¡Sí a la tapa! Las barbacoas que la incorporan te permiten preparar muchas más recetas 

A ti que eres un verdadero cocinero delante de la barbacoa te encantará descubrir las posibilidades que ofrece tu barbacoa con solo bajar la tapa. Este gesto hará que aproveches más el calor, intensifiques el sabor ahumado y que, además, puedas cocinar pizzas, asados, pan y postres al convertirse en un horno.

Te gusta la cocina y se te da bien. Disfrutas reuniendo a tu gente en el jardín y compartiendo con ellos risas y anécdotas alrededor de la barbacoa, mientras tú vas dando los pasos de la receta con la que los sorprenderás. Seguro que te vas a aficionar a cocinar con la tapa bajada por todo lo que implica. Y si es el momento de comprar una nueva barbacoa, sin duda, mejor con tapa.

Barbacoas con tapa más posibilidades y mayor sabor

Una barbacoa con tapa ahorra combustible, cocina más rápido al aprovechar mejor el calor –el espacio de cocinado alcanza y mantiene la temperatura- y los alimentos quedan más jugosos y sabrosos, además de adquirir ese fascinante sabor ahumado.

Y por supuesto, los verdaderos cocineros de barbacoa saben que hay ciertas comidas que necesitan calor uniforme y un fuego distribuido eficientemente y para eso, hay que cocinar a tapa cerrada.

Tipos de cocción: directa e indirecta 

En la barbacoa, funcione con carbón, leña, electricidad o gas, puedes cocinar de manera directa, es decir, colocando los alimentos en contacto con el calor. Esto permite cocinar rápidamente y es bueno para preparar piezas pequeñas en general.

Otra forma de preparar la comida es la cocción indirecta o con tapa, de manera que el calor circula alrededor de los alimentos, que necesitan más tiempo para cocinarse. Así, la zona de cocinado se convierte en un horno. Es buena para asar piezas grandes -como chuletones, tapillas, solomillos o costillares-, pizzas, pan o, incluso, postres. En esta forma de cocinado los alimentos nunca están en contacto con la fuente de calor con lo que la cocción es más uniforme, es decir, el interior de los alimentos se hace perfectamente. 

Barbacoas con tapa más posibilidades y mayor sabor

¿Sabías que con la compra de cualquier barbacoa Naterial en LEROY MERLIN encontrarás un libro de recetas? En él, platos como espárragos con panceta, lomos de salmón con salsa teriyaki, brochetas de gambas y piña, hamburguesas, chuletón y plátano con chocolate y coco y marinadas y salsas para condimentar y acompañar las elaboraciones. ¿Quieres ver más? ¡Mira!

Entonces, ¿por qué cocinar con la tapa bajada en la barbacoa? 

Cuando se cocina con la tapa cerrada, el calor se mantiene en el interior. Esto quiere decir que los alimentos no solo se cocinan por el fuego que proviene de abajo, sino con el calor que adquiere el espacio y se cocina por todos los lados. Por este motivo, ya sabes que al abrir la tapa el calor se escapa y, por tanto, la temperatura desciende; así que cuando cocines un corte de carne que necesite mucha temperatura, no abras hasta que no vayas a dar la vuelta a la pieza. Con el termómetro inalámbrico para asado Barbecook sabrás exactamente cuando la pieza está cocinada.

Barbacoas con tapa más posibilidades y mayor sabor

La técnica del ahumado para conseguir sabores característicos 

Ahumar los alimentos es una técnica que confiere matices a los alimentos y consigue potenciar su sabor. Para ello hay que colocar un ahumador -un recipiente metálico con perforaciones- en el interior de tu barbacoa, sobre la parrilla, bajar la tapa y dejar que se libere el humo que producen las virutas de madera con las que se ha rellenado. Esas virutas -que deben incorporarse al ahumador humedecidas previamente durante 20 minutos en agua para que así suelten humo-, también llamadas chips de ahumado, láminas o astillas, pueden proceder de diversos árboles, incluso, de madera de barricas de vino o whisky, y cada tipo produce matices que maridan bien con carne, pescado o verduras. 

Barbacoas con tapa más posibilidades y mayor sabor

Por ejemplo, las virutas de manzano y cerezo casan estupendamente con las aves o la carne de cerdo y pescados. El pecan con pescados, aves, cerdo, cordero, vaca y buey. El mesquite, más pronunciado, es perfecto para verduras o pescados. La madera de haya realza el salmón, mariscos y verduras.