Cómo elegir sargentos, pinzas y sistemas de apriete

A la hora de realizar diversas tareas de bricolaje y mantenimiento en tu casa, en algún momento vas a necesitar un sistema de sujeción provisional con sargentos, pinzas y otros elementos de apriete. Son herramientas manuales sencillas y asequibles que te ayudarán en los trabajos, por lo que siempre debes tener algunas en tu taller o caja de herramientas.

¿Qué utilidades tienen?

Son múltiples y seguro que encuentras utilidades específicas para tus necesidades en campos como la carpintería, fontanería, marquetería, mecánica, etc. Aquí tienes algunos ejemplos:

  • Puedes fijar al banco de trabajo piezas de diversos materiales para cortarlas con seguridad.
  • Te permiten sujetar tableros mientras los perforas juntos o los encolas.
  • Son útiles para mantener a escuadra marcos y bastidores mientras seca la cola.
  • Permiten alinear listones para serrarlos todos a la vez.
  • En tareas de bellas artes, modelismo o escolares son muy prácticas las pinzas de menor tamaño.
  • Sujetar mientras se manipulan materiales cortantes.

¿Cómo funcionan estas herramientas?

Aunque, como verás, hay distintos tipos, en general su funcionamiento se basa en dos mandíbulas unidas por una guía que son capaces de hacer presión sobre dos o más piezas para mantenerlas unidas entre sí mientras se manipulan o para fijarlas provisionalmente al banco de trabajo. Estas mandíbulas pueden ser fijas las dos, una fija y una móvil o las dos móviles.

Aunque hay otros para usos especiales, que no se ajustan a esta norma, en los sargentos y tornillos más habituales puedes distinguir las siguientes partes:

  1. Mordaza fija. Se sitúa al final de la guía y no se mueve. Ambas mordazas van protegidas para no dañar los materiales.
  2. Guía. A través de la cual se desliza la mordaza móvil para ajustar el ancho de boca necesario en cada trabajo.
  3. Mordaza móvil. La mordaza que se desplaza por la guía y que se ajusta con el sistema de apriete.
  4. Sistema de apriete. El mecanismo que hace que se mueva la mordaza móvil. Puede ser en forma de tornillo de apriete con mango, como en este ejemplo, o de palanca y resorte.

¿En qué debes fijarte antes de elegir?

Hay tres puntos fundamentales que debes tener en cuenta antes de elegir un tipo u otro de herramienta de apriete provisional. Son estos:

  • El ancho de boca: determinará el grosor de las piezas que puedes sujetar con la herramienta. Puedes encontrarlos con ancho de agarre de hasta 1.250 mm, es decir, de más de un metro de capacidad.
  • El sistema de apriete: si es monomanual, si precisas las dos manos o si es por medio de cinta, determinará la comodidad en el trabajo, pero también el número de tareas que puedes llevar a cabo.
  • El material: elige siempre tornillos de apriete de calidad, preferiblemente de hierro y acero, con tratamiento epoxi contra la corrosión y con mordazas protegidas por gomas.

Tipos de sistemas de apriete

  • Sargentos de palanca

También llamados monomanuales o de apriete rápido, porque están pensados para usarlos con una sola mano. Esto supone una gran ventaja cuando se están manejando tableros grandes o es necesario sostener con la otra mano piezas de formas curvas, como tubos de fontanería.

Al hacer palanca con los dos mangos de la mordaza móvil se produce el apriete. Para soltar, basta apretar un pequeño gatillo.

Sus usos:

Sirven para mantener unidas piezas de madera de cierto tamaño mientras se encolan.

Para uniones fuertes en piezas de madera sin dañarla.

Para sujetar elementos curvos, como tubos de PVC.

  • Tornillos de apriete o sargentos de tornillo

Su sistema de fijación se basa en el apriete que se produce entre la parte fija y la parte móvil, mediante el giro del mango de ésta, que lleva un tornillo al final de la prensa.

Se necesitan las dos manos para su manejo, con una mano se sujeta la mordaza al banco de trabajo o se sostiene contra las piezas a unir y con la otra mano se gira el tornillo. Su gran ventaja es que es una herramienta asequible y robusta.

