del aire rápidamente con agua o petróleo. Una vez que el aire se comprime se almacena más fácil (como por ejemplo en las botellas de los buceadores) o puede ser dirigido en un tubo o manguera y expulsado a alta velocidad, si lo quieres utilizar para pintar las paredes de casa.
Utilizados en multitud de casos, ya sea para uso profesional o doméstico, los compresores de aire pueden ayudarte a realizar multitud de tareas: perforar agujeros, cortar materiales, machacar roca, verter hormigón, entre otras incontables aplicaciones de la construcción.
En el hogar también existen muchas de actividades en las que puedes sacar partido a un compresor para la aplicación de productos, ya sea para pintar, barnizar, limpiar o incluso tener a punto los neumáticos del coche, hinchar colchones, pelotas, etc.
Mientras, en el uso con herramientas también puedes encontrar compresores electroportátiles, los más utilizados a nivel industrial, con alimentación neumática. Con ellas se pueden realizar, con mayor seguridad y menor consumo, las siguientes operaciones: taladrar, atornillar, cepillar, lijar, fijar o soltar tornillos, grapar, remachar, etc.

Características técnicas de un compresor de aire

 Ante la elección de un compresor de aire, antes debes conocer cuáles son sus características técnicas:

  • Tanque: La mayoría de compresores de aire vienen con un tanque de almacenamiento de diferentes dimensiones, algo que determinará qué modelo es el más adecuado a tus necesidades según el uso que vayas a darle.
    Cuanto mayor sea el tanque de almacenamiento, más pies cúbicos de aire por minuto puede generar. En el caso del uso para herramientas, por ejemplo, debes elegir un tanque de almacenamiento basándote en la base de la herramienta con mayor necesidad de aire, ya que una herramienta sin aire suficiente no funcionará correctamente.
    En el caso de la utilización para pintura o imprimaciones, también existen compresores sin tanque ideales para estas tareas.
  • Caudal: Las necesidades de caudal y presión de aire comprimido conducen a elegir la potencia adecuada del compresor, ya que cada compresor es capaz de garantizar un caudal y una presión determinada con una potencia diferente. Para calcular las necesidades de aire comprimido debes tener en cuenta el uso que vas a darle para la necesidad de presión y consumo de aire (litros/minuto) requerida.
    Puedes calcular el caudal de aire que necesitas sumando el individual requerido por cada herramienta. Con esta suma lograrás obtener el consumo máximo teórico.
    Como norma general, se puede decir que, por cada caballo de potencia del compresor, se obtiene un caudal de 100 litros de aire comprimido por minuto.

Ejemplo de cálculo de caudal

Para realizar el cálculo del caudal de aire comprimido es preciso establecer un caudal medio para cada una de las herramientas (por ejemplo, 280 l/min.), así como conocer (en el caso de una fábrica) la cantidad de empleados que puede trabajar en el área productiva del mismo. Para obtener el caudal total, basta con multiplicar el consumo medio, es decir, 280 litros/minuto en este caso, por el número de operarios productivos del taller. Por último, al total obtenido, hay que sumarle un plus por el trabajo simultáneo que puedas realizar los empleados.

  • Potencia: Medida en CV (Caballos de vapor), los compresores de aire suelen oscilar entre una potencia de entre 1.5 CV a 5 CV. Indicados en su caso para pasar de un uso doméstico a profesional o industrial de menos a mayor.
  • Presión de trabajo: La mayoría de las máquinas y equipos de aplicación no requieren presiones superiores a 6 bares para su funcionamiento, medida de presión de estos aparatos.
  • Fuente de alimentación: Los compresores de aire pueden funcionar de dos formas diferentes. En primer lugar los eléctricos, el tipo más común que se conecta a una toma de corriente o puede ser accionado mediante batería, en función del tamaño del compresor. Mientras, en segundo lugar, están los compresores de gasolina, ideales para trabajar en zonas al aire libre en las que es difícil encontrar suministro eléctrico.

