Cómo elegir cortadores cerámicos eléctricos

Si vas a hacer en tu casa una gran obra de reforma con sustitución de suelos y alicatado nuevo, puede ser una buena idea adquirir un cortador cerámico eléctrico. Se trata de una herramienta estacionara con un manejo tan sencillo que no hace falta ser profesional para sacarle todo el partido posible.

Cómo elegir cortadores cerámicos eléctricos

¿Qué ventajas tiene adquirir un cortador eléctrico?

  • Puedes hacer innumerables cortes sin esfuerzo, incluso en las piezas más gruesas.
  • Se rompen menos baldosas que con otros sistemas de corte.
  • Incorporan sistema de fijación para realizar cortes repetitivos sin variar las medidas.
  • Son seguros, cómodos de manejar y se guardan fácilmente.

¿Cómo funcionan estos cortadores?

Los cortadores cerámicos son máquinas de corte donde la pieza que se trabaja permanece fija y lo que se desplaza es la herramienta de corte sobre ella.

Constan, por tanto, de una mesa con una superficie de apoyo con unos elementos de tope, sobre la que colocar la baldosa o azulejo, y un motor con el disco de corte que se desliza por unas guías sobre la pieza cerámica.

En este proceso se produce mucha fricción del disco de corte sobre la cerámica, por lo que es necesaria una buena refrigeración de la herramienta. Para enfriarla, los cortadores de cerámica disponen de una mesa con cierta profundidad en la que se vierte agua. El disco, avanza ligeramente sumergido en agua a medida que corta la pieza, con lo que no solo enfría la herramienta sino que evita que se produzca polvo.

Cómo elegir cortadores cerámicos eléctricos

¿Qué prestaciones pueden tener?

Aunque el funcionamiento de todos los cortadores de cerámica es similar, unos modelos ofrecen más prestaciones que otros.

La potencia: puede venir expresada en caballos de vapor (CV) o vatios (W). Recuerda que un caballo de vapor son 735 W. Puedes encontrar cortadores con potencias a partir de 0,7 CV (algo más de 500 W) hasta 4 CV las que tienen una orientación más profesional.

La capacidad de corte: indica las dimensiones de las piezas cerámicas que pueden cortar. Es importante que permitan una profundidad de corte de, al menos, 35-40 mm que te permitirá cortar cualquier tipo de baldosa de gres o, incluso, dos azulejos a la vez, uno sobre otro. Las cortadoras más profesionales pueden cortar piezas de hasta 220 mm de grosor de cualquier tipo de material de obra (granito, ladrillos o mármol).

Posibilidad de corte a inglete: permite inclinar el motor con el disco de corte a 45º grados, para cortar los cantos de las baldosas a inglete. Esta función permite obtener piezas para realizar el encuentro en ángulos y esquinas con un inglete perfecto. Debes fijarte en el grosor máximo del corte a inglete que permite la máquina, para estar seguro de que puedes realizar este corte en tus piezas cerámicas, ya que suele ser de unos 10 mm menos que el corte en recto.

Mesa de trabajo: los cortadores pueden ser portátiles o compactos y estacionarios.

  • Portátiles o compactas: necesitan una superficie de apoyo (un banco de trabajo estable o el mismo suelo); suelen ser los modelos más sencillos, con menor capacidad de corte. Para su refrigeración llevan un pequeño cajón integrado en la herramienta.
  • Estacionarias: la maquina se sitúa sobre sus propias patas, lo que permite trabajar en una posición elevada, muy cómoda, a la vez que resulta segura y estable. Estas máquinas pueden ser de cualquier potencia y capacidad de corte. Su depósito de agua suele ser externo, lo que permite sacarlo con facilidad para llenarlo y vaciarlo y para limpiarlo.Los modelos más modernos llevan las patas plegables, incorporadas a la mesa de trabajo, con lo que no hay que atornillar ni desatornillar cada vez que se usan y su almacenamiento resulta muy fácil y cómodo.

Efecto tronzadora: algunos cortadores de cerámica permiten atacar las piezas desde arriba, bajando el motor con el disco de corte, como si se tratara de una ingletadora o tronzadora. Por eso reciben este nombre. Esta función es ideal para piezas cerámicas muy gruesas o materiales como el granito.

Trazador láser: algunos modelos de cortador incorporan un trazador láser que indica el paso exacto que va a seguir el disco y facilita la colocación de la pieza cerámica para realizar el corte justo en el lugar deseado.

¿Y cuáles son sus accesorios?

Los dos accesorios imprescindibles en todo cortador de cerámica son el disco de corte y el cable de alimentación. Algunos modelos los incluyen de serie, pero en algunos casos los tendrás que adquirir por separado. Además tienes otros muchos accesorios para hacer que tu máquina tenga más prestaciones.

  • El disco de corte: la herramienta de corte de estas máquinas son los discos de diamante. Algunas marcas incluyen de serie un disco, pero otras no. En cualquier caso, es aconsejable que tengas al menos dos, adecuados para diferentes durezas de materiales. Por ejemplo puedes tener uno CPX, para corte fino en azulejos y gres esmaltado, y uno CEV, para gres porcelánico y materiales duros.
  • El cable de alimentación: generalmente las máquinas más sencillas lo incluyen, pero en el caso de las profesionales no suele venir de serie. Son cables con enchufe aptos para 230 V (también los tienes para corriente alterna trifásica de 380 V), con una protección total frente a la humedad y un grueso recubrimiento plástico, para evitar accidentes con el disco de corte.
  • Mesa de rodillos: se trata de un suplemento que se le puede añadir al extremo de la mesa en los cortadores de mesa. Incorpora unos rodillos que permiten avanzar con comodidad las piezas más grandes a medida que se cortan.
  • Accesorio para fijar el inglete: permite colocar la herramienta de corte a inglete y fijarlo en esa posición para realizar cortes repetitivos.
  • Protector antisalpicaduras: dispositivo de goma para frenar las posibles salpicaduras, tanto de agua como de alguna esquirla cerámica.
  • Láser: si no lo lleva incorporado tu máquina, puedes añadirle un láser que te ayude a colocar la baldosa en el lugar preciso para su corte.
  • Mordaza para fijar la baldosa: mientras guías la herramienta cortadora, con la otra mano debes sujetar la pieza. Para evitar movimientos imprevistos, tienes un accesorio en forma de mordaza que te ayuda a inmovilizar la pieza en la base de apoyo. Así evitas tener que sujetarla mientras trabajas.
  • Topes: longitudinales o laterales, son muy prácticos cuando vas a cortar piezas muy grandes, que pueden sobresalir de la base de la mesa. Se ajustan a la longitud máxima del cortador y así evitas que se muevan accidentalmente.