A tu jardín le toca en marzo

Marzo es el mes que comparte dos estaciones: el punto y final del invierno y el inicio de la primavera. Es el momento en el que debes iniciar los trabajos de jardinería y ponerte manos a la obra.

Limpiar y comenzar con las tareas de puesta a punto del terreno, retomar el abonado y comenzar a planificar la siembra son las labores principales en este instante en el que los jardines y sus ejemplares empiezan a despertar de su letargo. Deshazte de las hojas, de las ramas muertas y las malas hierbas que se han acumulado a lo largo de toda la temporada. 

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Dile adiós al frío y ponte manos a la obra con el inicio de la poda. ¡Consigue las mejores herramientas para ello!

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Las plantaciones en marzo

Cuando el mes de marzo está finalizando, es un buen momento para considerar plantar árboles frutales. Además, en esta época florecerán especies como cerezos y ciruelos, albaricoqueros y melocotoneros, nísperos y perales, entre otros. Y puedes seguir recogiendo los frutos de árboles cítricos (naranjas, limones, mandarinas) y de las aceitunas, si es que tienes sembrados algunos de estos ejemplares.

A tu jardín le toca en marzo

En cuanto al huerto, en marzo se puede empezar a cultivar las primeras hortalizas en semilleros en invernadero, como berenjenas, calabacines, pimientos, pepinos y también la siembra de tomates.

Si tienes pensado sembrar plantas aromáticas, también este es un buen momento. Pudes, incluso, trasplantar flores y plantar los bulbos que quieres que florezcan durante el verano, como lirios, begonias, gladiolos, dalias o cañas de Indias.

Analiza el pH del jardín

Para poder conocer el estado del suelo de tu jardín, debes hacer un sencillo test para el que necesitas un kit de análisis o medidor de pH y seguir los pasos que te explicamos a continuación:

  • Conoce el pH del suelo. El pH influye en la captación de los nutrientes a nivel de las raíces. Hay suelos ácidos (los que registran un pH menor a 7), neutros (con el pH igual a 7) o alcalinos (los de pH superior a 7). Hay especies con mayor o menor adaptación al tipo de pH del suelo, revisa cuáles tienes en el jardín.
  • Si en análisis sale que tienes un suelo alcalino y lo quieres corregir, tienes que mezclar la tierra con turba rubia (pH 3-4), empleando abonos con quelato de hierro o acidificando el agua con sulfato de hierro o ácido cítrico.
  • Si por el contrario el suelo es ácido, se puede neutralizar mediante la aportación de mantillo (pH 7-8) o humus de lombriz (pH 7-8).

La mayoría de las plantas requieren suelos levemente ácidos (5 - 6,5). Algunas solo viven bien en suelos con cierto grado de alcalinidad como los cerezos, manzanos, cactus y lavandas. Las acidófilas como brezos, hortensias, camelias, castaños, rododendros o azaleas exigen un suelo ácido.

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¿Qué hay que hacer con el césped en marzo?

El césped comenzará a crecer y, por eso, es el período ideal para que identifiques las zonas secas o despobladas y replantar las zonas dañadas por las heladas, lluvias y granizos que hayan tenido lugar en el invierno que ahora termina.

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Trabaja por orden: arranca las malas hierbas, haz un diagnóstico del estado actual del césped y reanuda el abonado preferiblemente con fertilizantes de liberación lenta para ir aportando la cantidad de nutrientes de forma contenida.

También es el instante adecuado para airear y escarificar el césped, es decir, eliminar los residuos orgánicos que se han ido acumulando para conseguir tener una superficie sana y libre de desperdicios. Con esta acción el agua, los nutrientes y el propio aire llegarán mejor a las raíces del césped y crecerá más tupido y fuerte. Además, usa el escarificador para conseguir reducir la aparición de musgo y malas hierbas.

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Aplica herbicidas de forma segura

Mantén a raya las malas hierbas de forma segura para tu jardín. Coge estas herramientas y ponte manos a la obra: pulverizador, guantes, herbicida y gafas de protección.