Tabla de consumos

(*) Compresor disponible con transmisión por correa

Cómo elegir compresores de aire

Ante la elección de un compresor de aire para tu casa o negocio, la mejor opción es el eléctrico para el hogar y la gasolina para el uso industrial.

  • Lubricación: El aire contiene siempre impurezas y humedad. Algunas aplicaciones directas, y sobre todo el uso de máquinas, requieren previamente la limpieza y secado del aire mediante filtros y decantadores. En el caso de las máquinas neumáticas, es necesario además lubricar ese aire mediante aceites lubricadores indicados para generadores. Aunque también existen máquinas con este sistema de autolubricación incluido.

¿Cómo funciona un compresor de aire?

Un compresor de aire basa su funcionamiento en la transformación de la energía eléctrica, generada por un motor eléctrico o de combustión, en energía mecánica que, a su vez pasa a ser energía neumática al comprimir el aire hasta la presión requerida para cada tipo de herramienta o máquina.

El compresor recibe energía mediante el movimiento de un motor eléctrico y la transforma en energía de presión, comprimiendo el aire que aspira y almacenándolo en un tanque o calderín. También existen compresores con transmisión por correa que permiten mayor potencia y hacer frente a trabajos más duros, que suelen estar dirigidos al nivel profesional o industrial.

Accesorios de un compresor

Para utilizar de forma correcta un compresor de aire, debes tener en cuenta sus accesorios y colocación, entre los que puedes encontrar:

  • Filtros: El aire contiene siempre impurezas y humedad. Algunas aplicaciones directas, y sobre todo el uso de máquinas, por ello antes de la utilización de un compresor, estos requieren ser de una limpieza y secado del aire previo mediante filtros y decantadores.
  • Aceite: En el caso de las máquinas neumáticas, es necesario lubricar el aire mediante aceite especializados antidesgaste y anticorrosivos.
  • Pistolas: Entre las distintas pistolas indicadas para compresores de aire puedes distinguir, según su utilidad, de soplado, de inflado (con manómetro), de hinchado, de pintura, así como pistolas de uso profesional para lavar o petrolear piezas de maquinaria.

Conexiones

Para conectar los diferentes accesorios al compresor se utilizan:

  • Enchufes: Son elementos de conexión "hembra" que pueden conectarse a la salida del compresor, a la entrada del accesorio o a la manguera, mediante rosca "macho", rosca "hembra" o mediante espiga y abrazadera.
  • Conectores: Son elementos de conexión "macho" que pueden conectarse a la salida del compresor, a la entrada del accesorio o a la manguera, mediante rosca "macho", rosca "hembra" o mediante espiga y abrazadera.
  • Manguera: Indicada para resistir la presión de trabajo y realizada en material plástico flexible.
Cómo elegir compresores de aire

Importante: Los diámetros y las roscas de los enchufes, conectores y mangueras están normalizados y, para realizar correctamente las conexiones, deben ser compatibles con el tipo de compresor.

Mantenimiento

La vida del compresor y la calidad de los trabajos obtenidos con su uso, están directamente relacionadas con la calidad de mantenimiento que le proporciones. Estos son los pasos principales que debes seguir para su correcto mantenimiento y seguridad ante su uso:

  • Verificar el nivel de aceite en el cárter del compresor. Cambiarlo regularmente. Algunos compresores no necesitan lubricación.
  • Vaciar el agua acumulada en el calderín y en el filtro a través de sus purgadores.
  • Seguir las instrucciones del fabricante en lo referido al mantenimiento del motor eléctrico.
  • Controlar el buen funcionamiento de la válvula de seguridad y del presostato del calderín o tanque.
  • Verificar que el filtro de admisión de aire esté limpio.
  • Comprobar las correas de arrastre. Algunos compresores son de accionamiento directo.
  • Soplar el polvo acumulado en las aletas de refrigeración.
  • Instalar el compresor siempre sobre un suelo plano y fijarlo sobre tacos de goma para evitar vibraciones.
  • Dejar medio metro de distancia alrededor del motor eléctrico y del compresor para que el ventilador pueda refrigerar convenientemente la máquina.
  • Limpiar cuidadosamente las pistolas y equipos de aplicación después de su uso.