Cómo elegir lijas de mano

Las lijas se utilizan para rebajar, eliminar pinturas u óxidos, alisar o pulir superficies, etc. Están compuestas por partículas abrasivas cuyo soporte más habitual es el papel o la tela. Para elegir la más adecuada según el uso que se le va a dar, hay que tener en cuenta el tipo de partículas abrasivas, el grano y el soporte.

Cómo elegir lijas de mano

¿Qué material se quiere lijar?

¿Madera? ¿Metal? ¿El gotelé de una pared? Antes de utilizar una lija hay que consultar las recomendaciones de uso del fabricante. Esto es porque no todas las lijas sirven para lijar todos los materiales: depende del tipo de partículas abrasivas con el que estén hechas. Las partículas abrasivas están compuestas por distintos minerales, como por ejemplo:

Carburo de silicio.  Da un grano anguloso y quebradizo que resulta eficaz en el lijado de materiales sólidos y resistentes como vidrios, metales de fundición, piedras, plásticos.

Las lijas al agua están hechas con partículas de carburo de silicio. Son las que se pueden aplicar con agua o algún lubricante líquido y suelen usarse para conseguir acabados finos en metales, plásticos, vidrios y maderas.

Óxido de aluminio (corindón). Da un grano sin aristas y muy tenaz (es decir, que no se deforma o desgasta fácilmente). Se suele emplear para el lijado de materiales de virutas largas (metal y madera) y paredes enlucidas.

¿Qué acabado se quiere conseguir?

Si se busca un acabado fino, se debe utilizar una lija de grano fino, con poco poder de abrasión. Para resultados más bastos, se emplean lijas de grano grueso, capaces de lijar mucho en pocas pasadas, es decir con mucho poder de abrasión.

Cómo elegir lijas de mano

El poder de abrasión de una lija depende del tamaño y cantidad de granos y viene indicado con una cifra en la propia lija:

  • Cuanto menor sea la cifra, mayor poder de abrasión tendrá la lija y más basto será el resultado.
  • Cuanto más alta sea la cifra, menor poder de abrasión tendrá la lija y más fino será el acabado.

Un ejemplo: para restaurar un mueble de madera, se comenzará con una lija de 60 (grano grueso) si se quiere quitar la pintura existente; se seguirá con una de 80 (grano medio) para alisar la superficie y, finalmente, para un acabado fino, se empleará una de 300 (grano muy fino).

¿Y el soporte de la lija?

El soporte de la lija es donde están adheridas las partículas abrasivas. Aunque el más habitual es el papel (en pliegos o rollos), también se utilizan esponjas y telas, muy útiles para lijar cómodamente superficies curvas.

Para las lijas de papel, conviene emplear un taco de madera o de corcho. También se venden tacos ergonómicos de materiales plásticos: en cualquier caso, la lija se coloca envolviendo el taco.

Para lijar grandes superficies, son muy prácticos los mangos de apriete (similares a una llana) que sujetan la lija.

Con un taco o un mango no sólo se consigue mayor comodidad: el lijado resulta más uniforme.

Protección

Siempre que lijes recuerda utilizar guantes, una mascarilla para no inhalar el polvillo del material lijado, y gafas de protección para evitar proyecciones de partículas a los ojos.