Cómo elegir elevadores eléctricos

Los elevadores (o polipastos) permiten levantar y bajar cargas de manera vertical de forma segura y sencilla, mediante un gancho y una polea. Te resultarán muy útiles para elevar materiales de obra con seguridad y sin esfuerzos o para realizar traslados.

Cómo elegir elevadores eléctricos

Pueden ser eléctricos y manuales.

Características de los elevadores eléctricos

Ya sea en espacios exteriores o interiores, los elevadores eléctricos posibilitan el alzamiento de cargas pesadas con sólo pulsar un botón mediante un motor eléctrico.

Con ellos podrás levantar o bajar cargas de entre 125 hasta 999 kg. Escoge el elevador que necesitas en función de la carga que vayas a tener que levantar.

Encuentras elevadores con la posibilidad de trabajar:

  • Con polea: sirve para elevar más peso de carga.
  • Sin polea: el elevador idóneo para aumentar, hasta el doble, la altura que permite subir la carga.
  • Con polea doble. 
Cómo elegir elevadores eléctricos

La capacidad de carga aumentará en función de la potencia del aparato (250, 500 y 1000 W). A mayor potencia, el elevador podrá levantar mayor peso.

Por su parte, los elevadores con polea o polea doble levantan más cargas que los que no la pueden añadir.

Altura y dirección de los elevadores

Cuando vayas a trabajar con el elevador eléctrico debes tener en cuenta que si trabajas sin polea alcanzarás más altura, aproximadamente se aumenta la altura de elevación prácticamente al doble.

Para dirigir la carga puedes usar un brazo articulado. Se trata de un accesorio que se puede añadir al elevador. 

Seguridad de los elevadores eléctricos

Los últimos modelos de elevadores eléctricos incluyen:

  • Cierre de seguridad en el gancho, para evitar accidentes.
  • Motor con protección de sobrecarga, que evita el recalentamiento.

Sigue en todo momento las recomendaciones del fabricante, tanto durante su utilización, en tope de carga, como en el mantenimiento o almacenamiento cuando no se usa. 

Elevadores de cadena

Ayudan a levantar cargas pesadas pero no son eléctricos, son manuales.

Cuentan con dos cadenas. Una que levanta la carga y la otra que se tira a mano, sin apenas esfuerzo. Son las comunes para usos no profesionales.

Se debe colocar en una barra rígida y resistente para que aguante el peso y la fuerza de la polea, viga, etc.