Sus usos:

Para encolar tableros y piezas incluso gruesas, que precisan de grandes anchos de sujeción.

Muy útiles para ensamblajes de estanterías y muebles o marquetería.

Para fijar el canto de baldas y tableros de media anchura.

Útiles también en albañilería para ayudarte en pequeños encofrados o en la sujeción de miras y listones.

  • Sargento clásico

Los dos brazos de las mordazas son fijos, desplazándose el tornillo a través de uno de ellos para conseguir el apriete. Su capacidad máxima de sujeción está limitada al ancho de la boca, por lo que deberás elegirlo del tamaño que más se ajuste a los trabajos que necesites realizar.

Sus usos:

Para la sujeción de chapas y contrachapados mientras se encolan y en diferentes trabajos menores de carpintería, mecánica, marquetería.

  • Pinzas de sujeción

Para sujetar, mover o manipular distintos materiales y piezas de grosores pequeños a medios (hasta 140 mm). Sus mordazas móviles las hacen ideales para bricolaje y trabajos domésticos, por lo que es interesante tener un buen surtido de ellas en casa. Una variante son las pinzas con trinquete o carraca, que impiden que se muevan las mordazas una vez ajustadas; pulsando un gatillo se liberan.

Sus usos:

Modelismo, construcción de maquetas

Tareas escolares

Marquetería, bellas artes

  • Pinzas de resorte

Son unas pinzas de sujeción especiales, con los brazos de las mordazas largos y prácticamente rectos, lo que posibilita ejercer mucha presión con unas cabezas de mordazas muy pequeñas

Sus usos:

Ideales para reparaciones en el hogar de pequeños elementos

Para sujetar zonas cercanas al borde de objetos o encolar objetos muy pequeños

  • Sargentos de esquina o de ingletes

Permite sujetar provisionalmente piezas que se quieren fijar en ángulo de 90 º o para realizar uniones en T.

Sus usos:

Encolado de marcos para cuadros

Fabricación de cajones y cajas

Bellas artes y manualidades

Hay distintos tipos de sargentos de esquina que te permiten más o menos posibilidades de trabajo:

  1. De mordazas independientes: cada una de las mordazas puede tener una anchura de sujeción distinta, con lo que puedes fijar provisionalmente piezas de distinto grosor. Suelen llevar unos orificios que permiten fijar la herramienta al banco de carpintero mientras se trabaja.
  2. De resorte: un mecanismo de resorte ajusta automáticamente las mordazas adecuándolas a la anchura de las piezas que se van a sujetar, incluso si ésta es distinta.
  3. Escuadra de ensamblar: para uniones en ángulo de tablas y listones de poco grosor.
  • Tensores de cinta

Se usan para fijar provisionalmente objetos grandes e irregulares, difíciles de acomodar entre las mordazas de los sargentos y tornillos de apriete.

Sus usos:

Muy útiles para sujetar distintos elementos para el almacenaje

Prácticos para el transporte de material o hacer mudanzas

Para el encolado simultáneo de las cuatro caras de un cajón

Para mantener armada una estantería mientras se montan las fijaciones

Hay tensores de cintas muy sencillos y básicos y otros más sofisticados, que permiten un mayor abanico de posibilidades de uso.

  1. Simples: Su forma de trabajar es similar al de un cinturón. El extremo de la cinta se introduce en una hebilla, donde unos dientes mantienen la cinta fija.
  2. De carraca: Una vez tensada la cinta, la carraca impide que se destense.
  3. Con rebobinado: La cinta se rebobina fácilmente. Hay modelos con un único mango o con dos, muy prácticos de usar.
  • Los puntales: herramientas especiales de sujeción

Distintos a todas las herramientas que hemos visto anteriormente, los puntales, sin embargo, también son elementos muy importantes en la sujeción provisional. Se usan especialmente en construcción o renovación de interiores, por ejemplo, para sostener horizontalmente placas de cartón-yeso que se quieren fijar al techo.