Cómo elegir cinceles y cortafríos

Son herramientas manuales de corte muy sencillas pero muy efectivas, imprescindibles para trabajos de albañilería, fontanería, electricidad o mecánica, y que necesitan un mazo o maceta para golpearlos. 

Cómo elegir cinceles y cortafríos

¿Cómo son?

Los cinceles, punteros y cortafríos están pensados para romper y cortar distintos materiales (ladrillos, azulejos, piedra, yeso, hormigón, chapas de metal…) con su punta cortante, por el efecto de golpes, más o menos fuertes, que se aplican en su cabeza con una maceta, mazo o martillo.

Los cortafríos son cinceles que se usan para trabajar sobre metales y los punteros son otro tipo de cincel, de punta estrecha, usados para iniciar orificios o hacer ranuras.

Su longitud varía entre los 20 y los 30 cm y los más resistentes y con mejor rendimiento están fabricados en acero cromo vanadio. Hay modelos con protección de goma en el mango, tanto para proteger la mano de rozaduras como para evitar que te golpees en ella con el mazo.

En el siguiente dibujo puedes ver sus partes:

  1. Cabeza: el extremo del cincel que recibe el golpe del mazo.
  2. Cuerpo: parte de la herramienta que se sujeta con la mano. Puede ser de sección cuadrada, hexagonal, rectangular o circular. Suele estar pintado de un color llamativo (amarillo o rojo), para que sea más visible si se mezcla entre otras herramientas con formas similares.
  3. Pala o cuña: zona del cincel que se introduce y rompe el material.
  4. Filo: parte que inicia el corte en el material. Puede ser biselado a un solo lado o a ambos. El filo siempre debe estar bien afilado.
Cómo elegir cinceles y cortafríos

¿Qué usos tienen?

Estas herramientas permiten cortes muy precisos, cortes profundos y cortes de menor profundidad o rectificar materiales con pocos golpes. Se usan para:

  • Cortar ladrillos cuando se necesitan medidas especiales para completar una hilada.
  • Abrir rozas para encastrar mangueras eléctricas.
  • Apalancar baldosas y azulejos para retirarlos sin romperlos.
  • Picar piedra para formar bloques de mampostería.
  • Escultura en piedra.
  • Romper bloques de hormigón.
  • Eliminar rebabas de soldaduras o hacer cortes en chapas metálicas.

Así se utilizan

Su uso es sencillo: se toma el cincel con una mano, se apoya el filo en la superficie que se quiere cortar o romper y se golpea con el mazo o martillo en la cabeza. Pero factores como la inclinación de la herramienta o la fuerza del golpe son determinantes para conseguir un efecto u otro. Si no estás familiarizado con su uso, haz unas cuantas pruebas primero en un resto de material o en una zona poco visible de la pared.

Te dejamos, algunos consejos para que obtengas un buen resultado:

  • Para conseguir un corte limpio y la separación de piezas sitúa el cincel en ángulo de 90 º, es decir perpendicular a la superficie.
  • Para abrir una roza en una pared de ladrillo, coloca el cincel con una inclinación de 65º respecto a la superficie de la misma.
  • Para retirar rebabas metálicas, salientes en la piedra, cortar remaches o rectificar distintos materiales, sitúa el cincel en un ángulo menor de 45º respecto a la superficie.
  • Para no lastimarte la mano, no sujetes el cincel muy cerca de su cabeza.

Debes tener en cuenta que con el uso continuado, la cabeza se va aplanando hasta tomar forma de seta. No es aconsejable que utilices la herramienta en esas condiciones: el martillo o mazo puede resbalar y golpearte la mano. Sustitúyelo por uno nuevo o rectifica la cabeza con una amoladora.

Un ejemplo de utilización del cincel

Cómo elegir cinceles y cortafríos

¿Qué tipos puedes encontrar?

Según el tipo de corte que se quiera realizar y el material donde se vaya a hacer, se precisará un tipo u otro; estos son los más comunes:

  • Cincel de boca ancha: pensado para el corte preciso de materiales de obra, como ladrillos o bloques de hormigón. Es el más usado en trabajos de albañilería. Su pala tiene una anchura de entre 45 y 75 mm.
  • Cincel de electricista: su pala o filo es más estrecho, de unos 25 mm, para abrir rozas en las paredes o realizar canales con más precisión para meter cables.
  • Cortafríos: se usa para cortar chapas de metal, eliminar rebordes en soldaduras, así como en albañilería, como herramienta polivalente.
  • Punteros: son cinceles con la boca en punta y cuerpo hexagonal o redondo, que se utilizan para iniciar orificios en los muro, para después seguir trabajando con otra herramienta.

Los prácticos surtidos

Para los trabajos más variados que te puedan surgir en casa, es interesante adquirir un set de varios cinceles. Tienes juegos con los tres más prácticos para usos comunes, de 10, 12 y 16 mm de ancho, y otros más completos que incluyen, además, punteros, punzones y cortafríos.

Cómo elegir cinceles y cortafríos