  • Paso 1. Selecciona el herbicida que más se adapta a las necesidades de tu jardín. Los hay universales (para eliminar todo tipo de plantas) y selectivos (actúan solo sobre un tipo de planta).
  • Paso 2. Elige una mochila de pulverización de una capacidad mayor o menor dependiendo de la superficie a tratar.
  • Paso 3. En los herbicidas de disolución (los hay en spray con la mezcla hecha en proporción), sigue las indicaciones del fabricante a la hora de mezclarlos con agua.
  • Paso 4. Asegúrate de que la disolución se ha mezclado y comienza la aplicación con los guantes y las gafas para evitar salpicaduras.
  • Paso 5. Espera unos días para ver los efectos de la aplicación.
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Debes saber que los herbicidas son de dos tipos según su acción: sistémicos (absorbidos por las raíces) o superficiales (absorbidos por las hojas). También pueden variar en función de su residualidad: si se deposita en el suelo es residual y hay que esperar hasta la siguiente plantación; o no residual, es efectivo en el momento de la aplicación y no deja residuos, pudiéndose plantarse nuevas plantas a los pocos días de su aplicación.

Consejos de aplicación de los herbicidas: No apliques herbicidas si está lloviendo o va a llover. Tampoco riegues después de la aplicación puesto que se llevará el producto, igualmente si hay aire procura no aplicarlo para evitar que caiga sobre otras plantas.

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Elige el mejor gotero para el riego de tus plantas

Para el riego por goteo no vale instalar cualquier gotero. Existen goteros de diferentes tipos y por tanto debes escoger el adecuado para cada tipo de planta.

  • Goteros de caudal constante: es el gotero más básico. Siempre suministran el mismo caudal de agua; no son regulables. Suelen ser los usados en plantas ya adultas con las mismas necesidades hídricas siempre.
  • Gotero regulable: a diferencia de los goteros de caudal constante, hacen que pueda ajustarse el caudal de agua. Es el gotero idóneo para regar terrenos cuyas circunstancias climáticas varían y ejemplares en pleno desarrollo porque puede adaptarse a las necesidades de cada momento.
  • Goteros autocompensantes: son los que tienen un caudal constante y trabajan con un nivel de presión definido, es decir, equilibran las variaciones de presión que pudieran darse de manera que controlan el caudal de paso y así se mantenga fijo a lo largo de toda la tubería. Estos goteros pueden ser de botón (insertados en una línea de riego como un botón) o integrados (adheridos a la pared de la línea de riego). La ventaja de los goteros autocompensantes es que la línea de riego puede ser más larga (desde 25 m) y contar con bifurcaciones manteniendo un riego uniforme entre todos los goteros, desde el primero hasta el último. Además, sirven para los terrenos con muchos desniveles para compensar la presión en todos los ramales de la tubería. Así se garantiza el mismo riego en todas las zonas del jardín.
  • Microaspersores: suministra el agua imitando a la lluvia fina con pequeñas gotas, a modo de nebulizadores. El alcance del riego puede alcanzar los 5 m. Es el sistema más habitual para regar zonas ajardinadas con césped y terrenos florales. Hay que programar el riego de tal modo que se eviten las horas de más calor para evitar quemaduras en las plantas.
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Con estos datos, seguro que la elección del gotero idóneo para tu jardín te resulta más sencilla. Recuerda limpiar asiduamente los goteros para eliminar los sedimentos que se depositan durante su uso.

Otras tareas de mantenimiento

  • Protege el suelo de madera: recupera el aspecto original de tus suelos y muebles de madera de exterior con tratamientos específicos.
  • Prevé las primeras plagas usando el insecticida adecuado: debes prestar especial atención a las plagas de pulgón y de cochinilla, al igual que las plagas de caracoles y babosas. Usa algún producto anti limaco si ves aparecer babosas o caracoles en las zonas más húmedas. No te pierdas este artículo en el que te contamos cómo evitar enfermedades en plantas y flores.
  • Renueva los alcorques: repón las plantas y rellena de sustrato los alcorques.
  • Poda del final del invierno: realiza una poda previa a la primavera de los rosales y de los árboles (incluidos los frutales) para asegurar el vigor y crecimiento de todos ellos. También debes realizar una poda de rejuvenecimiento de arbustos, quitando las ramas más viejas. 
  • Semilleros: prepara y guarda en un invernadero los primeros semilleros del año.
  • No olvides abonar las plantas que estén floreciendo.
  • A medida que vayan desapareciendo las heladas, puedes ir quitando las protecciones de las plantaciones.
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