Cómo elegir el aerógrafo que necesitas para pintar

Pintar con aerógrafo es una técnica muy utilizada a la hora de realizar trabajos gráficos y artísticos, como decorar maquetas o cerámica, hacer serigrafiados, etc. Te contamos cómo funciona la herramienta y qué debes tener en cuenta al adquirirla.

El aerógrafo neumático es similar a una pistola de pintor y funciona proyectando pintura mediante aire comprimido. La diferencia principal es que el aerógrafo tiene un tamaño más pequeño y un diseño más alargado, tipo lápiz, pues está concebido para trabajos finos y artísticos.

El compresor es el elemento externo (la mayoría de las veces) al que va unido el aerógrafo. Suministra aire a éste tomándolo del exterior y lo comprime con la presión necesaria para realizar la pulverización de la pintura. Con los aerógrafos se pueden utilizar compresores corrientes, o modelos específicos para estas herramientas.

Cómo elegir un aérografo

Para qué se utiliza

El aerógrafo resulta muy práctico en trabajos de dibujo o de modelismo que exijan precisión al expulsar un flujo de aire fino junto a la pintura pulverizada. Se emplea para superficies no muy grandes y sobre papel, maquetas, paredes, tela, madera, plásticos, carrocería de automóviles, cerámica y alfarería. Además, es posible incluso usarlo ocasionalmente en la cocina, por ejemplo, para decorar con colorantes alimentarios, postres y repostería. En cuanto a la pintura, no todos los aerógrafos sirven para todos los tipos de pintura, aunque para la mayoría de trabajos se suelen utilizar pinturas y esmaltes acrílicos.

Cómo elegir un aérografo

Funciones y distintos elementos

En el cuerpo principal del aerógrafo se encaja el mecanismo interno. Es donde se unen compresor y depósito produciéndose la mezcla de aire comprimido y pintura. El cuerpo del aerógrafo está conectado a través de una toma de aire roscada a la que se fija una manguera, a un compresor que proyecta la pintura contenida en el depósito.

En cuanto al depósito o cubeta, puede estar fabricado con distintos materiales como metal o plástico, y tener diferentes tamaños. Los que ofrecen una capacidad de 15 cc o más, no se tendrán que rellenar con tanta frecuencia como los de capacidad menor, empleados en trabajos que exigen precisión.

La boquilla del aerógrafo es intercambiable, es decir, se puede sustituir por otras de diferentes grosores, así como la aguja que descansa en ella: ambos elementos determinan el espesor o la fluidez con la que saldrá la pintura. Un juego de boquillas y agujas finas, y otro de grosor intermedio (de 0,2 a 0,5 mm) son suficientes para inciarse en los trabajos con aerógrafo.

Por último, con el gatillo o la palanca de acción, se controlará el flujo del aire y el de la pintura.

Cómo elegir un aérografo

Tipos de aerógrafos

El aerógrafo puede funcionar por gravedad o por aspiración. En los del primer tipo, la pintura cae, como su nombre indica, impulsada por la gravedad: el depósito que la contiene está situado en la parte superior de la herramienta. En el aerógrafo de succión, el depósito está en un lateral o en la parte inferior del cuerpo, y la pintura es aspirada por aire bajo presión.

También hay otra gran diferencia: si se trata de aerógrafos de acción simple o de acción doble. En los de acción simple hay un único botón en el gatillo con el que se podrá regular el caudad del aire. Mientras que en los de acción doble, aire y pintura, se controlan de forma separada: si se presiona el gatillo-palanca hacia abajo, se abrirá o cerrará el paso del aire, y el flujo de pintura se hará empujando esta misma palanca pero hacia atrás.

Cómo adquirir tu pistola de aerografía

Debes tener en cuenta para qué la vas a utilizar. También es importante valorar la facilidad de uso de un tipo u otro de aerógrafos. Los de gravedad exigen mayor dominio que los de succión -empleados para superficies más grandes-, pero los pueden utilizar indistintamente diestros o zurdos. Además, permiten emplear pinturas especiales.

Por otro lado, los de acción simple resultan mucho menos complicados que los de acción doble, pero en este caso son recomendables los segundos, ya que se pueden hacer con ellos infinitas aplicaciones y efectos especiales.

Con estas claves ya sabes algo más sobre los aerógrafos, para elegir bien según tus necesidades. En LEROY MERLIN la oferta es de lo más completa.