Cómo elegir cortadores cerámicos manuales

Si vas a colocar un suelo de baldosas o alicatar una pared, en algún momento vas a necesitar completar filas, realizar un retranqueo, hacer el encuentro con una puerta o ventana… y, en definitiva, hacer cortes rectos en las piezas para conseguir las medidas que necesitas. Tanto si se trata de un trabajo ocasional, como si tienes intención de hacerlo frecuentemente, lo mejor es contar con un cortador de cerámica manual.

Cómo elegir cortadores cerámicos manuales

Las ventajas de los cortadores manuales

Para reformas puntuales y trabajos de alicatado ocasionales, los cortadores manuales son una solución perfecta. Incluso algunos profesionales prefieren utilizar habitualmente cortadores de cerámica manuales en lugar de eléctricos. Sus ventajas:

  • Se pueden trasladar fácilmente
  • Ocupan poco espacio de almacenamiento
  • Pueden usarse en lugares sin electricidad
  • Su limpieza y mantenimiento son sencillos

¿Cómo son y cómo funcionan?

Se trata de herramientas para realizar cortes rápidos, sobre todo rectos, en piezas planas de cerámica. Básicamente están compuestas de una base sobre la que apoyar la baldosa con la cara vista hacia arriba, y deslizar sobre la pieza la herramienta de corte, el rodel, que raya el esmalte, permitiendo dividir las dos piezas resultantes mediante una ligera presión.

Cómo elegir cortadores cerámicos manuales

Estas son sus partes:

  1. Tope regla-escuadra: facilita los cortes repetitivos de una misma medida.
  2. Guías redondas: por las que se desliza la herramienta de corte. Deben ser resistentes y garantizar su paralelismo.
  3. Portaherramientas: es la parte donde se coloca el rodel, que es la pieza de corte; igualmente debe estar reforzado y aguantar cargas importantes.
  4. Correderas: deben garantizar un buen deslizamiento sobre las guías de la herramienta de corte. Si están realizadas en material plástico tienen que ser resistentes.
  5. Separador: una vez que la herramienta de corte se ha deslizado por la baldosa, esta pieza separa las dos partes resultantes.
  6. Gomas de la base: lo ideal es que lleve gomas en la base sobre las que asienten las baldosas, para que no se deslicen mientras se cortan y amortigüen el pequeño impacto de la rotura de la baldosa.
  7. Base: debe ser lo suficientemente ancha como para que la baldosa se apoye de manera estable. A la vez debe ser de material ligero para que la herramienta no pese demasiado.
  8. Soporte suplementario: para poder sujetar baldosas de grandes dimensiones.
  9. Torretas: sobre las que van montadas las guías y donde se apoya la base. Deben ser anchas y estables.
  10. Mango: para conducir la herramienta de corte a lo largo de las guías y presionarla para dividir las dos piezas cortadas.

¿No pueden hacer cortes curvos?

Aunque la herramienta está pensada para realizar muy rápidamente cortes rectos, los profesionales realizan también cortes curvos con ella. Quizás no te salga bien a la primera si lo intentas, pero si tienes piezas de sobra, prueba varias veces hasta conseguirlo.

Si para hacer el corte recto es la herramienta la que se desliza sobre la baldosa, para hacer los cortes curvos tienes que dejar fija la herramienta de corte en un punto e ir moviendo la baldosa, siguiendo la línea curva que previamente hayas marcado sobre su superficie.

A la hora de separar las dos partes, usa el separador de la herramienta con mucho cuidado, con presiones muy ligeras.

El rodel, parte fundamental

Es el accesorio de corte que se coloca en el cortador manual, aunque hay rodeles con mango que puedes usar independientemente, a mano alzada o guiándote con una regla metálica.

En uno de sus extremos, el rodel lleva una rulina, que es una rueda cortante, realizada en carburo de tungsteno, a veces con recubrimiento de titanio.

El rodel es la pieza que más se desgasta y la que deberás sustituir cuando veas que el corte en la superficie de la baldosa no se realiza tan fácilmente o no es un corte limpio.

Para cortar azulejos se suele usar rodel de 6 mm, para gres porcelánico, de 10 mm y para materiales texturizados, hasta de 18 mm.

Cómo elegir cortadores cerámicos manuales

¿En qué te debes fijar antes de elegir?

Fíjate en las características técnicas del cortador antes de decidirte por uno u otro. Hay una información básica que te proporciona el fabricante y que debe ajustarse a tus requerimientos:

  • Las dimensiones de corte: indican el largo máximo de las piezas que pueden cortarse. Tienes cortadores manuales que admiten baldosas de hasta 92 cm.
  • El espesor de la baldosa: la baldosa tiene que situarse entre la base y las guías, con espacio suficiente para guiar el cortador, por lo que debes conocer el grosor de tus baldosas para comprobar que se ajusta al de la máquina.
  • Potencia de separación: es la fuerza que es capaz de desarrollar el separador de la herramienta para dividir la pieza cortada. Suele estar entre 400 y 1.000 kilos.
  • El rodel: la herramienta debe incluir al menos un rodel, pero es más práctico que ofrezca un par de ellos, de diferente medida de rulina para adaptarlo al material que quieres cortar.