Cómo elegir un torno

El torno eléctrico es una herramienta que tiene una función muy concreta: tornear piezas geométricas para ranurarlas, hacerles acanaladuras y roscas, desbastarlas, cortarlas o perforarlas. Se trata por tanto de una máquina pensada para trabajos de mecánica, carpintería o ebanistería que, más allá del bricolaje, requiere cierta experiencia para su uso.

Cómo elegir un torno

¿Qué utilidades tiene un torno?

Con un torno puedes fabricar un buen número de piezas metálicas usadas en mecánica, pero también puedes realizar todo tipo de tornillería, puedes crear moldes o realizar piezas decorativas para carpintería. Estas son algunas de los trabajos que puedes conseguir:

  • Roscar varillas lisas, tanto por el exterior como por el interior
  • Fabricar tornillos
  • Fabricar tuercas
  • Rebajar el diámetro tanto interior como exterior de tubos
  • Realizar rodamientos
  • Fabricar pistones
  • Hacer ranuras para juntas tóricas
  • Realizar canales en piezas circulares para fabricar poleas
  • Texturizar superficies lisas para manipularlas mejor
  • Achaflanar piezas cortadas para suavizar sus bordes
  • Perforar en su eje central piezas cilíndricas

¿Cuáles son sus partes?

Aunque hay tornos de muchos tamaños y más o menos prestaciones, en todos vas a poder distinguir estas partes:

  • Cabezal principal: es la parte que sujeta la pieza que se va a mecanizar y la hace girar y avanzar. Contiene, por tanto, los engranajes, husillo, motor, selector de avance, sentido de avance, por lo que es la parte fundamental del torno.
  • La bancada: el soporte donde van fijados los otros elementos del torno. Lleva unas guías por las que avanza el cabezal móvil, el carro y la contrapunta.
  • La contrapunta (o contrapunto): también sirve de soporte a la pieza que se trabaja; ésta va por un extremo sujeta al cabezal y por el otro extremo apoyada o centrada en la contrapunta. Aquí también se sujeta el portabrocas y la broca, cuando hay que hacer perforaciones en el eje central de la pieza.
  • El carro principal: donde se sitúa el portaherramientas de las herramientas que van a trabajar sobre la pieza, el mecanismo de avance a lo largo de la bancada.
  • El carro transversal: se desliza transversalmente al carro principal.
  • El carro auxiliar: algunos tornos llevan un carro superior orientable, apoyado en una base giratoria; este carro se utiliza, por ejemplo, cuando se necesitan hacer piezas cónicas.

¿Cómo funciona un torno?

Los tornos funcionan haciendo girar la pieza que se quiere trabajar sujeta en el cabezal o entre el cabezal y la contrapunta, mientras una o varias herramientas de corte son empujadas en un movimiento regulado de avance contra la superficie de la pieza. El corte que se realiza es muy ligero en cada giro, por lo que los restos de material salen en forma de viruta.

La herramienta de corte va montada sobre un carro que se desplaza sobre unas guías paralelas al eje de giro de la pieza que se tornea; sobre este carro hay otro que se mueve en dirección radial a la pieza que se tornea. Cuando el carro principal desplaza la herramienta a lo largo del eje de rotación, produce el cilindrado de la pieza, y cuando el carro transversal se desplaza de forma perpendicular al eje de simetría de la pieza se trabaja la cabeza o frente de la pieza.

¿Cuál te conviene?

Antes de elegir un torno, piensa en el tipo de trabajo que vas a realizar, en el número de piezas que quieres tornear o en las horas de uso que vas a necesitarlo.

Los tornos son herramientas que, por su peso y volumen no se trasladan habitualmente, por lo que debes contar con espacio adecuado para dejarlo montado. Una mesa lo suficientemente robusta, un banco de trabajo o una encimera son perfectos para situarlos.

  • Para metales: tienes que fijarte en la potencia, a partir de 350 W te va a permitir un trabajo profesional. También tienes que tener en cuenta qué diámetro exterior máximo permite, para saber qué tamaño de piezas permite trabajar. Es interesante que permita el ajuste automático de revoluciones y distintas velocidades de avance. Las prestaciones en cuanto a portaherramientas y carros auxiliares, deben estar en consonancia al uso que vayas a darle.
  • Para madera: aunque hay tornos para madera tan complejos como los tornos para metales, hay modelos que se acercan más a la gama bricolaje y que pueden ser una herramienta muy interesante si quieres adentrarte en el mundo de la carpintería y la ebanistería. Con potencias a partir de 350 W también podrás llevar a cabo una buena cantidad de trabajos. Asegúrate siempre de que el fabricante garantiza una alineación exacta entre el cabezal y la contrapunta, y mejor si es autocentrante, para tornear columnas con un relieve perfecto.